Periodistas de PERFIL expusieron en el Congreso sobre Peter Thiel

Tres periodistas de Editorial PERFIL expusieron en una audiencia en la Cámara de Diputados sobre la presencia de Peter Thiel en Argentina, sus vínculos con el Gobierno de Javier Milei y sus proyectos tecnológicos.
Con exposiciones de especialistas en inteligencia artificial, periodistas, académicos, referentes de derechos humanos y ambientalistas, la Cámara de Diputados fue escenario este viernes 28 de una audiencia dedicada a analizar la presencia de Peter Thiel en la Argentina, su vínculo con el Gobierno de Javier Milei y los posibles impactos de los proyectos empresariales y tecnológicos asociados al magnate. Invitado al encuentro, el empresario no asistió. Entre los expositores participaron tres periodistas de Editorial PERFIL, Juan Luis González , Giselle Leclercq y Agustino Fontevecchia.

Entre los expositores estuvieron Diego Fernández Slezak, director del Laboratorio de IA Aplicada; Natalia Zuazo, politóloga y periodista; Tomás Borovinsky, teórico político; Paola García Rey, directora adjunta de Amnistía Internacional Argentina; Pablo Serdán, abogado; Emilse Garzón, periodista de tecnología; Ariel Goldstein, sociólogo; Gil Durán (virtual, desde Estados Unidos), periodista y autor de The Nerd Reich; Rocco Carbone, investigador CONICET; Juan Luis González, periodista político de Perfil; Valeria Di Croce; Nicolás Lantos, periodista; Giselle Leclercq, periodista de política de Perfil; Santiago Siri y Agustino Fontevecchia, director digital de Editorial Perfil.

Juan Luis González puso el foco en los vínculos entre Peter Thiel, el mundo libertario y el Gobierno de Javier Milei. En particular, se detuvo en Gabriel Delgado Ayau, cofundador de Próspera, la «ciudad privada» de Honduras, quien estuvo en Argentina en 2024 y luego ingresó a la Casa Rosada en julio de 2025 para reunirse durante dos horas con Demián Reidel. «Lo que encontramos en esta investigación es que Gabriel Delgado Ayau, que es el cofundador de Próspera, es miembro de ese directorio», señaló.
Para González, el vínculo cobra especial relevancia por las ideas que atraviesan el proyecto de Próspera y su cercanía con el universo libertario argentino. También destacó la conexión con el transhumanismo y recordó que Thiel financió organizaciones y empresas vinculadas con la extensión de la vida. «Entonces, un factor que creo que hay que sumar cuando se habla de Peter Thiel en Argentina es justamente ese vínculo con un campo de experimentación tecnológica y genética», planteó.
En el cierre de su exposición, además, consideró llamativa la ausencia de Juan Grabois, quien había mantenido un encuentro prolongado con Thiel y forma parte del mismo bloque que convocó a la audiencia. «Me llama la atención que (…) la única persona que estuvo largas horas con Peter Thiel no esté acá entre nosotros», señaló.
Giselle Leclercq comenzó por relatar el trabajo que permitió reconstruir los movimientos de Palantir Technologies, la empresa de Thiel que se había registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial en 2022. El rastreo llevó a los periodistas hasta uno de los capítulos más sensibles de la investigación.
El experimento temerario de Thiel en Argentina
«Para conocer que Palantir se intentó quedar y que estuvo muy cerca de manejar la digitalización de los archivos de la AMIA tuvimos que hacer un laburo bien artesanal», contó. El acceso a documentos y los pedidos de información pública fueron claves frente a la dificultad para encontrar fuentes dispuestas a hablar. «Cuando mencionamos a Peter Thiel aparecía un silencio llamativo», detalló Leclercq.
Ese mismo trabajo permitió reconstruir la llegada del magnate tecnológico al país y la estructura de sociedades detrás de la compra de una mansión en Buenos Aires. Para la periodista, los movimientos de Thiel no fueron casuales. «Todos estos movimientos de este hombre fueron un anuncio de ‘hola, acá estoy y acá quiero estar y quiero que lo sepan'», sostuvo.
Más allá de las posibles conclusiones sobre sus intereses, Leclercq destacó que la investigación permitió encontrar «pistas de cómo se rodea y cómo lo ayudan a llegar al país personas de la Argentina».
La exposición también funcionó como una defensa del periodismo de investigación frente al avance de la inteligencia artificial. «La inteligencia artificial hoy nos ayuda, pero el periodismo, el periodismo de profundidad y el periodismo de investigación (…) es necesario para el funcionamiento de la democracia», planteó.
Agustino Fontevecchia y las razones detrás del desembarco
Agustino Fontevecchia tomó la palabra y puso el foco en una pregunta diferente, por qué Peter Thiel decidió instalarse en Argentina cuando, en realidad, no necesita hacerlo para desarrollar negocios o intervenir en política. «Peter Thiel y cualquier otro inversor de esa índole no necesita estar físicamente en Argentina para poder hacer negocios ni financiar a la política», señaló.
La explicación, según el director digital de Editorial Perfil, puede tener tanto razones económicas como personales. Buenos Aires es «una ciudad muy linda, es segura, está alejada del conflicto geopolítico», además de contar con un mercado inmobiliario atractivo para alguien con la fortuna de Thiel.
También señaló que Argentina ofrece distancia de los conflictos internacionales y de la política estadounidense, dos elementos que podrían resultar atractivos para empresarios tecnológicos acostumbrados a estar en el centro de esas disputas.
Pero Fontevecchia también puso el desembarco de Thiel en un contexto político más amplio. A diferencia de otros empresarios tecnológicos que comenzaron siendo vistos como innovadores excéntricos, Thiel mantuvo una posición ideológica definida y una relación cada vez más directa con la política.
«Peter Thiel siempre estuvo de ese lado del juego», sostuvo, antes de definirlo como un anarcocapitalista libertario que considera al Estado y las regulaciones un obstáculo para la acumulación de riqueza.
Por eso, al momento de explicar su presencia en Argentina, Fontevecchia fue directo. «Yo creo que está acá porque tiene afinidad ideológica con Milei», afirmó.
Asimismo, aunque advirtió que Thiel puede buscar oportunidades de negocios e influencia política, remarcó que su llegada también debe leerse dentro de un fenómeno global. «Somos un país que ahora es un punto, un nodo importante en la discusión global ideológica de las nuevas derechas», concluyó.
Santiago Siri y la visión de Peter Thiel sobre la tecnología
Santiago Siri eligió abordar a Peter Thiel desde una perspectiva más filosófica y tecnológica. Explicó que su pensamiento no puede reducirse a una defensa de la tecnología frente a la regulación, sino que plantea un dilema entre los riesgos de un avance tecnológico sin límites y el peligro de utilizar esos mismos riesgos para justificar un poder cada vez más centralizado. «Thiel no plantea la tecnología es buena y la regulación es mala», sostuvo.

El fundador de Democracy Earth también destacó el particular vínculo de Thiel con Argentina, donde no solo compró una propiedad sino que avanzó con la escolarización de sus hijas. «Lo más llamativo de la presencia de Thiel en la Argentina es que eligió a la Argentina no solamente como un lugar interesante o estratégico sino que la eligió para vivir», señaló. Y dejó planteada una pregunta para los diputados, sobre la posibilidad de que el magnate pueda buscar en el futuro convertirse en ciudadano argentino.
FUENTE, PERFIL
RG/MSS



