¿Quién es Merlo Debernardi, el socio de Cerimedo en Estados Unidos?
El compañero de Fernando Cerimedo

La historia del hombre que le abrió las puertas de Washington al lobista preso en Bolivia. Ambos asesoraron a Jair Bolsonaro, Milei, Bukele, Rodrigo Paz, entre otros.
Fernando Cerimedo ha sido a Javier Milei lo que Damián Matías Merlo Debernardi es a Nayib Bukele. Si los dos presidentes de extrema derecha tienen cosas en común, sus operadores también. Son socios y su relación se formalizó en Miami. El lobista del dictador cool salvadoreño – como se autodefinió una vez -, hijo de argentinos pero nacido en Barcelona, le permitió acercarse al entorno de Donald Trump al ahora detenido en Bolivia. Lo hizo con un objetivo: instalar la imagen del libertario en Estados Unidos.
Un documento prueba ese vínculo. Firmaron un contrato en septiembre de 2023 para colaborar en la campaña electoral que llevó hasta la Casa Rosada al jefe de Estado que confesó ser un topo para destruirlo desde adentro. Ese propósito lo está cumpliendo, aunque Milei ya no podría apelar a los servicios de quien lo ayudó a acceder al gobierno. El granjero de bots permanecerá seis meses detenido con prisión preventiva en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra. Se lo acusa de haber contratado sicarios para cometer el feminicidio de su excompañera embarazada, Nadia Beller, que se salvó de milagro porque tuvieron mala puntería.
Ahora bien, ¿quién es Merlo Debernardi, un personaje que apareció en el ecosistema de la ultraderecha regional, nacido en 1974 y que además tiene la ciudadanía estadounidense? En principio, es socio gerente de la firma Latin America Advisory Group (LAAG), con sede en Miami. Opera desde la capital de las conspiraciones contra los gobiernos de América Latina no alineados con EE. UU. y que rechazan las injerencias políticas de Trump. En esa lista están desde México y Cuba hasta Brasil.
LAAG firmó un contrato con Numen, de la que Cerimedo era su CEO en 2023. Mediante ese acuerdo se propusieron colaborar en la campaña que llevaría a Milei hasta la presidencia. En aquel momento, el plan contemplaba analizar oportunidades para que apareciera en medios estadounidenses, preparar artículos de opinión y acercarse a miembros de la Cámara de Representantes y el Senado, con preferencias en el sur de Florida. Pero además, vincularse a centros como Heritage, CSIS, Council on Foreign Relations y Atlantic Council, para organizar una visita a Washington y reunirse con Trump.
En toda esa actividad, Merlo Debernardi colaboró con Cerimedo. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) obliga a determinadas personas y firmas que actúan en Estados Unidos a nombre de entidades extranjeras a revelar clientes, contratos, actividades, contactos y pagos. Bajo esa norma operaban desde Miami y cada paso que dieron quedó documentado. En plena campaña de Milei por la presidencia, el lobista de Bukele le contó a Cerimedo el pedido de Tucker Carlson, referente periodístico de la cadena conservadora Fox, para realizarle una entrevista al libertario. Ese reportaje terminó dándole una enorme proyección internacional al candidato.
Cerimedo siguió su camino asesorando a otros presidentes de extrema derecha en América Latina. Se conchabó en Bolivia como consultor de Rodrigo Paz Pereira para la segunda vuelta en las elecciones que lo llevaron al gobierno en octubre de 2025. Pero el propalador de fake news parece contagiado por un virus de rechazo entre los políticos que contribuyó a instalar como presidentes con sus malas artes. Paz salió a decir el último miércoles: “El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”. Igual que Milei. “No tiene vínculo con nosotros”, se despegó.
El ahora preso en Palmasola; su socio Merlo Debernardi y el español Javier Negre, copropietario en La Derecha Diario hasta hace pocos días junto al caído en desgracia, forman parte del mismo equipo rotativo de lobistas que orbitan alrededor del bloque de presidentes de extrema derecha que se disciplinan a las políticas de Washington.
Merlo Debernardi mantiene lazos hace años con el gobierno de Trump y en especial con el lobby anticubano de Miami y el entorno del secretario de Estado, Marco Rubio.
El Observatorio de Medios del sitio Cubadebate, en un pormenorizado informe titulado ¿Cómo construyó Fernando Cerimedo un puente entre Miami y el poder político de Washington?, publicó el lunes 24: “El acceso de Merlo al núcleo cubanoamericano no apareció de la nada. Su relación con Cuba antecede en más de dos décadas a su actual actividad como lobista en Washington y Miami. Su propio historial profesional sitúa el primer vínculo directo en 1996-1997, cuando trabajó durante ocho meses como Screening Officer en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, contratado por el Departamento de Estado”.
Pero hay más sobre el socio de Cerimedo: “Entre 2002 y 2007, Merlo fue Program Officer del International Republican Institute (IRI) y señala en su propio currículo que fue responsable de implementar los programas de la organización para México, Cuba y Brasil, además de preparar informes para el Congreso y otros altos funcionarios estadounidenses y gestionar propuestas para subvenciones gubernamentales multimillonarias”.
El 11 de noviembre de 2024, Merlo Debernardi escribió una columna en el Diario de las Américas que describe su pensamiento político: “Milei heredó un país en ruina económica, infectado de un movimiento woke en el cual las políticas sociales de izquierda extremista le permitieron a él también una victoria en las urnas como nunca se había visto en el país…”
El dúo dinámico que asesora o asesoró a Jair Bolsonaro, Milei, Bukele, Paz y a otros presidentes de extrema derecha, tiene llegada fluida al poder político de Washington y Cerimedo lo hizo evidente cuando le agradeció en público el apoyo económico brindado a Brad Parscale, el antiguo jefe de campaña del magnate instalado en la Casa Blanca. En febrero pasado, el ahora preso en Bolivia tuvo su glamoroso momento de gloria cuando le entregaron el premio a Consultor Político Hispano del Año, organizado por la plataforma Latino Wall Street.
No fue en un lugar cualquiera. El escenario donde se sintió reconocido con aplausos era la residencia Mar-a-Lago de Trump en Palm Beach, Florida. Al evento le pusieron un título bien grandilocuente, al estilo del magnate y del movimiento MAGA que lidera: Gala Prosperidad Hispana. Ese nivel de reconocimiento, Cerimedo se lo debe en parte a su socio Merlo Debernardi. El catalán con ciudadanía de EE.UU e hijo de argentinos que lo puso en contacto con el universo de la extrema derecha que hoy mueve desde Miami su músculo político para controlar Latinoamérica.
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