Sociedad

En Argentina 7.163 personas esperan un órgano para ser trasplantados.

Por Mariana Mei.

Hoy hablamos de la donación de órganos y lo que significa esperar un órgano en medio de la pandemia. Entre el 20 marzo y el viernes 24 julio, desde que comenzó el aislamiento social preventivo y obligatorio detallan voceros de INCUCAI que se realizaron 128 procesos de donación en 17 distritos, 33 fueron en la provincia de Buenos Aires, 22 en Córdoba, 18 en Santa Fé, 2 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 8 en Mendoza 7 en Tucumán, 6 en Entre Ríos, 5 en Misiones 13 en Jujuy 3 en Corrientes 2 en Chubut y el mismo número en Santiago del Estero y San Luis.

Los restantes se realizaron en Neuquén, La Pampa y Tierra del Fuego. En total informó el organismo que depende del Ministerio de Salud de la nación, se realizaron 173 trasplantes renales 73 hepáticos 29 cardíacos 12 reno pancreáticos, 7 pulmonares 4 hepatorenales, un pancreático y un cardiorenal. Se realizaron además 89 trasplantes de córneas, lo que significa que desde que comenzó 2020 en total en Argentina se concretaron 705 trasplantes de órganos y 410 trasplantes de córneas.

Mientras la pandemia sigue su curso y las rutinas cotidianas se mecen al ritmo de números de contagio que deciden si se cierran o se reabren algunos lugares en varios distritos Argentina, hay 7.163 personas para quienes el tiempo pasa distinto, son pacientes que están a la espera de un órgano que les permita seguir desde un lugar diferente con sus vidas.

A esta lista en la que hay mujeres y varones de todo el país, de todas las edades se la puede leer como contraparte de otro registro, el de quienes en pleno aislamiento social preventivos y obligatorio finalmente accedieron al trasplante.

También desde el marco legal podemos decir que la Argentina toda persona tiene la capacidad de decidir en vida y manifestar por escrito su voluntad o no de donar, si no dejó por escrito la negativa a donar la persona es considerada donante. Así lo establece el marco legal vigente desde 2018 luego de que el Congreso sancionara, aprobara la ley de trasplante de órganos tejidos y células más conocida como la ley Justina.

Esa norma que modificó el marco legal de la donación de órganos, hasta ese momento regida por la ley 26.066 del 2006 reafirmó el concepto de ‘donante presunto’.

El proceso para convertirse en donante consiste en manifestar por escrito la voluntad de donar. Para decir que no se quiere donar, es preciso lo mismo, dejarlo por escrito. En vida sólo se permite la donación de ciertos órganos como el riñón o parte del hígado entre parientes y únicamente los casos que no haya disponibilidad de donantes cadavéricos.

En Argentina cualquier persona mayor de 18 años puede manifestar la voluntad de convertirse en donante firmando el acta de expresión de voluntad del INCUCAI, al renovar el DNI en el Registro Nacional de las Personas, o bien en los organismos sanitarios de cada provincia o jurisdicción; también se puede hacer mediante telegrama enviado por Correo argentino. En cualquiera de los documentos la persona puede restringir los fines de la donación y especificar si desea que sea para un trasplante a otra persona, o para investigación.

Lo cierto es que en Argentina hay 7.163 personas para quienes el tiempo pasa distinto y están en una lista de espera para recibir un órgano para ser trasplantados. El contexto sanitario no impidió la realización de trasplantes ni modificó el ritmo de donaciones, aunque sí alteró el de las intervenciones.

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