Descubrieron una nueva especie de dinosaurios – Por M. Mei
El descubrimiento en la Patagonia chilena de este extraño dinosaurio pariente del Tyrannosaurus rex y del Velociraptor, generó repercusiones a nivel mundial. De su hallazgo participaron científicos y profesionales del CONICET.
Por Mariana Mei
El Chilesaurio diegosuarezi se hizo mundialmente conocido cuando apareció en la portada de la prestigiosa revista científica Nature. El espécimen presenta características mezcladas de distintas especies y, además, es el primer dinosaurio del periodo Jurásico –hace 145 millones de años- encontrado en la Patagonia chilena. Del trabajo de descubrimiento participaron investigadores y técnicos del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN-CONICET), junto con investigadores de la Universidad Andrés Bello (UNAB) de Santiago de Chile.
Al respecto, el prestigioso paleontólogo argentino Fernando Novas dialogó con Mi Club Tecnológico sobre el descubrimiento y las repercusiones que generó este extraño dinosaurio pariente del Tyrannosaurus rex y del Velociraptor: “Es un descubrimiento paleontológico muy importante. Son dinosaurios relativamente pequeños, del tamaño de un pavo real o un faisán. El hallazgo se produjo a la altura de Los Antiguos, en la provincia de Santa Cruz, del lado chileno”.
El nombre elegido para este dinosaurio tiene dos motivos: En primer lugar, honrar al país en el que se realizó el descubrimiento y, por otro lado, un reconocimiento al pequeño Diego Suárez, el hijo de 7 años de los dos geólogos chilenos Manuel Suarez y Rita De la Cruz, que se encontraba acompañando a sus padres cuando halló los fósiles. En esa oportunidad, los científicos recolectaban muestras para el relevamiento de la Carta Geológica de Chile, que lleva a cabo el Servicio Nacional de Geología y Minería a lo largo de ese país.
Fernando Novas, paleontólogo argentino.
Novas detalla que, en un comienzo, sólo pudieron trabajar en huesos hallados en la superficie de las rocas, que parecían de dinosaurios carnívoros y herbívoros. “Es decir, en ese momento consideramos que pertenecían a animales diferentes. Sin embargo, cuando fuimos allí pudimos visualizar que todos los huesos pertenecían a un mismo animal, contrariamente a lo que pensábamos al inicio de la investigación”, comentó Novas.
Asimismo, los investigadores también supusieron, al comienzo, que las rocas eran de origen marino, por lo tanto, que los indicios hallados pertenecían a animales que vivieron en el agua. Pero al enviar el material a Leonardo Salgado, un experto del Museo de La Plata e investigador independiente del CONICET, este aseveró que los fósiles no correspondían a animales marinos.
Al observar que se trataba de un terópodo, Salgado contactó a Novas para invitarlo a revisar los restos enviados por Suárez y su equipo. En el taller de paleontología del Museo de Ciencias Naturales, a cargo de Marcelo Isasi, profesional adjunto del CONICET, se analizaron los restos y se constató que la columna vertebral, costillas y ambos brazos, que parecían pertenecer a ejemplares diferentes, en realidad eran parte de un mismo dinosaurio de un tamaño parecido al de una gallina.
El Chilesaurio diegosuarezi se encuentra en exhibición, junto a una gran cantidad de ejemplares, en el Museo de Ciencias Naturales del barrio porteño de Caballito.
“La combinación de una cabeza pequeña, dientes de hoja o espátula -para cortar hojas- y las patas robustas son todos rasgos inusuales para los terópodos”, admite Novas.
Mediante el estudio exhaustivo del material se pudo determinar que por su cráneo y en particular por sus dientes que se trataba de un animal vegetariano. El paleontólogo Novas aclara: “En un comienzo, por su esqueleto, se creyó que la especie era carnívora. Pero tras la investigación se determinó que fue un carnívoro que con el paso del tiempo se transformó en herbívoro”.
Publicado en Mi club tecnológico



