
El Secretario General de la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios (ASSIM), Marcelo Pariente, dio detalles del relanzamiento de las 62 Organizaciones Peronistas. Entre la defensa de sus trabajadores y la lucha frente la precarización, el referente de la juventud analizó la actualidad obrera.
¿A qué se debe la renovación en las 62?
Nosotros somos de las 62 Organizaciones Sindicales Peronistas, y la intención es darle la posibilidad de participar a todos los gremios que quieran hacer política. Cuándo se crearon las “seis dos” fue para que los sindicatos hagan política a través de ella.
Es volver a los inicios, donde la CGT sea algo complementario y no lo opuesto…
Por supuesto, porque es la única forma de hacerlo bien. Mis intereses profesionales los voy a plantear en la CGT, pero la política la tengo que hacer en las 62. Si logramos ordenarnos vamos a poder encaminar los reclamos de la clase trabajadora.
¿Qué análisis hace de la actualidad sindical y del Gobierno?
Lo que está pasando es bastante incómodo, principalmente me parece que el poder no se casa con nadie. Podés hablar un día, y si al otro te tienen que salir a perjudicar lo van a hacer. Primero deberíamos juntarnos entre los dirigentes sindicales y después ir con los políticos.
¿Cuál es su participación dentro de la juventud sindical?
Me siento bien en esa línea generacional porque más allá de las diferentes coyunturas políticas que nos condicionaron en nuestros crecimientos, nosotros hablamos entre todos. Nos respetamos y coincidimos mucho en la forma que creemos que se deben hacer las cosas para que el país salga adelante, coincidimos en la defensa del modelo sindical, y simplemente formamos parte de diferentes sectores. No queremos perder el diálogo porque en algún momento sabemos que nos vamos a juntar.
¿Cómo ve la fragmentación gremial que existe?
Naturalmente hice mi gremio junto a mis compañeros, sólo no hubiese podido. La unión es esencial. Lo que hoy nos limita es el poder. Eso nos imposibilita juntarnos pero confío en que la unidad hace la fuerza.
¿Qué reclaman principalmente los trabajadores de su sector?
La preocupación mayoritaria de los compañeros es la pérdida de fuentes laborales, sobretodo para un gremio que está en etapa de desarrollo. En el último año y medio hemos perdido casi 1.000 puestos, en verdad, en muchos casos se han transformado de alguna manera. El trabajo se fue precarizado. Los desafíos como organización es la defensa de los puestos laborales, y para ello hablar con el Gobierno para lograr mayor reglamentación en la actividad, no nos puede comer la competencia desleal.
Ocurre con las aplicaciones de “delivery” de comida…
La libertad de aplicaciones y las nuevas formas de contratación apuestan a la precarización, pero te mentiría si te dijera que no he encontrado respuestas de este Gobierno. Lo que perdemos por un lado avanzamos por otro. Con el director de trabajo de la Ciudad de Buenos Aires, Ezequiel Jarvis, firmamos un acuerdo y me está mandando inspectores a donde denunciamos que hay irregularidades.



