El gobierno celebra el fallo de la Corte y piensa su Plan B
Un festejo desde París junto a los gobernadores

Tras la reunión de la mesa política del martes, y antes de que varios de sus miembros y los trece gobernadores emprendan el viaje parisino con Milei, se conoció el fallo de la Corte que dejó sin efecto la Ley de Tierras. Desde la Casa Rosada festejaron: finalmente, más allá de la voluntad popular y de la voluntad del Congreso, habían logrado rienda suelta para rematar el territorio nacional al mejor postor. “Es un fallo que da esperanzas”, se jactan cerca del mandatario.
Pero también miran con atención lo que puede llegar a ocurrir en el Congreso. En la cámara de Diputados descansa el decreto 70/2023, que es el que, en el artículo 154, deroga la Ley de Tierras. Ese artículo fue frenado por la Justicia, tras una acción colectiva que había impulsado el Centro de Excombatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM). La Corte dejó sin efecto esa definición al calificar como ilegítima a la organización de excombatientes para llevar adelante el reclamo. La oposición busca avanzar con el rechazo del DNU 70. El mismo ya fue denegado por el Senado pero, al no tener el rechazo de ambas cámaras, sigue en vigencia.
Los gobernadores serán clave porque muchos de sus legisladores son los que tendrán que definir si el DNU se cae o no. En este momento, trece de ellos están en París con Milei y sus funcionarios, incluidos Raúl Jalil de Catamarca y otros que fueron aliados del peronismo en las últimas elecciones, como el neuquino Rolando Figueroa y el de Salta, Gustavo Saenz.
La tarde del martes todos ellos se fotografiaron sonrientes y Saenz hasta se mostró abrazado al ministro de Economía Luis Caputo. También posaron con el jefe de Gabinete Diego Santilli y con el canciller Pablo Quirno.
La reunión entre Milei y los mandatarios provinciales será este jueves, tras el encuentro de Milei con su par Francés, Emmanuel Macron. La mayoría de los gobernadores en gira fueron consultados por este diario sobre el fallo de la Corte, pero todos prefirieron el silencio.
Desde el oficialismo ya están pensando un plan B por si la oposición, más allá de los gobernadores “dialoguistas”, logran voltear el DNU 70. Quieren volver a la carga con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que tiene media sanción en el Senado y ver si, esta vez, corren mejor suerte en Diputados y pueden avanzar.
“Veremos. Por ahora es una idea del bloque que se viene madurando y que tendrá que llevarse para que sea tratada en la próxima reunión de la mesa política. Porque ahí es donde se toman ese tipo de definiciones”, expresaron en diálogo con este diario desde el Congreso sobre el reflote del proyecto. El texto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tuvo gran repudio social y por eso no pudo ser aprobado en la Cámara Baja cuando el gobierno intentó tratarlo.
Sin embargo, aún no hay detalles de cuándo intentarían volver a trabajarlo en comisiones, y tampoco si le harán modificaciones. “Recién se está empezando a hablar”, remarcan desde el oficialismo.
Javier Milei arribará al país el viernes y con él también su hermana Karina. La secretaria general de la Presidencia encabezará una nueva reunión de la mesa política el martes en la Rosada. Allí también irán el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la presidenta del bloque de Senadores de LLA, Patricia Bullrich. Se espera que de ese encuentro salgan definiciones al respecto.
Bullrich había tenido fuertes cruces durante el tratamiento del texto en el Senado con la vicepresidenta Victoria Villarruel. La presidenta del Senado hasta llegó a calificar la iniciativa de “indignante” y acusó a sus compañeros de querer “vender el país”.
El jefe de Gabinete Diego Santilli, que se desempeña como si fuese ministro del Interior, tendrá que seguir negociando con los gobernadores: ahora no solo por el Presupuesto 2027 y para la suspensión de las PASO, también para convencerlos de acompañar la Ley de Inviolabilidad. La Corte Suprema, mientras tanto, habilitó el decreto para no seguir demorando ese cometido.
Por Melisa Molina–PAG. 12



