Zaffaroni y el mensaje de los despreciados.

¡Orden en la sala! La frase usada comúnmente en un Tribunal, resuena esta vez en un espacio diferente: el salón del Restaurante Alé Alé, para anunciar la entrega del premio “José Martí”, al Dr. Eduardo Raúl Zaffaroni, una de las cinco personalidades destacadas laureadas, de diferentes ámbitos de la vida política y social argentina.
Por Margarita Pécora
El jurista, escribano y criminólogo reconocido con 31 Doctorados Honoris Causa, de los cuales 22 corresponden a universidades extranjeras es actualmente Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y una de las mayores referencias jurídicas, no solo de América Latina, sino del mundo.
Es el hombre que atesora un vasto conocimiento en materia jurídica, ostenta el premio Estocolmo en Criminología, y que por su relevante trayectoria, siempre al servicio de las causas justas y de devolver la constitucionalidad a la Argentina, en 2003 el presidente Néstor Kirchner lo convocó para ser Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, misión que cumplió dejando una impronta notable en su carrera. Hoy el Doctor Zaffaroni cuenta con el respaldo de numerosos abogados, jueces y profesores de diversos países.
El Dr. Zaffaroni no solo consideró que los delitos de lesa humanidad no prescriben, sino que consagró la doctrina de la inconstitucionalidad de los indultos por tales crímenes, dando un extraordinario aporte a la política de Derechos Humanos en la Argentina.
Juez querido y respetado, autor de 39 libros, se puso la toga también para encabezar la comisión redactora del anteproyecto del Código Penal, e hizo relevantes aportes a la Ley de Medios parcialmente derogada por el actual gobierno de Cambiemos.
Es el jurista que hizo realidad con humanismo y responsabilidad, los sueños de Néstor y de Martí, al protagonizar una nueva era en la historia de la Justicia argentina y hacer valedera la frase martiana de: “Un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.
El humano cósmico
“En este momento de regresión y adversidad es cuando veo resurgir el sentimiento de Patria grande que captan los líderes de todos los movimientos populares y nacionales de la región y se fortalece en la adversidad. Desde la adversidad peleamos por los derechos, que es lucha donde se ganan los derechos, que no se conceden, se arrancan – remarcó- Zaffaroni tras recibir el Premio que lleva el nombre del intelectual cubano de talla universal.
Y consignó: “Hay quienes han tenido la intención de destruir el sentimiento de la Patria grande hasta el punto de negar la existencia de A Latina.
“ Se nos ha preguntado qué es A. latina, qué tengo que ver yo con un maya. Sí, tengo que ver algo, todos tenemos que ver algo, si vemos la historia del colonialismo, que nos hizo que seamos la síntesis de todos los marginados del planeta. Y Ahora que ese poder colonialista está llegando casi al límite de destruir la habilidad humana del planeta, nosotros somos la región donde todos los que estábamos y quedamos después del genocidio, los que vinieron después, porque nos colonización marginados, tipos del sur de España cristianizando a garrotazos, y después los portugueses se trajeron a todos los que se andaban rajando de Europa, después trajeron a los negros y cuando se prohibieron los negros, trajeron a los chinos por el lado del Pacífico y después vinieron nuestros abuelos y bisabuelos expulsados del sur de Europa.
“ Llegaron todos y aquí ,estamos- resumió el Juez-, los marginados del mundo interactuando en una región extensa. Somos todos aquellos que el colonialismo despreció. Y juntos en esta interacción está surgiendo nuestro mensaje universal: El humano cósmico”.
La aseveración de Zaffaroni, concuerda con una de sus ideas expuestas en su libro La Pachamama y el humano: “Somos resultado de esa sincretización de marginaciones mundiales. Creo que ese mosaico intercultural y sincrético tiene un mensaje propio que le puede dar al mundo. Es el mensaje de los despreciados. En ese sentido podemos ser para el mundo central la contracara del colonialismo”.



