Un patriótico día con independencia energética.

Por Margarita Pécora –
El de hoy fue un día distinto para la Patria argentina, fue un 9 de julio que ya quedó registrado en los anales de la historia de esta gran nación, como el día en que fue clavada en tierra bonaerense, con aires de victoria, la bandera de la soberanía energética. Eso pasó en el pequeño poblado de Salliqueló, convertido en el nodo del colosal Gasoducto Presidente Néstor Kirchner , inaugurado por nada menos que las 5 figuras más prominentes de la política nacional, encabezados por el presidente Alberto Fernández.
Fue una acertada idea sin dudas, el haber hecho coincidir la inauguración de esta emblemática obra energética, con la fecha que marca una cita con la historia. Realmente no ha habido manera más concreta que esta, para homenajear a los próceres que en 1816 propiciaron la declaración de la independencia, y la organización del plan continental del general José de San Martín, garante de esa libertad llevada a las Provincias Unidas.
Fue un domingo 9 de julio donde el mundo desvió su mirada hacia este país austral , algunos sinceramente admirados por la épica, otros asombrados o escépticos, quedaron rascándose la cabeza, porque se compraron el verso de la derecha odiosa y neoliberal que instaló que la Argentina es un país sin destino, o inviable.
Y allí en Salliqueló se vio la prueba palmaria que demuestra lo contrario: la Argentina no solo pudo recuperar YPF y Vaca Muerta, sino sembrar los primeros 573 kilómetros de gasoducto , instalados en tiempo récord por el Estado nacional con ayuda de empresas privadas .
Y en este sentido fue muy contundente el primer mandatario de la nación, cuando aseguró que la Argentina está empezando a declarar la independencia energética , articulando ese logro con Vaca Muerta , donde ya todos sabemos, que existe la segunda reserva de gas más importante del mundo y que ha cobrado la mirada codiciosa de la potencia occidental , que no solo se afiló lo dientes cuando vio el tesoro que es Vaca Muerta, o la mina de riquezas que atesora la Argentina con el litio en el Norte, sino que personeros del “Tío Sam” vinieron a husmear y osaron referirse con propiedad, como si fueran suyas, esas riquezas naturales que incluyen también el Sistema Acuífero Guaraní, uno de los reservorios de agua subterránea más grandes del mundo – .
Y han sido precisamente esas declaraciones de apetencia imperial, las que han puesto sobre alerta a los argentinos patriotas, porque hay que ponerles bien el apellido, los que están dispuestos a no permitir que ningún extranjero se lleve ni un átomo de recursos naturales.
Y por eso es doble el honor que celebró la Patria, porque el gasoducto se hizo con recursos argentinos y va a garantizar que el gas llegue no solo a Bahía Blanca y el polo petroquímico, sino también a todos los rincones de Buenos Aires.
Con optimismo se dijo que en 15 días se hará la licitación para hacer el segundo tramo del gasoducto. Más de mil trabajadores se empelaron en estos primeros 573 kilómetros de la obra, y varios miles más nucleados en la UOCRA, tendrán empleo asegurado en las tareas que vienen. Razones de sobra hay, entonces, para defender con uñas y dientes un logro del Estado argentino, que no solo garantiza energía para el desarrollo, sino también empleo para el bienestar. Así de feliz ha sido este 9 de julio para la patria argentina, ahora también, con independencia energética.



