La presidenta de la Fundación Infancia, Agustina Ayllón, dialogó con Comunas y nos contó sobre el trabajo que vienen realizando desde la organización. Asimismo, dio a conocer su postura con respecto a la situación que atraviesan las mujeres que son víctimas de la violencia de género.
La Fundación Infancia es una institución sin fines de lucro que nace en el 2001. Su misión es la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, ante un panorama donde la infancia sufre la falta de equidad y de oportunidades para lograr el pleno desarrollo como sujetos de derecho.
Ayllón sustenta que “Como sociedad debemos dar a la infancia un lugar central y desarrollar políticas públicas y programas que respondan a las necesidades de los niñ@s en forma integral. Quiero una Argentina donde los niñ@s puedan gozar desde su nacimiento de mayores oportunidades. Donde la educación, la salud, la recreación, el juego y la sonrisa sean el derecho de tod@s”.
En el año 2005 fue sancionada la Ley de Promoción Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (N° 26.061). Esto significó un cambio paradigmático a partir del cual, al menos desde el punto de vista jurídico, los niños dejaron de ser “menores-objeto” para convertirse en sujetos de derecho.
“La figura del abogado del niño en la órbita provincial y los cambios al Código Civil, resultan muy positivos para la niñez. Me parece que se da un momento donde hay un marco que permite no sólo decir o conocer sus derechos, sino ajustarlos más para su ejercicio efectivo”, aseveró Agustina Ayllón.
Acciones
Firme a sus convicciones, la Fundación fue realizando diferentes acciones como por ejemplo el programa que se llama “Basta para mí, basta para todas”. Desde este espacio, a través de la realización de talleres, se trabajan los temas de violencia, especialmente aquellos que tienen que ver con el fortalecimiento de madres para poder favorecer el vínculo entre las madres con sus hijos. “Este programa responde a la realidad que nosotros percibíamos desde nuestro trabajo con los hogares convivenciales. El ochenta por ciento de los chicos que allí eran alojados habían sido separados de su familia por situaciones de violencia”, explicó Ayllón.
La presidenta de la Fundación Infancia comentó que “La realización de estos talleres, en más de 50 localidades de la provincia de Buenos Aires, permitió darnos cuenta que había una problemática respecto de la violencia de género que nos superaba en expectativas. Por tal motivo después de concientizar con los talleres, creímos necesario en el 2011 abrir la Casa de la Mujer en La Plata”.
Este es un proyecto que tiene como objeto brindar asesoramiento, contención y acompañamiento, a través de un grupo integral formado por abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales, a mujeres que son víctimas de violencia de género. “Esta Casa nos permitió tener la parte que nos faltaba, que era la de la atención para no quedarnos solamente con la de concientización”, indicó Agustina Ayllón.
No obstante, luego de un trabajo sostenido a lo largo de varios años, “Vemos que hay pocos recursos desde el Estado y las organizaciones. Además, debido a la cantidad de casos que hay, hace falta un seguimiento y acompañamiento a las mujeres que atraviesan estas situaciones de violencia, porque si no se les hace muy difícil sostenerse porque llegan muy solas”, agregó.
Asimismo, desde la organización recientemente se ha empezado a trabajar con el impacto que produce en los hijos la violencia de género. Para Ayllón, “El hecho de que vivan en un contexto de violencia, es una situación que a ellos los convierte en víctimas”.
En relación a las denuncias efectuadas por violencia de género, Agustina expresó que “Muchas veces no se realizan por una cuestión económica, porque hay una gran cantidad de mujeres que no pueden irse de sus casas porque no tienen el recurso o no tienen dónde ir”.
Consultada sobre el uso y efectividad del dispositivo del botón antipánico, la presidenta de la Fundación Infancia comentó: “Cuando hemos tenido situaciones extremas lo hemos pedido, se los han entregado rápidamente y sí han funcionado. Cuando se los ha apretado, la policía aparece velozmente”.
Los canales de difusión puestos en marcha por la organización para lograr tener llegada a las mujeres que necesitan ayuda, consiste en colocar cartelería en las comisarías y juzgados, como así también, intervenir desde la mesa local.



