Economía

Textiles de Catamarca alertan por el cierre de fábricas y los despidos

El líder de la seccional Catamarca de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge González, analizó en diálogo con Mundo Gremial el impacto de la apertura de importaciones y el congelamiento de acuerdos paritarios que ponen en jaque a la industria textil del Parque Industrial catamarqueño. La pérdida de puestos de trabajo, el avance de la competencia extranjera y el fuerte impacto de las tarifas amenazan con agravar la recesión en la provincia.

La apertura de las importaciones y la caída del consumo masivo continúan diezmando la actividad industrial en el interior del país. En el Parque Industrial de Catamarca, la producción textil atraviesa un escenario crítico de sobrestock, parálisis fabril y pérdida acelerada de puestos de trabajo. Así lo advirtió el secretario general de la Seccional Catamarca de la Asociación Obrera Textil (AOT), Jorge González, en diálogo con Mundo Gremial, al trazar un alarmante cuadro de situación sobre el presente del sector en la provincia.

Jorge González, titular de la AOT Catamarca

La caída de la demanda interna y la facilitación del ingreso de bienes finales del exterior quebraron el ritmo de actividad del parque industrial de Catamarca. La capacidad instalada de los establecimientos se encuentra en mínimos históricos y la acumulación de mercadería sin vender empuja a las empresas al límite de la operatividad.

“La situación textil en Catamarca no es buena, la maquinaria está andando a un 40%, y podría estar andando a un 90 o 100%, porque la capacidad está dada para eso. Pero hay un libre comercio que ha instaurado el Presidente que tenemos”, señaló González al analizar las causas del derrumbe del rubro textil.

La invasión de productos importados y la quiebra de empresas

La eliminación del impuesto del 17% a las importaciones desató, según el gremio, una competencia desigual e insostenible para las fábricas radicadas en el país. El ingreso masivo de indumentaria y calzado proveniente de potencias asiáticas, así como el comercio de prendas de segunda mano y réplicas, paralizó las ventas en la región.

“Le sacaron el impuesto del 17% a las importaciones, y prácticamente acá no se está vendiendo nada. En Catamarca nos invadieron los productos chinos tanto en calzado, como en textil, electrodomésticos, juguetes, lo que busques. También los brasileños con el calzado. En todos los sectores hay cosas de todos lados, también de Estados Unidos. Hay venta de ropa usada. Por ejemplo, una remera se consigue por 2.500 pesos, unas zapatillas que son imitación las venden a 30 mil pesos”, precisó el referente textil.

El impacto no se limita al ámbito estrictamente industrial, sino que repercute directamente sobre la red comercial del centro de la capital provincial. El encarecimiento de los costos de producción y de los servicios públicos tornó la coyuntura inviable para decenas de pymes.

“La industria nacional ante esos números no puede competir. Es imposible. Se está quebrando todo. El centro de compra que tenemos acá en el centro de la capital, en la Calle Rivadavia, están prácticamente el 80% de los comercios de todos los rubros y se están cerrando todos, nadie vende nada. Hay muchísima gente desocupada, en nuestro rubro hay stock de todo lo que se fabrica para el rubro textil, han cerrado muchas y otras están en un nivel muy bajo de producción porque no se vende nada y está imposible competir”, remarcó el dirigente.

Y agregó sobre el cierre de fábricas: “De las fábricas que nosotros teníamos un 15% han quebrado y ya no están de todos los rubros. La situación es gravísima y no hay ninguna perspectiva de que esto pueda cambiar o estar mejor. La situación es caótica. Mucha gente está desocupada y no hay trabajo”.

El auxilio provincial ante un Gobierno que «no es nacionalista»

Frente a la ausencia de políticas públicas de protección industrial por parte de la administración nacional, la provincia implementó un esquema de subsidios para sostener la mano de obra. El gobernador Raúl Jalil otorga una ayuda económica de 350 mil pesos por operario a las empresas textiles para evitar olas masivas de despidos. No obstante, desde la AOT advierten que la medida resulta insuficiente si el mercado no reacciona.

“Este gobierno nacional que tenemos no es nacionalista para nada. No importa si sos peronista, de izquierda, de derecha o lo que sea, se está viviendo muy mal, está todo muy caro. La energía se paga muy cara, y todo lo que se paga es muy abultado y hay gente que prefiere quebrar o cerrar”, criticó el líder sindical.

Sobre el salvataje provincial, González reconoció el esfuerzo local pero fijó un límite: “Acá hay que destacar que el gobernador, Raúl Jalil, está dándole una mano importante a los empresarios textiles. Les está dando 350 mil pesos por operario para que las empresas puedan desarrollarse y no echar gente, pero no va a durar mucho porque no se vende nada. Esa es la realidad”.

Paritarias pisadas, tarifas desbocadas y el impacto de la reforma laboral

El plano salarial completa un cuadro de vulnerabilidad para la masa trabajadora. A las extensas jornadas de trabajo se suma el freno a los aumentos en las negociaciones colectivas por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación, que fija techos a las homologaciones de los convenios imponiendo como límite las pautas oficiales de inflación.

“El tema salarial es otra situación gravísima, por supuesto eso lo manejan desde Buenos Aires, donde están los paritarios que van a discutir siempre que corresponde. Las paritarias están totalmente pisadas como en todos los gremios. ¿Por qué? porque no se puede aumentar más que la inflación. Y si lo lográs, porque convencés al empresario de que la gente está mal y sus trabajadores están sufriendo muchísimo la situación socioeconómica, el Ministerio de Trabajo de la Nación no te quiere homologar los acuerdos. El techo es el número inflacionario y no se sale de ahí”, denunció el titular de la seccional.

El gremialista contrastó la pauta salarial recortada con el incremento real del costo de vida en el territorio catamarqueño, donde las facturas de servicios básicos golpean los presupuestos familiares. “Todos sabemos que la medida de la inflación del país es una mentira, no son esos números. No se puede pagar lo que se paga el combustible o el kilo de carne, o la boleta de energía que en Catamarca llega en el caso de la tarifa domiciliaria a 300 mil pesos. No hay un 1, o 2% de inflación como dicen. Lo que se cobra apenas alcanza para la canasta familiar en el mejor de los casos”, argumentó González.

“Un operario de fábrica categoría B, que es intermedia, está cobrando 850 mil o 900 mil pesos por mes después de trabajar 12 horas. Y acá se trabaja y se transpira la camiseta, no son vagos. Es desastroso lo que está pasando”, denunció el referente industrial.

Para finalizar, González rechazó las modificaciones introducidas en el marco normativo de trabajo, considerándolas una herramienta de flexibilización patronal que profundiza el deterioro de la calidad de vida de los trabajadores.

“Nos reformaron las leyes laborales. No sé quién le puede llamar reforma, yo le digo una imposición laboral y todo lo que han hecho es un disciplinamiento en contra de los trabajadores y en favor de los empresarios. Hay muchos empresarios que están haciendo la planta, y están muy conformes porque con la reforma laboral a ellos les va muy bien y el mismo Estado nacional pisa la paritaria. Esa es la triste realidad que se vive en Catamarca”, concluyó el dirigente de la AOT.

FUWENTE.  MG

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba