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Sentimientos encontrados por Obama

Cuba  nos enseña cada tanto,  cómo  profundiza en la realidad a través de lo mágico que hay en ella, y  cómo ha subsistido  enfrentando los más amargos desafíos como los que le ha impuesto el vecino del Norte (EE.UU) con un bloqueo salvaje e ilegal, que  persiste desde hace más de 50 años. Por eso ahora, ante la visita de Obama,  afloran sentimientos encontrados.

Por  Margarita Pécora

Las heridas sangrantes del bloqueo están a la vista por doquier. No solo en  edificios en ruinas en la capital, zurcidos con  sudor  y dolor.  Buena parte de los cubanos intentan reír  imaginando la llegada de  Obama el 21 de marzo,  pero  apenas se les dibuja en los labios una mueca.

Y se puede entender que haya sentimientos encontrados  en la población cubana que, por una parte, ve  con optimismo  en la visita del presidente Barack Obama,  los minutos contados para  la  solución definitiva a los problemas  económicos que padece la Isla,  y hasta creen que eso sucederá de la noche a la mañana; en cambio otros,  tal vez más objetivos, se manifiestan  escépticos  y  hasta consideran que será una hipocresía rendirle  pleitesías al representante del imperio que ha sometido cruelmente a la Isla,  no obstante considerar  la nobleza de la persona del  mandatario  afroamericano, quien es el único  que ha dado el histórico paso de intentar levantar el bloqueo.

“El presidente de los Estados Unidos conserva facultades ejecutivas amplísimas que si decidiera usarlas con determinación podría modificar muy sustancialmente la aplicación del bloqueo”,  ha reiterado  el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla. Y el  no entender los  cubanos por qué  Obama no  usa esta  prerrogativa,  también es razón del escepticismo  por su visita.

La agenda del  mandatario estadounidense , además de la reunión cara a cara con  su par Raúl Castro, es interpretada por algunos Medios como un acelerador  del deshielo en las relaciones, pero en realidad  Obama  quiere  mantener contactos con miembros de la sociedad civil, empresarios y “cubanos de a pie”. Ha manifestado que quiere “expresar nuestro apoyo a los derechos humanos”, y la Cancillería cubana le ha respondido que el gobierno  está abierto a dialogar sobre todos los temas.

Pero en  realidad  a lo que el pueblo cubano le interesa es que se suspenda el bloqueo pues  ven que el deshielo llega a cuentagotas.

A la apertura de los vuelos comerciales, se sumó  la aprobación  de la Casa Blanca a  una firma de empresarios norteamericanos  para que inviertan en la isla caribeña. Mil pequeños tractores al año sería la capacidad productiva de una planta que los estadounidenses Horace Clemmons y Saul Berenthal tienen programado construir en Cuba para 2017. La  actividad se centrará en la zona económica especial de Mariel, pero  la autorización contiene una excepción: los dos empresarios solo podrán exportar productos en beneficio del sector privado y las cooperativas agrícolas en Cuba.

De modo que los cubanos ven en retaceo  y que solo tienen por delante  el desafío de seguirse creciendo ante las dificultades, seguirla remando con  optimismo, y sin perder las esperanzas.

Lo  aprendieron en las más duras  contiendas  del período especial, cuando se derrumbó el campo socialista, y la Isla quedó al pairo, como  nave en medio del océano, pero  anclada fuertemente en la convicción revolucionaria de su pueblo y su líder histórico  Fidel castro, a quien parece que Obama no  irá a  estrecharle   la mano, lo cual a mi juicio es un error táctico, porque Fidel aunque  ya no sea el presidente, sigue siendo la figura más relevante  e influyente en  el escenario político cubano, y no escuchar de él  sus sabias reflexiones sobre este  histórico paso en las relaciones donde ha tenido un protagonismo épico, le restan un valor estimable a la visita de Obama.

EL MARIEL DE LA ESPERANZA

Hay  ejemplos  que demuestran la confianza de los cubanos en el futuro económico del país. Esa esperanza esta cifra en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, creada en  septiembre de 2013 al oeste de la ciudad de La Habana, a una distancia de 45 km de esta y con una extensión de 465,4 km².

Allí es donde los estadounidenses Horace Clemmons y Saul Berenthal tienen programado construir fábrica de tractores para 2017.

La Zona cuenta con condiciones logísticas y de ubicación muy favorables, especialmente a partir de la inversión realizada en el Puerto de Mariel.

Constituye un espacio dentro del territorio nacional que no está delimitado de la demarcación aduanera, en el cual se aplican regímenes y políticas especiales, con el objetivo de fomentar el desarrollo económico sostenible a través de la atracción de inversión extranjera, la innovación tecnológica y la concentración industrial, con vistas a incrementar las exportaciones, la sustitución efectiva de importaciones y generar nuevas fuentes de empleo, en una constante articulación con la economía interna.

Más de 400 compañías han manifestado su interés en invertir en la Zona Especial de Desarrollo (ZED) Mariel,

Primero de su tipo en la isla, el enclave ocupa un lugar importante en la cartera de oportunidades de negocios promovida por el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) dentro y fuera del escenario nacional.

Hasta el momento, existen ocho usuarios aprobados en la zona, dos de ellos en operaciones y seis en proceso de ejecución de sus inversiones.

Las compañías establecidas hasta la fecha en la Zona, por el orden cronológico en que fueron aceptadas son la Terminal de Contenedores Mariel (Cuba); Richmeat (México), dedicada a la fabricación de embutidos, Profood Service (España), abastecedora de alimentos y bebidas para el sector hotelero; BDC-Log y BDC-Tec (ambas de Bélgica), la primera trabajará en el sector logístico y la segunda en el de altas tecnologías; Devox Caribe (México), fabricación de pinturas, Servicios Logísticos Mariel (Cuba) y BrasCuba Cigarrillos (Brasil/Cuba), que triplicará su inversión en la Isla.

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