La realidad habla más que los números
No hay afirmación más inverosímil por lo extravagante y paradójica que resulta, que la formulada en el título insignia del diario La Nación, en su edición del domingo, donde plasma que “El gobierno nacional tiene un alto nivel de apoyo, pese a las turbulencias económicas.”
Por Margarita Pécora B.
El destaque que se le otorgó en la tapa del segundo diario de mayor tirada en el país, tampoco asombra, viniendo de un matutino que, junto con Clarín, forma parte de la cofradía de amigos incondicionales de un presidente que llegó al poder ,con la ayuda precisamente, de estos grupos concentrados de la información y de periodistas leales, que se pusieron en los hombros al candidato de la derecha, y lo sentaron en la poltrona de La Rosada, para que siga desde allí sirviendo a los intereses del monopolio mediático.
Y el gerente de Cambiemos, agradecido, les está devolviendo el favor con el apoyo incondicional a toda esa oligarquía. Por eso, la Ley de Medios, fue lo primero que mandó a paseo… para que el imperio de Magnetto recupere el poder y respire tranquilo.
Nivel de aprobación y de imagen, son dos indicadores muy importantes para conocer el estado de “salud” de la gestión de un gobernante. Pero lo increíble y paradójico de estos resultados, y que la periodista de La Nación, tuvo el cuidado de atribuirlo a varias consultoras , entre ellas a Poliarquía, es que distan mucho de la realidad que se palpa en las calles, del estado de opinión de la gente de a pie, del grado de estrés y conflictividad social que sacude las calles desde que arrancó la administración de Cambiemos con su denominado “ sinceramiento de la economía”
Paros , marchas, protestas de todo tipo han repicado sobre las avenidas porteñas en este semestre angustioso que empezó con una huelga general llevada a cabo de forma conjunta por las centrales sindicales con un pliego de reivindicaciones encabezado por la defensa de las fuentes de trabajo ante la ola de despidos masivos que este gobierno se empeña en minimizar
No hay que olvidar que desde comienzos de año, y con la excusa de una situación de crisis que acuñaron como “herencia del gobierno anterior”, las empresas han implementado planes de reducción de personal a través de despidos y suspensiones colectivas con el objetivo de avanzar en una mayor intensificación del uso de la fuerza de trabajo, obligando a los trabajadores a mantener los niveles de producción a pesar de la reducción de personal; por el otro lado, intentan revertir conquistas en materia de condiciones laborales y presencia sindical en los lugares de trabajo, bajo amenaza de aumentar la cantidad de despidos y suspensiones.
En cualquier caso, se trata de un intento de los empleadores para aumentar el disciplinamiento de los trabajadores, a fin de que estos acepten hacerse cargo de los costos de la crisis bajo amenaza de perder los puestos de trabajo.
La ley antidespidos vetada por Macri, es la prueba más fehaciente de su luz verde que le ha dado a los empresarios para que sigan echando a los trabajadores. Despidos, suspensiones y represión es el dato distintivo del plan de ajuste de un gobernante que inexplicablemente algunos consultores ven bien, en medio de una gestión desastrosa.
Por eso, por todo lo que ha ocurrido y que las consultoras evalúan ligeramente, es que a varios lectores, no nos convencen sus encuestas, más si reconocemos que son las mismas Consultoras que se equivocaron en las predicciones electorales, y la gente tiene esto muy fresco aun en la memoria.
Lo que nos sirve y lo que habla más que los números, es la realidad que se está escribiendo en las plazas y calles.
Han vuelto al escenario imágenes desgarradoras que ya habían quedado sepultadas en el pasado, de personas buscando alimentos en los tachos de basura. Ya se ven familias enteras con niños de brazos a la entrada de los subtes pidiendo limosna, las ferias populares han multiplicado su extensión y ya se pelea cuerpo a cuerpos, pobre contra pobre, por un espacio para vender la basura acopiada en barrios de la capital. Si a esto le sumamos los secuestros extorsivos que han sembrado preocupación en las familias porque ya suma 104 casos en lo que va del año, estamos frente a una sociedad sacudida por la inseguridad. datos de la Procuración General de la Nación donde revela que “en los primeros cuatro meses de este año se registraron 196 denuncias”. Pero el dato que más llama la atención al matutino es que “la mayoría de los secuestros ahora se concentra en tres barrios porteños: Palermo, Belgrano y Recoleta”. Hoy hay más de una denuncia por día y la tendencia viene en aumento. No, por gusto hasta el Papa Francisco manifestó su aflicción por los “conflictos” sociales, económicos y políticos en Argentina.
El diario La Nación en ese informe , considera que el Presidente Macri transita por estas horas sobre una cuerda floja llamada segundo semestre, en la que se jugará la verdadera fidelidad de su buena imagen. No dice que la propia vicepresidenta Gabriela Michetti, ha afirmado que «el alivio» no llegará en el segundo semestre y que habrá que esperar hasta 2017 para sentir «una reactivación» de la economía. De este modo, contradice las afirmaciones del propio Presidente y su séquito de que en la segunda mitad del año, la inflación bajaría drásticamente y que sería mejor”.
Declaraciones que luego se desdicen entre los propios miembros de la cúpula gobernante de Cambiemos, medidas que van hacia adelante, y luego hacia atrás, marcan los vaivenes de un gobierno marcado ya por la improvisación, la impericia y para colmo, la insensibilidad.



