Independencia: Del Plan Continental de San Martín al Pacto de la Moncloa de estos tiempos – L. Morales
El Plan Continental del Gral. José de San Martín fue clave en la Declaración de la Independencia de 1816 y no se podría analizar como un hecho aislado sino como una consecuencia de los sucesos más relevantes de nuestra historia, de aquella nación independista soñada por nuestros próceres, que se gestaba a fines del siglo XIX y que tuvo como protagonista principal a San Martín, el “capitán américa” argentino, un héroe de otra época sin lugar a dudas.
Por M. Laura Morales
Más de dos siglos después, nos preguntamos si sería necesario otro General de la talla de San Martín y su Plan Continental para liberar Argentina, Chile y Perú. A los 34 años, tuvo esa visión de estado-nación desarrollista e integradora de los pueblos hermanos de nuestro país a nivel continental, cruzar los Andes a caballo y concretar la misión más importante de nuestra historia, ser libres del colonialismo europeo.
La pregunta entonces al repasar la historia argentina y latinoamericana -San Martín es homenajeado más en Chile y en Perú que en nuestra propia patria de hecho el primer monumento al líder de la Independencia se realizó en Chile y no en Argentina- cae por decantación propia: ¿Haría falta otro líder como San Martín para concretar otros planes de integración y desarrollo económico?. Poco más de 200 años, nos seguimos planteando la necesidad de integración, aunque los hechos actuales nos indican que la Argentina de hoy esta muy lejos de todo tipo de aventuras independistas.
El Pacto de la Moncloa criollo como paliativo de la crisis económica y política 2017/2018
Sin embargo líderes de distintos partidos políticos como del PJ Miguel Angel PIchetto; la UCR Ernesto Sanz, y del PRO Federico Pinedo, recibieron en el Senado a Ramón Tamames, abogado constitucionalista español, quien fuera uno de los firmantes de la Constitución de 1978 e ideólogo de los Pactos de la Moncloa, aquellos acuerdos entre las fuerzas políticas de la España de la posguerra que le permitió al país salir de una de las peores crisis políticas y económicas que dejara la dictadura franquista.
Desde la vista de Tamames a la Argentina, se gestó y crece con más fuerza un Pacto de la Moncloa criollo con vista al escenario político reinante, las elecciones de medio término, y la posibilidad de que ante la presencia de la candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Senado, se conforme el ala del peronismo duro con el cual al oficialismo le será imposible negociar teniendo en cuenta mayores fugas del bloque que conduce Pichetto. El Gobierno en cualquier escenario no tendrá mayoría propia en el Congreso, y sólo podrá salir airoso en determinadas votaciones con los aliados de siempre. Por esa razón las reuniones entre las principales fuerzas políticas en el Senado alrededor de un pacto de gobernabilidad como lo fue la Moncloa en su momento, son cuenta corriente por estos días.
Plan Continental
Pero volviendo a nuestro prócer, y a su ambicioso Plan Continental cuyo único fin era el de ser libres de las colonias. Cuenta la historia que en 1815, San Martín, era Gobernador de Mendoza y su objetivo mayor era cruzar los Andes, liberar a Chile y seguir por mar a Perú. Para eso necesitaba la declaración de la independencia de Argentina. La declaración de la Independencia estaba dentro del Plan Continental de San Martín.
Para conmemorar el proceso independista de la época, vale repasar los hechos históricos y la gran misión de nuestro héroe argentino. En su libro Los Mitos de la Historia Argentina 2, el historiador Felipe Pigna, destaca que “… Desde comienzos de 1813 funcionaba en Buenos Aires la Asamblea General Constituyente. Para muchos, entre los que se contaban San Martín y Belgrano, era la gran oportunidad para declarar la independencia y reafirmar la decisión de guerra a muerte con España…”.
“Lamentablemente, los terratenientes porteños y su principal representante y presidente de la Asamblea, Carlos María de Alvear, no pensaban lo mismo. El ex amigo y compañero de San Martín aprovechó la oportunidad que le brindaba el alejamiento del coronel –que se oponía a sus ambiciones centralistas– para crear un poder ejecutivo unipersonal, el Directorio».
“San Martín reorganizó el ejército y lo dejó en las mejores condiciones posibles. Pero su cabeza estaba en otra parte. Estaba absolutamente convencido de que las sucesivas derrotas en el Norte ya eran suficientes para demostrar que había que buscar otro camino para terminar definitivamente con el enemigo y su centro de poder en Lima”.
“A comienzos del invierno de 1814 se difundió una noticia preocupante sobre la salud del jefe del Ejército del Norte. Se supo que su medico le había aconsejado marchar hacia el benévolo clima cordobés. Así lo cuenta José María Paz, que tuvo el privilegio de conocerlo en aquellas circunstancias…»
“Don José sabía que para concretar un plan tan ambicioso hacía falta, además de poder militar, poder político. Solicitó y obtuvo, el 10 de agosto de 1814, el cargo de gobernador de Cuyo y se mudó con Remedios a Mendoza, dejándole al general Martín Miguel de Güemes y sus “infernales” gauchos la defensa de la frontera norte. San Martín destacaba los esfuerzos del salteño: “Los gauchos de Salta solos están haciendo al enemigo una guerra de recursos tan terrible, que lo han puesto en la necesidad de desprender una división de más de 300 hombres. Con el único objeto de proteger la extracción de mulas y ganado vacuno”.
“A los amantes de la historia basada exclusivamente en “fechas y batallas”, aquella que nos arruinaba la mente en el secundario, a los que siguen queriendo ver un San Martín exclusivamente militar, hay que recomendarles que analicen al San Martín político, a aquel que durante tres años gobernó con gran eficiencia, equidad y honestidad las provincias cuyanas”.



