Golpe a la industria metalúrgica fueguina: se confirmó la quiebra de Aires del Sur y hay 140 despidos

El mapa industrial de Tierra del Fuego sufrió una de sus bajas más sensibles en lo que va del año. Tras la publicación en el Boletín Oficial, se oficializó la quiebra de la empresa Aires del Sur (ADS), la emblemática compañía de capitales nacionales dedicada a la fabricación y comercialización de equipos de aire acondicionado bajo las licencias de las marcas Electra y Fedders. El desenlace, producto de una asfixia financiera irreversible, deja un saldo preocupante de 140 operarios metalúrgicos despedidos.

La presentación judicial del pedido de quiebra fue radicada por el propio directorio de la firma, el cual es presidido por Roberto Ángel Ceretti desde noviembre de 2025. Ante los tribunales comerciales, el ejecutivo de la firma describió un panorama corporativo terminal, signado por un “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”. Las deudas acumuladas, arrastradas por un esquema deficitario que se tornó insostenible desde los últimos meses de 2023, determinaron el cese de las actividades productivas.
La UOM en estado de alerta por salarios e indemnizaciones
La respuesta gremial no se hizo esperar en el norte de la isla. Desde el mes de febrero, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) encabeza una serie de reclamos y asambleas permanentes frente a las puertas de la planta ubicada en la ciudad de Río Grande. El sindicato exige no solo el pago inmediato de las remuneraciones adeudadas a las familias metalúrgicas, sino también definiciones precisas sobre el destino de los activos edilicios de la firma.
Para intentar responder a los compromisos, Aires del Sur puso a disposición de la Justicia laboral sus principales bienes. Entre ellos destaca la propia fábrica de Río Grande, tasada por el Banco de la Nación en una cifra superior a los 15 millones de dólares, y un lote remanente de 4.000 kits importados sin ensamblar, cuyo valor potencial de mercado una vez terminados ascendería a unos 2 millones de dólares.
Críticas internas y el fracaso de los salvatajes
De acuerdo con los argumentos expuestos por la conducción de la empresa, el negocio se volvió inviable debido a que el costo del financiamiento comercial superaba por amplio margen la utilidad operativa, generando pérdidas de carácter estructural. El modelo de autofinanciación implementado por Aires del Sur, basado en la preventa de unidades y el descuento de cheques, colapsó ante tasas de interés locales que rondaban el 25% y 30% anual, frente a márgenes de ganancia post-impuestos que apenas alcanzaban entre el 10% y el 15%.

No obstante, en el entramado de proveedores existe otra lectura sobre la quiebra que alimenta sospechas en los trabajadores. Testimonios del sector señalaron que hasta finales del año pasado la propiedad de la firma correspondía a Juan Pablo y Juan Ignacio Guaita. «Pusieron gente que no existe, adrede para quebrar la empresa. Por eso nos hicieron trabajar en doble turno para llevarse los equipos y venderlos», disparó un proveedor afectado, sugiriendo una maniobra de vaciamiento deliberado antes del recambio directivo.
Para evitar el cierre, la administración de Ceretti intentó una alianza estratégica con el gigante asiático Chigo Group. El plan estipulaba la venta total o parcial de la compañía, una inyección de 5 millones de dólares de capital de trabajo y la sustitución del crédito local por financiamiento del proveedor a 150 días, reactivando la planta fueguina con envíos mensuales de hasta 14.000 kits de fabricación china. Las conversaciones se frustraron cuando los inversores postergaron el desembolso a la espera de auditorías técnicas presenciales, un tiempo que la urgencia de la caja local no podía esperar.
Como último recurso, el gremio y la empresa buscaron la aprobación de un plan de Continuidad Productiva Controlada. La idea era finalizar el ensamble de los insumos ya importados para generar un fondo de 500.000 dólares destinado a sanear deudas con proveedores, pagar salarios atrasados y constituir las indemnizaciones. Sin embargo, el tribunal interviniente rechazó de plano la autorización el pasado 19 de febrero, sepultando la última alternativa de continuidad.
El régimen fueguino en la mira de la apertura económica
La caída de Aires del Sur se produce en un escenario de fuerte debate sobre el futuro del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, un andamiaje legal vigente desde 1972. Recientemente, el Banco Mundial calificó a este sistema en su informe Panorama económico de América Latina y el Caribe como «un caso de política industrial fallida». Apoyándose en estudios de la organización Fundar, el organismo internacional remarcó el peso presupuestario del esquema, estimando su costo fiscal en unos 1.070 millones de dólares anuales hasta 2023.
Este cuestionamiento al subsidio estatal coincide con un cambio radical en la política económica nacional. La decisión tomada a mediados de 2025 por el gobierno de Javier Milei, bajo la órbita del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, de eliminar los aranceles impositivos a la importación de productos tecnológicos y de telefonía celular, terminó por deteriorar la competitividad de las plantas radicadas en el punto más austral del país. Para la UOM y los sindicatos de la región, la quiebra de Aires del Sur es un síntoma directo de un modelo de apertura comercial indiscriminada que pone en peligro miles de puestos industriales en la provincia.
FUENTE,. MUNDO GREMIAL



