Emotivo homenaje, a 23 años del atentado
Sobrevivientes, familiares, funcionarios nacionales, porteños y dirigentes de la comunidad judía participaron del acto conmemorativo por el ataque a la sede diplomática.
A más de 23 años del ataque a la Embajada de Israel en la Argentina, la sede diplomática llevó a cabo ayer el acto conmemorativo de la tragedia en el barrio porteño de Retiro, con la presencia de funcionarios de primera línea del Estado israelí, familiares de las víctimas, sobrevivientes, representantes de la comunidad judía en el país y el exterior, así como de funcionarios de muy alto grado de los gobiernos nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, además de algunos legisladores.
Bajo la consigna «El terrorismo nos mata un poco a todos, 23 años de la llegada del terrorismo a la Argentina», allí se renovó el reclamo para terminar con la impunidad en el caso y esclarecer el atentado, con una fuerte acusación del ministro de Agricultura de Israel Yair Shamir a Irán y menciones sobre fallecido fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman. «Todavía esperamos saber quiénes fueron los responsables materiales y políticos, quiénes fueron los que decidieron hacer estallar esa casona en el barrio norte de la ciudad sin importarle la muerte de los otros. Maldita impunidad», definió Jorge Cohen, sobreviviente del atentado y quien fuera jefe de Prensa de la Embajada aquel 17 de marzo de 1992.
La conmemoración comenzó a las 14:50 –hora en que se produjo el atentado–, con el sonido de la sirena y el minuto de silencio en homenaje a las víctimas en la Plaza Embajada de Israel, en Arroyo 910, lugar donde funcionara la sede diplomática. Cohen fue el primer orador, y posteriormente tomaron la palabra el ministro de Agricultura de Israel y la Embajadora israelí en Argentina Dorit Shavit. El ministro Shamir señaló: «Nuevamente estamos pisando este suelo donde hace 23 años se detuvo la vida de 29 seres, lugar en el cual comenzó una vida distinta, que jamás volverá a ser igual que antes.» «Como si esto no hubiera sido suficiente, dos años más tarde los asesinos volvieron a golpear, esta vez en el centro de la comunidad judía AMIA, el 18 de julio de 1994. (…) Los viles terroristas perpetradores del atentado han sido apoyados, financiados y entrenados por Irán», acusó. El funcionario también se refirió al extinto fiscal de la causa AMIA Alberto Nisman. «Muy lamentablemente, ocurrió una nueva tragedia en Buenos Aires, con la muerte del fiscal Alberto Nisman, bendita sea su memoria, que pagó con su vida el intento de llegar a la verdad», señaló. «Estos crímenes deben ser investigados sin descanso hasta llegar a sus despreciables perpetradores para que se haga justicia», reclamó. Escuchaban los discursos el jefe de Gabinete nacional Aníbal Fernández, el ministro de Justicia Julio Alak y el vicecanciller Eduardo Zuaín, junto al jefe de Gabinete de la administración porteña Horacio Rodríguez Larreta, el ministro de Cultura de la Ciudad Hernán Lombardi, el Presidente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires Jorge Telerman, el senador y precandidato presidencial por el radicalismo Ernesto Sanz, el presidente de la DAIA Julio Schlosser, el vicepresidente de la AMIA Pablo Reisman, los diputados nacionales del bloque del Pro en la cámara baja Patricia Bullrich, Sergio Bergman y Laura Alonso, la precandidata a legisladora porteña María José Lubertino, entre otros.
La embajadora Dorit Shavit, en línea con Shamir, planteó que «lamentablemente, a pesar del tiempo transcurrido, nadie fue sometido a juicio y quienes generaron el atentado se pasean libremente. Algunos de ellos son buscados por Interpol desde hace años sin resultados», lamentó. La funcionaria recalcó también que «el Estado de Israel confía en las autoridades argentinas, en el cumplimiento de su deber jurídico y moral de continuar la investigación del atentado», y ratificó el compromiso de la nación israelí de «no bajar la guardia para investigar» el atentado. Por su parte, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández subrayó ante los medios que la intención del gobierno es «que se siga trabajando para descubrir quiénes fueron los responsables materiales e intelectuales del hecho».
TIEMPO ARGENTINO



