Opinión

Cuando la casta llega al poder

Por Dr. Edgardo Miller*

Casta: “Ascendencia o linaje. Usado también referido a los irracionales”, esto lo que dice el Diccionario de la Real Academia española. En la última campaña electoral mucho se escucho hablar de “la casta” que en los últimos cuarenta años gobernó el país, de los graves perjuicios que ocasiono la corrupción, Javier Milei, manipuló al electorado prometiendo el fin de la “dinastía de políticos corruptos” que llevaron adelante los destinos de Argentina.

Fue común ver a Milei desorbitado, blasfemando a S.S. Francisco tildándolo de “comunista”, amenazando a “la casta” con una motosierra, llevándose puesta la poca convivencia que quedaba entre los argentinos.

Sus promesas incluían terminar con los “feudos” de la política, “no más familiares de funcionarios en el estado”, recortes de gastos superfluos, aniquilación de los “ñoquis” y hasta la absurda promesa de la “dolarización”.

Enfrente Sergio Massa, último ministro de economía del peronismo, debía enfrentar la campaña con el lastre de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y su hijo Máximo, además de una situación económica complicada.

Ganó Milei, y apareció su mentor, el expresidente Mauricio Macri, que se bajó de la candidatura a presidente porque tenía el 70% de imagen negativa. Macri jugó para Milei, no para Bullrich. En un abrir y cerrar de ojos, cerró un acuerdo con el libertario.

La fórmula presidencial del PRO recibió como premio los ministerios de Defensa y Seguridad, y otros puestos clave del gobierno. Lentamente lo peor de “la casta” que Milei repudio en campaña fue ocupando espacios
en su gobierno.

Macri desde las sombras maneja los hilos del poder, pergeño un Decreto de Necesidad y Urgencia para terminar de desguazar el estado, terminando la obra de Carlos Menem. Lo más preocupante es que el primer mandatario pide al Congreso de la Nación la “suma del poder público”, quiere transformar estas tierras en un reino, con un rey sin corona.

Milei gastó la friolera de 100 millones de pesos para construir un “canil” en la Quinta de Olivos, para alojar a sus perros. Promovió a su esteticista Lidia Lemoine a diputada, y lo logró, nombró a su hermana -la que maneja los hilos del poder- Karina Milei como Secretaria General de la Presidencia, una relacionista pública con nada de formación para un cargo de semejante envergadura, por su parte el vocero presidencial Manuel Adorni consiguió que su hermano Francisco se nombrado como asesor de Luis Petri ministro de defensa, la canciller Diana Mondino siguiendo en la misma línea designó a su hijo Francisco Pendaz como su vocero, y otros tantos cargos públicos de menor jerarquía que ocupan familiares y amigos de los funcionarios de turno.

“La Casta” llegó al poder, está más vigente que nunca, su misión esterminar con las empresas públicas, entregar las tierras, el litio, Vaca Muerta, terminar con la educación pública, con la salud, y los más grave es el brutal recorte que sufrieron siete millones de jubilados, el sueldo promedio de la clase pasiva es de 110 dólares estadounidenses, mientras que la canasta familiar se ubicar en $500.000 mensuales.

“La Casta” gobierna contra el pueblo, es un gobierno para la elite conservadora que nunca se resigno a perder el poder.

Nos queda recurrir al viejo ejercicio de “la resistencia activa”, utilizar el derecho constitucional de reclamar, de salir a la calle, de pelear hasta el final, porque créame en esta pelea nos va la vida.

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