Crece la alarma en la Industria automotriz por déficit de autopartes.
AFAC reclama un cambio de rumbo para recuperar competitividad

“El abultado déficit comercial estructural en autopartes es una señal que no debemos ignorar”. Así lo afirmó el presidente ejecutivo de AFAC, Juan Cantarella. Subrayó que este resultado “refleja una pérdida de importancia relativa frente a la competencia global en la puja de inversiones”. Para el sector, el desempeño del comercio exterior confirma la necesidad de un punto de quiebre que permita revertir una tendencia que se repite año tras año.
Durante el período enero-noviembre de 2025, las exportaciones de autopartes alcanzaron los US$ 1.211 millones, con un crecimiento interanual del 1,6%. Si bien el dato muestra una mejora, desde AFAC señalaron que el avance resulta insuficiente para compensar la dinámica de las importaciones y cerrar la brecha comercial.
Los principales productos exportados fueron transmisiones, motores y componentes de motor, que en conjunto concentraron el 68,2% de las ventas externas del sector. Las transmisiones lideraron el ranking con exportaciones por US$ 421 millones, aunque con una caída del 3,9% interanual. En segundo lugar se ubicaron los motores, que mostraron un incremento del 11,1% y totalizaron US$ 253 millones, con Brasil como destino casi excluyente. Los componentes de motor, en tanto, alcanzaron los US$ 151 millones y registraron una suba del 13,2% frente a 2024.

Desde la entidad remarcaron que esta concentración de la oferta exportable limita el potencial de crecimiento. “La competitividad exportadora requiere de esquemas laborales modernos que se adapten a las exigencias dinámicas de las nuevas tecnologías”, sostuvo Cantarella. Mientras que remarcó que sin cambios estructurales será difícil ampliar mercados y diversificar productos.
Importaciones en alza pese a la caída de la producción
El informe también dejó en evidencia una dinámica preocupante. Mientras la producción de vehículos cayó un 0,9% interanual en los primeros 11 meses de 2025, las importaciones de autopartes crecieron un 5,4% y alcanzaron los US$ 10.250 millones. Este comportamiento dispar se explica por la fuerte entrada de bienes provenientes de Asia con destino al mercado de reposición. Y también por la importación de piezas para nuevos modelos con bajo nivel de integración local.
Las transmisiones volvieron a ser el principal rubro importado, con compras por US$ 2.360 millones. Un 7,3% más que en el mismo período de 2024 y una participación del 23% sobre el total. El rubro eléctrico acumuló importaciones por US$ 1.402 millones, con un crecimiento del 4,2%. Mientras que carrocería y sus partes sumó US$ 1.110 millones, con un salto del 16,5%. En conjunto, estos tres segmentos concentraron cerca del 47,5% de las importaciones totales del sector.
Para AFAC, este escenario expone las dificultades de la industria local para competir en costos y escala. “Para revertir esta tendencia, es imperativo avanzar de forma urgente con una reducción de la carga tributaria en todas las etapas productivas. Eliminando así los impuestos distorsivos que encarecen la producción local”, planteó el ejecutivo de la entidad.
Brasil, socio estratégico y fuente de desequilibrios
El comercio bilateral con Brasil volvió a tener un peso decisivo en el resultado global del sector. Entre enero y noviembre de 2025, el intercambio de autopartes con el principal socio del Mercosur registró un déficit de US$ 2.413 millones, un 5,7% superior al del mismo período de 2024. Las importaciones desde Brasil totalizaron US$ 3.187 millones, con un crecimiento del 3,4% interanual, mientras que las exportaciones cayeron un 3,2% y cerraron en US$ 773 millones.
Brasil concentró el 63,9% de las exportaciones argentinas de autopartes y el 31,1% de las importaciones, consolidándose como el principal destino y proveedor del sector. “Una estructura laboral y productiva ágil es el motor necesario para que, sobre todo las pymes, puedan integrarse con éxito en las cadenas de valor globales y responder a la demanda externa de manera efectiva”. Así lo sostuvo Cantarella, al referirse a la necesidad de fortalecer la relación comercial con mayor valor agregado local.

Más allá del diagnóstico crítico, desde la asociación empresaria plantearon que el actual desequilibrio puede transformarse en una oportunidad. En un contexto de cambio de régimen económico, el sector autopartista podría convertirse en un generador neto de divisas y empleo calificado si se implementa una política sectorial integral.
“Este desequilibrio comercial podría ser una oportunidad de crecimiento aprovechando este proceso de cambio de régimen económico, creando empleo calificado y generando divisas”. Según explicó el dirigente, ese camino requiere combinar incentivos a la innovación, acuerdos de cooperación tecnológica, menor presión impositiva. Y una modernización en la organización del trabajo.
Un desafío estratégico para la industria argentina
El desempeño del comercio exterior vuelve a poner en el centro del debate el rol de la industria en la estrategia de desarrollo del país. Con un déficit superior a los US$ 9.000 millones en apenas 11 meses, el sector de autopartes se consolida como uno de los principales demandantes netos de divisas dentro del complejo automotriz. Al mismo tiempo, muestra un potencial significativo para sustituir importaciones y ampliar exportaciones si se logran resolver los problemas de competitividad que arrastra desde hace años.
Desde AFAC insistieron en que el desafío es convertir este diagnóstico en un punto de inflexión. “No se trata solo de corregir números, sino de recuperar capacidad productiva, inversión y presencia en los mercados internacionales”, afirmó Cantarella. Y señaló que el futuro del sector dependerá de decisiones que se tomen hoy en materia impositiva, laboral y productiva.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



