Bullrich suma un nuevo contrapunto con el Gobierno por el caso de la jueza De Marinis

Patricia Bullrich acumuló diferencias con el Gobierno por el Presupuesto, la mesa política y distintas reformas. Sostiene el rumbo de Milei, pero busca conservar margen de decisión y negociación en La Libertad Avanza.
La semana volvió a mostrar a Patricia Bullrich on diferencias respecto de la estrategia política de La Libertad Avanza. La jefa del bloque libertario en el Senado acumuló contrapuntos con el Gobierno en distintos frentes: desde el Presupuesto 2027 y el tratamiento de la discapacidad hasta la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y, en las últimas horas, los pedidos de jury contra la jueza porteña Laura De Marinis y de juicio político contra la bonaerense Marta Pascual, tras sus fallos sobre el Régimen Penal Juvenil.
A ello se suma, la necesidad de mostrarse ante la opinión publica como una figura política de relevancia con voz propia y cierta independencia del relato mileista.
La discusión por el Presupuesto dejó expuesta su preocupación por la falta de coordinación, mientras que la reforma del Banco Central mostró su capacidad para intervenir sobre el texto que había llegado desde Diputados.
La pregunta, entonces, no es solamente por qué Bullrich se diferencia de Milei en determinados temas, sino qué lugar pretende ocupar dentro del esquema de poder libertario. No necesariamente se trata de una ruptura ni de la construcción de una candidatura alternativa. Una hipótesis posible es que esté demostrando que su respaldo al proyecto presidencial no implica obediencia automática y que conserva capacidad para discutir cómo, cuándo y con quién se ejecuta. Esa lógica puede verse con mayor claridad al repasar los distintos episodios de los últimos días.
El caso de las juezas
El contrapunto más reciente apareció por el pedido de juicio político contra las juezas Marta Pascual y Laura De Marinis, quienes habían frenado la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil. Bullrich volvió a cuestionar sus decisiones y sostuvo que está “totalmente en contra” de ambas magistradas, pero se diferenció del Gobierno al rechazar que una sentencia pueda ser motivo de un jury.

“¿Vale hacer un juicio político por una sentencia? Yo creo que no”, planteó Bullrich durante un Congreso Anticorrupción. La senadora sostuvo que los fallos deben ser revisados por las instancias judiciales correspondientes y agregó que “ningún juez” debería ser combatido por sus sentencias. Así, Bullrich volvió a separar el respaldo al objetivo del Gobierno de su rechazo a uno de los mecanismos elegidos para avanzar, una diferencia que se suma a los contrapuntos que ya había protagonizado durante la semana.
Del Presupuesto al Banco Central
El primer conflicto de la semana estuvo vinculado con el capítulo de Discapacidad incluido en el Presupuesto 2027. Bullrich cuestionó que los cambios hubieran llegado al Congreso sin haber sido discutidos previamente en la mesa política del Gobierno, de la que ella forma parte. La senadora sostuvo que la falta de información podía complicar la negociación parlamentaria y reclamó que los temas sensibles fueran anticipados a quienes después deben conseguir los votos.
El episodio fue significativo porque la diferencia no estuvo planteada únicamente sobre el contenido del recorte, sino también sobre quién participa de las decisiones y en qué momento. Bullrich sostuvo que la mesa política debía servir para evaluar cómo impactan las iniciativas en el Congreso y qué posibilidades tienen de conseguir respaldo. En otras palabras, reclamó un lugar efectivo en la elaboración de una estrategia que después deberá defender desde el Senado.
La reforma del Banco Central ofreció otro ejemplo, esta vez mucho más concreto sobre la capacidad de negociación de Bullrich en el Senado. La Cámara alta modificó el proyecto que había llegado desde Diputados y eliminó el requisito de dos tercios de ambas cámaras para remover a las autoridades del BCRA. La nueva redacción establece que esa decisión pueda tomarse por mayoría absoluta del Senado, por lo que el proyecto deberá volver a Diputados.
Bullrich busca condicionar a Milei, renueva gestos de autonomía pero no busca romper
La modificación se produjo en el marco de la negociación parlamentaria que encabezó el oficialismo en el Senado y con el acompañamiento de sectores de la oposición. El resultado mostró que el bloque de Bullrich no funciona simplemente como una extensión automática de la Casa Rosada, sino que debe construir acuerdos para avanzar con los proyectos. Esa dinámica le da a la senadora un espacio concreto para negociar el contenido de las leyes, incluso cuando el objetivo general de la iniciativa coincide con el del Gobierno.
Así, los distintos episodios permiten observar una constante. Bullrich no necesita cuestionar el proyecto político de Milei para disputar poder dentro de ese proyecto. Puede respaldar la orientación general del Gobierno y, al mismo tiempo, marcar límites, reclamar participación en las decisiones y utilizar su posición parlamentaria para negociar cambios.
En ese sentido, las reuniones de la mesa política y los intentos de ordenar la interna adquieren otra dimensión. Karina Milei y el resto de la conducción libertaria necesitan mantener alineado a un bloque del Senado que Bullrich conduce, mientras que la propia senadora necesita conservar autoridad frente a sus legisladores y capacidad de negociación con otros bloques. El problema, por lo tanto, no parece ser simplemente que Bullrich “se diferencie”, sino qué grado de autonomía puede conservar dentro de una fuerza que busca centralizar las decisiones políticas.

La posibilidad de que estos movimientos estén relacionados con una eventual candidatura futura forma parte de las especulaciones alrededor de la interna libertaria, pero los hechos de esta semana también pueden explicarse por una disputa más inmediata por autoridad y autonomía. Bullrich no necesita romper con Milei para demostrar que tiene poder propio. Le alcanza con mostrar que su apoyo tiene condiciones, que puede negociar los proyectos y que su lugar dentro de La Libertad Avanza no es el de una dirigente que simplemente recibe instrucciones.
RG/MSS-PERFIL



