
El diputado porteño Alejandro Grillo detalló sus principales abordajes y expectativas en la elaboración
del encave pendiente desde 1996, la necesidad de participación y las implicancias de la
conciencia ambiental en la vida cotidiana.
En los inicios de la charla, Grillo admitió estar al tanto de lo que sucede en Boedonprecisamente en el espacio de Acuña de Figueroa al 100, lugar que los vecinos buscan constituir en un espacio verde público: ¨Estoy al tanto de lo que piden los vecinos de la comuna 5. Es fundamental por ser una de las comunas más densamente poblada.
Debido a tal necesidad estamos trabajando en conjunto con legisladores y legisladoras para que los vecinos
puedan hacerse del lugar¨.
Desde su trabajo legislativo rememoró: ¨El espacio verde de Villa Santa Rita fue un pedido de muchos años, el único barrio que no contaba con una plaza. Se pudo avanzar en un entendimiento y consolidar allí una plaza, aunque la mayor parte del suelo no es absorbente¨.
Como porteños tenemos un gran problema: ¨Carecemos de espacio verde y de suelo absorbente que es lo que ayuda para evitar inundaciones. Además, no sólo cumple esta función también es fundamental para mitigar el ruido: ¨Estamos hablando de salud mental y en las comunas masivamente pobladas los ruidos son insondables¨.
Con respecto al Código Ambiental transitamos una deuda histórica fijada como responsabilidad en la Constitución, pero nunca llevada adelante. Después de 30 años si bien hubo otros intentos este es el primero que prospera. ¨En setiembre de 2025 en una iniciativa de mi autoría les propuse llevar adelante este código y tuvimos un gran acompañamiento. Lo más importante es la participación ciudadana¨. Continúo sobre el devenir de los foros: ¨
Deseamos llevarla a los consejos consultivos para que participen los vecinos en primer lugar del diagnóstico. Nada mejor que un juntista vecinal aporte su mirada. El propósito es que la comuna debata y tener en cuenta sus visiones y propuestas. Estoy convencido que la base está en las comunas¨.
La Carta Magna de la Ciudad estipula en su artículo 29 la elaboración de un “Plan Urbano Ambiental” con participación transdisciplinaria, que se constituya como “la ley marco a la que se ajusta el resto de la normativa urbanística y las obras públicas”. En 2026 tras otros Códigos realizados y actualizados la Ciudad todavía no cuenta con una normativa madre en materia ambiental, lo que se traduce en deficiencias en la calidad de vida de los ciudadanos.
Los indicadores para indicar cuán abultada es la cantidad de espacios verdes: ¨Debemos observar los indicadores de la OMS y esto indica que 15 metros cuadrados por persona es la medida adecuada y actualmente no llegamos a 6. Nuestra intención es llevar a lo máximo posible el arbolado público¨. Consultado sobre el tema considero que la cuota ambiental que el Gobierno de la Ciudad enumera para los porteños incluye los cementerios y los bulevares e incluso los maceteros en algunas esquinas lo que interpreta como muy engañoso y lejano a lo necesario. Para finalizar reflexionó sobre el olvido urbano del tema ambiental y optimista emplazó: ¨Con la discusión del código ambiental se abre una ventana para sumarle mayor protagonismo¨.
Con miras políticas y análisis el edil porteño sumó: ¨Existe una gran atomización de los distintos bloques y un fortalecimiento de nuestro espacio. En consecuencia se hace indispensable pensar en conformar y ser una alternativa para 2027. Tenemos el gusto de ser parte de este grupo con Leandro Santoro, el único que presentó una propuesta programática que escribimos en 2023 y desde allí ansiamos sostener e impulsar la estrategia urbana que necesitamos todos¨.



