
Fue como resultado de la reunión mantenida ayer con el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica y Cámaras empresarias. Aún no hay precisiones sobre la implementación del acuerdo, aunque el Ministerio emitió un comunicado advirtiendo que el bono se discutirá por sector y que el tope será de cinco mil pesos.
Recesión, inflación y desempleo. A ese combo se le adiciona el retorno al FMI y la exigencia de déficit cero para el 2019. Tormenta como eufemismo de ajuste y crisis. La incertidumbre de los trabajadores, los desocupados y los jubilados.
En este contexto, la CGT mantuvo una reunión con el Gobierno y Cámaras empresarias –construcción, alimentación-, con el objetivo de lograr un bono de fin de año para los trabajadores, del sector público y privado, y poder paliar la inflación. El mismo será de cinco mil pesos, no remunerativos, en dos tramos –noviembre y enero-.
A pesar de que Héctor Daer, uno de los titulares de la CGT anunció que se trata de “una suma mínima de cinco mil pesos”, el ministerio de Producción y Trabajo emitió un comunicado explicando que ese monto sería el máximo a arribar y que “se definirá de acuerdo a la situación de cada sector”.
Asimismo, la Central exigió frenar despidos y suspensiones, tal como lo había hecho el Congreso nacional en 2016, con la famosa Ley antidespidos, que duró lo que tardó en llegar el veto del Ejecutivo nacional. Pero, en la actual coyuntura, Daer informó que el Gobierno emitiría “una resolución administrativa para que todos los despidos incausados sean procesados, previamente, en la autoridad administrativa: Si algún empresario tiene que despedir a algún trabajador, tiene que tener un paso previo en el ministerio o secretaría de Trabajo, de acuerdo a la jurisdicción, y ahí discutirá, activamente, con el sindicato y con participación del Estado para ver si podemos resolver esas cuestiones que llevaron al empleador a despedir”. Resolución que tendría vigencia hasta marzo del 2019.
Además, la cúpula de la CGT planteó su preocupación por el nivel de inflación que afecta a los jubilados para poder darles una respuesta, “tema que el Gobierno se llevó para estudiar porque no es un tema discutible con los empresarios como contraparte”, se lamentó el dirigente.
Paro sí, paro no, paro… no sé
La reunión de Sica, Triaca, empresarios y dirigentes gremiales puede leerse como una movida del Gobierno nacional para intentar calmar los ánimos ante el fantasma de un eventual paro nacional de 36 horas, que podría darse a fines de noviembre.
En tanto, Carlos Acuña, titular del SOESGyPE y titular de la CGT, advirtió en cuanto a la realización del paro –que sería el quinto al gobierno nacional-: “primero hay que leer la letra chica del acuerdo que tiene que elaborar el Gobierno. Cuando nos entreguen ese documento, la letra chica de lo que se conversó, ahí veremos cómo continuar”.
“Esperamos tener mañana el texto del Decreto, para el jueves poder evaluarlo en el seno del Consejo Directivo de la CGT”, explicó Daer sobre los pasos a seguir.
“Me iría conforme si los trabajadores fueran dignos y tuvieran un salario digno, una vivienda digna y una mejor calidad de vida. Esto es una coyuntura de emergencia y, como tal, estamos tratando este tema”, continuó el dirigente de Sanidad como balance de la reunión de dialogo tripartito.
“Lo más importante es que hoy se sentaron y reconocen los problemas que hay”, remarcó Acuña al tiempo que afirmó que lo acordado “no alcanza” hasta no ver “la letra chica del acuerdo”.
El jueves, la reunión del Consejo Directivo de la CGT resolverá cómo continuar, en caso de contar, previamente, con el texto del Decreto. En este sentido Acuña aclaró: “Esperamos ver lo acordado vía Decreto y no con un acta de compromiso, como fue en 2016, que ni el gobierno ni los empresarios cumplieron –frenar despidos y suspensiones-“.
“Queremos un Decreto que sea universal y con respecto a los despidos queremos un mecanismo donde haya políticas activas por parte del Poder Ejecutivo y de los Sindicatos en la preservación de las fuentes de trabajo. Esto significa que antes de producir un despido se notifique a la autoridad administrativa y se generen las audiencias necesarias para corregir estos temas”, insistió Daer.
“El paro no está declarado y es una posibilidad que existe si no llegamos a un acuerdo para atravesar esta crisis. No son soluciones de fondo, y esas soluciones de fondo no las podemos encontrar en este contexto de recesión. Nosotros tenemos que cubrir el poder adquisitivo de los trabajadores e intentar parar la caída de la actividad económica inyectando plata al mercado, al consumo, porque la mayoría de las PyMES no tiene consumo”. E insistió: “esta no es una medida de fondo para frenar este círculo vicioso descendente, pero va a atenuar las actividades en las que los gremios no han podido resolver la actualización de las paritarias”.
“El paro no es un fin en sí mismo, estamos discutiendo un modelo económico que cada vez genera más carencias y pobreza”, disparó Daer.
“El paro no soluciona nada, el gobierno debe cambiar el rumbo económico porque la gente lo solicita. El paro es la forma de protesta para que el Gobierno escuche”, destacó Acuña.
La decisión de llevar adelante un nuevo paro nacional queda atada, entonces, a que el Gobierno considere mantener el poder adquisitivo del salario y el nivel de empleo. El Consejo Directivo lo analizará el próximo jueves, tras la reunión del Consejo Directivo.
De la reunión con Dante Sica y Jorge Triaca, ministro de Producción y Secretario de Trabajo, respectivamente, participaron los dirigentes: Carlos Acuña; Héctor Daer; Andrés Rodríguez; Omar Maturano, entre otros.
Fue en las instalaciones del Gremio de Sanidad.
Walter Acuña, Secretario de Finanzas y Acción Social del SOESGyPE
“El paro no se descarta, los compañeros de la CGT van a analizar el paro de 36 horas una vez que se conozca el acuerdo por escrito”, precisó.
“Es un momento difícil. Tenemos que estar todos más unidos que nunca y pregonar por la unidad del movimiento obrero, independientemente de quién conduzca la CGT”, apuntó el dirigente del SOESGyPE.
“Hay muchas cosas que el Gobierno no ve y que no ha cumplido, como ponerle un freno a los despidos. Por eso es importante esta reunión, pero también lo es la respuesta que brinde el Gobierno y el análisis que haga de ella el Consejo Directivo de la CGT”.




