Preocupan los casos de dengue y zika-M. Mei
A pesar de que las temperaturas bajaron, los mosquitos continúan presentes y se siguen reportando casos de ambas enfermedades. El jefe de Infectología de Cemic Argentina, el doctor Pablo Bonvehi, se refirió a los síntomas y la prevención, así como al desarrollo de una vacuna.
Por Mariana Mei.
La propagación del virus zika constituye un síntoma de suma preocupación para los principales organismos mundiales de salud. El potencial brote masivo en la región de Latinoamérica disparó una ola de alertas y de recomendaciones para prevenir el contagio, hasta el momento únicamente enfocado en la picadura de un mosquito.
Sin embargo, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) abrió la puerta a que la enfermedad pueda ser contagiada también mediante la vía de transmisión sexual. El organismo de salud anunció que el estado de Texas reportó el primer caso de contagio por transmisión sexual del virus del zika.
Al respecto, el infectólogo Pablo Bonvehi, jefe de Infectología de Cemic Argentina, explicó cuáles son los orígenes de la enfermedad: “Es un virus que se detectó en 1947 en África. Luego se descubrieron casos esporádicos en hombres de África y Asia. En 2007 se registró un brote en una isla llamada Micronesia, a 500 kilómetros de Filipinas. Los síntomas clínicos son similares a los del dengue: fiebre no tan elevada, dolor de cabeza; y se transmite del mismo modo, a través del vector Aedes aegypti”.
Acerca de la detección de los primeros casos de zika en América Latina, el médico afirmó: “En 2015 se detectaron casos en Brasil y se comenzó a asociar con una malformación que se llama microcefalia, por la cual el cráneo del recién nacido es mas pequeño y el cerebro no se desarrolla normalmente”.
Durante los primeros días de marzo, autoridades de la provincia de Córdoba confirmaron el primer caso de zika autóctono que se detectó en el país. Corresponde a una mujer y no fue transmitido por la picadura directa del mosquito. Las muestras analizadas en el Instituto Maiztegui, de Pergamino, confirmaron el diagnóstico preliminar de la transmisión del virus por vía sexual.
En cuanto a los últimos casos de dengue detectados, fueron confirmadas las muertes de dos personas luego de estar internadas varios días en los hospitales públicos de la CABA, Santojanni y Muñiz, y en el Sanatorio Municipal Méndez.
Hasta el 19 de marzo, en Argentina la epidemia alcanzaba los 38.350 casos, entre confirmados, probables, en estudio y descartados; de todos ellos, 18.297 son autóctonos y 2226 importados. En la jurisdicción porteña se habían notificado 1095 casos –705 autóctonos–, todos distribuidos entre las 15 comunas de la ciudad. La mayor cantidad de afectados se encuentran en los barrios de Pompeya, Parque Patricios, Barracas y La Boca, y la 8 –compuesta por Soldati, Lugano y Villa Riachuelo.
Días atrás falleció, en Orán (Salta), un paciente de 20 años, como consecuencia de la infección y la hemorragia orgánica que impactó en el funcionamiento de los pulmones: un caso de dengue grave. Orán es una localidad con clima subtropical y lindante con la región del gran chaco boliviano, y es uno de los focos de la epidemia. Aunque la cantidad de casos de dengue registrados allí excede los 500, conforme a las informaciones oficiales éste sería el primer fallecimiento a causa de la enfermedad vectorizada por el mosquito Aedes aegypti.
Con respecto a la prevención, Bonvehi -quien además fue presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI)- hace hincapié en que tanto Zika como Dengue se combaten del mismo modo: “Cambiando el agua de recipientes, se debe evitar que en los ambientes haya depósitos de agua estancada por varios días”. Asimismo declaró: “Se recomienda el uso de repelente. Es más probable que el mosquito pique al amanecer y el atardecer. Es conveniente el uso de ropa de color más claro, por el momento no existen antivirales específicos y se utilizan tratamientos sintomáticos. Es necesario estar bien hidratado, controlar el dolor y ayudar a que no se favorezcan hemorragias, que en el caso del dengue se demostró que disminuye las complicaciones. En cuanto a analgésicos, en los casos de dengue, se utiliza paracetamol y si se trata de zika existen otros analgésicos que deben estar previamente prescriptos por un médico”.
En cuanto a la elaboración de vacunas, el especialista detalló: “Para el dengue existe una vacuna desarrollada. Actualmente está en estudio para ser aprobada aquí. Ya fue aprobada en Brasil y México. Asimismo, existen varios laboratorios en los que se está trabajando para una vacuna contra el zika. Lo que sucede es que no se venía trabajando de antes en este virus y lleva un tiempo pero, como en el caso del Ebola, ya se logró producir y ya se está probando”.
Los casos de ambas enfermedades comenzaron a detectarse desde fines de 2014 y principios de 2015. Estos virus se encuentran asociados al clima cálido húmedo, donde el mosquito encuentra un ámbito para desarrollarse. “En la región encontró un clima que lo favorece como así también en las grandes conglomeraciones urbanas. El control de vector es fundamental por eso es necesario trabajar en lo individual y en lo colectivo. Nuestro país se ve favorecido por el clima, ya que en invierno la temperatura disminuye, lo cual es un factor que influye para que la propagación sea menor”, finalizó Bonvehi.



