Paul Singer, el peor ejemplo del capital especulativo-Por M. Benítez
El acuerdo con el titular del fondo Eliott es considerado el ataque buitre más exitoso de la historia. Un periodista norteamericano asegura que Singer financió la campaña de Macri y que el pago ya estaba arreglado hace meses. Argentina es otro país que cede ante el poder financiero y extorsivo en pos de la “lluvia de dólares”. Contradicciones, negociaciones e historia de un multimillonario considerado el más inescrupuloso del planeta.
Por Matías Benítez.
Las acciones de Singer están prohibidas en la mayor parte del mundo, pero en Argentina logrará un pago que multiplica su inversión en lo que se considera el ataque buitre más exitoso de la historia. Paul Singer es el líder de una manada de multimillonarios que a fuerza de extorción y humillación, financiamiento de partidos políticos arrodillar a los países.
La maniobra es conocida: tomar deuda de naciones o empresas, incluso personas que agonizan en momentos de guerra o una hambruna. Eso hizo, entre otros denominados fondos de cobertura, Elliott Management que adquirieron deuda a precios irrisorios en medio de la crisis económica del 2001. Singer, el titular de la empresa, compró viejos bonos por 50 millones de dólares y se los vendió devuelta al gobierno en 2,5 mil millones a través de extorsión.
La extorsión se basa en que si no se le paga, Singer frena la posibilidad de endeudamiento con operaciones mediáticas y utilizando cualquier tipo de maniobras humillantes para los países, aunque eso implique apodarse de un buque de la Armada Argentina en alta mar, como sucedió en 2012 cuando pidió, al mejor estilo pirata, 20 millones de dólares para devolverlo.
El financista aplica siempre la misma estrategia que instauró en la década del 90 con la República del Congo. Comenzó comprando bonos de países africanos, muchos de ellos gobernados por dictaduras en guerra civil. Sabiendo que una vez caído el dictador, inmediatamente habría acuerdos con los organismos internacionales que darían ayuda financiera para palear el endeudamiento con los acreedores. Logró el negocio con Congo Brazzaville, Nigeria, Liberia y República Centroafricana, entre otros. Pero en el Congo el dictador Denis Sassou Nguesso continuó en el poder y declaró la bancarrota, el default y se negó a pagarle una deuda de 90 millones de dólares, comprada en menos de 12 millones.
Singer y sus abogados comenzaron a investigar y publicaron las historias del hijo del presidente congoleño, menor de edad, que tenía una vida de lujos en Nueva York, París y Dubái. Consiguió pruebas de los gastos exagerados del heredero y prometió exhibir más, pero Sassou Nguesso padre pagó en efectivo y en menos de 48 horas los 90 millones de dólares.
La estrategia fue repetida en Perú, Rusia, República Centroafricana y Brasil. En Argentina también hizo lo suyo e instaló en la agenda mediática las denuncias por enriquecimiento ilícito de funcionarios del gobierno de Cristina Fernández, a través de la American Task Force Argentina (ATFA), una organización de lobby financiada por el propio Singer. La intención se repite: extorsionar y presionar para conseguir el pago.
Las operaciones de desestabilización tienen como herramienta fundamental a los medios de comunicación. Existe una ley internacional que establece que las reservas de un Banco Central no son embargables al igual que las cedes diplomáticas y los buques de guerra. Entre 2006 y 2007 los abogados de Singer incitaron la posibilidad de embargar las reservas del Central basados en un artículo periodístico. El diario de 2003 hablaba de la renuncia de Aldo Pignianelli fundamentando que la causa se debía a “la falta de independencia”.
Si se demostraba la falta de independencia del Central frente al poder político, las reservas si podían ser embargadas. Por esa razón Pignanelli fue citado a declarar en Nueva York. “Tan mal no me fue porque Griesa finalmente no embargo”, señaló el ex titular en una entrevista el año pasado, donde además contó que se cruzó en los tribunales con Singer y le dijo que tenía que entrar en el canje y, cuenta Pignaneli, él le respondió “que algún día un tataranieto le iba decir ¨mira lo que me dejó mi tatarabuelo de un país¨ y va a cobrar todo”.
El periodista de la BBC y The Guardian Greg Palast investigó durante 9 años los distintos juicios del multimillonario y prestó atención a lo ocurrido con el caso argentino. Tras conocerse el acuerdo entre el gobierno con los fondos, el periodista aseguró que Singer pagó la campaña presidencial de 2015 de Mauricio Macri para lograr el acuerdo. Entre las causas señaló: “La razón por la que influyó en la elección argentina fue para conseguir a un presidente títere que le escriba un cheque”.
En el país sus palabras encontraron lógica ya que durante el 2015, en periodo electoral, Carlos Melconian como enviado de Macri mantuvo varias reuniones con Singer en Nueva York prometiendo el pago de la deuda, aunque no se conoció el número acordado se entiende que sería parecido o igual al que festejó el ministro de Hacienda Pat Gay. Ambos lejos del 70 por ciento de quita que logró realizar el gobierno en los dos canjes de deuda anterior y propuesta que se mantenía a los buitres en las negociaciones oficiales del gobierno anterior.
La negociación aunque coyuntural y planteada en términos de urgencia desoyó además el logro obtenido en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con la aprobación, en septiembre pasado, de una resolución que establece nueve principios básicos para guiar la reestructuración de deudas soberanas, una iniciativa impulsada por la Argentina a raíz de la pelea con los fondos buitre y es un golpe para los países que deben renegociar su deuda en el mundo.
Melconian, hombre cercano a los fondos especuladores ya en 2013 había dicho: “Son tipos que de buena voluntad compraron títulos para ahorrar». Y continuó, forzando el sentido común, su explicación: «si un amigo te debe guita y no te paga es un garca».
Los lazos del PRO con los buitres y en especial con Singer no terminan ahí. La fundación Voces Vitales Argentinas, que cofundó Laura Alonso, hoy a cargo de la Oficina Anticorrupción, recibió hace unos años una donación de 100 mil dólares. Se dio en el contexto en el cual la entonces diputada se alzaba como una de las voces más críticas del gobierno kirchnerista cuando su donador embargó la Fragata Libertad en Ghana. Los diputados del PRO proponían un “fondo patriótico” para que los ciudadanos donen dinero para pagarle a Singer los 20 millones de dólares para devolverla.
Una de las propuestas de campaña del macrismo fue la denominada “lluvia de dólares” producto de la confianza que se generaría en el mercado si llegaba a ganar. En las negociaciones con Singer y como respuesta al pago, se comprometió a ayudar con ingreso de divisas, practica también conocida por Palast: “Singer no genera puestos de trabajo. Es el jefe de la manada que le dice a sus amigos también multimillonarios donde poner su dinero. Saca dinero a países pobres como el Congo y se queda con el dinero que el gobierno de EEUU y gobiernos de Europa le daban para ponerle fin a la epidemia del cólera”.
–El caso argentino y la elección norteamericana
Las declaraciones del periodista Greg Palast lograron cierto interés en EEUU porque aseguró que el titular del Fondo Eliott está buscando realizar las maniobras que desplegó en todo el mundo en la cuna del capitalismo. “Paul Singer no es un problema sólo de Argentina. Quiere asegurarse que el próximo presidente norteamericano no lo deje sin su negocio y no quiere que sean presidentes ni Hillary ni Bernie”.
En colaboración con el presidente Obama, la secretaria de Estado Hillary Clinton, trató de detener el acto predatorio de Singer contra nuestro país. Envió a sus abogados a una Corte Federal y pidió que no se obligue a Argentina a pagar. El periodista detalla que los abogados se basaron en que el modelo de negocios es una amenaza para todo el orden financiero mundial. “una especie de terrorista financiero”, calificó.
De esta forma se cuidó la confrontación directa de Obama ya que con sólo un papel con su firma en donde indicara que la sentencia de Griesa obstaculizaba la facultad del Estado de manejar sus asuntos exteriores hubiera alcanzado para destrabar el conflicto, pero la campaña de Singer abiertamente en contra de Obama hubiera sido un suicidio político.
“La acción de Hillary le costó a Singer probablemente unos 500 millones o mil millones de dólares. Él quiere sangre y quiere a un hombre suyo en la Casa Blanca”. Otro de los precandidatos presidenciales críticos es el demócrata Bernie Sanders, que también tomó una posición similar y muy dura contra estos buitres financieros.
El principal beneficiario del apoyo de Singer es el Partido Republicano y sus intentos de volver a suprimir el voto de las minorías. Si bien el apoyo a los republicanos es total, Singer tiene como favorito al precandidato Marco Rubio “porque hizo algo no ético que horrorizo a mucha gente. Hizo contactos directos con el Departamento de Estado en nombre de su principal donante para respaldar a su donante buitre contra Argentina. Algo fuera de lugar incluso en donde el dinero habla. Esto era el dinero gritando”, exclamó.



