Morón: 6 meses de crédito al gobierno – Por M. Benítez
El líder gastronómico y vicepresidente primero del HCD de Morón, Domingo Bruno, analiza con Comunas el impacto de las medidas económicas en los trabajadores y si bien nota la baja en el consumo y reducción de empleados “no es algo alarmante”, señala.“Se apuraron demasiado en solucionar temas del campo, que se blanquee el dólar, pero estamos esperando que esas mismas soluciones se den a trabajadores”, reclama. Además asegura que le dará un crédito de tiempo al gobierno local para “acomodar las cosas” desde una oposición constructiva.
Por Matías Benítez.
-En lo que va del año se perdieron 100 mil empleos y destacan la construcción y el comercio…
La construcción es un parámetro que no hay que tenerlo tan en cuenta porque ese empleo va y viene de acuerdo a la obra pública. Si no hay crédito y la Argentina no soluciona el problema con los holdouts no va a haber construcción. Con la construcción civil, la construcción no vive. No lo tomaría tan en cuenta porque siempre fue fluctuante. Puede ser un indicador mentiroso porque el gobierno anterior fabricaba plata, hacia obras, pero después termina saliendo todo más caro. El gremio gastronómico, al igual que el comercio, somos una actividad que no depende de ningún subsidio, depende de la oferta y la demanda, de la compra y venta. Y al no haber consumo y la gente retraerse realmente baja la actividad gastronómica. Lo vemos como una retracción de la gente que cuida el mango por la inflación o los golpes económicos. No lo veo alarmante la baja.
-¿Cómo se siente en el gremio gastronómico la baja en la actividad?
Llama la atención algunos lugares concretos como la actividad en el bingo, que o se está jugando menos o no sé qué pasa, pero están achicando la cantidad de empleados al igual que se nota en la cantidad de empleados en los cafés, bares y confiterías, en cierta forma los hoteles alojamiento también. Notamos la baja, pero no es tan alarmante. Ojalá que no sea permanente y sea momentáneo por esta retracción, creo que es producto del shok devaluatorio profundo y este momento de poner las cosas en su lugar. Es similar al peso dólar de Menem, es salir del dólar mentiroso al dólar real. Nosotros tenemos la idea de dar un crédito de 6 meses al gobierno para ver que pasa y luego vamos a producir los hechos para reclamar, en caso de ser necesario, el salario. No queremos causar más problemas de los que se tienen.
-¿De cuánto será el reclamo paritario para este año?
Nosotros creemos que si tenemos que hacer una recomposición salarial debería estar en el 30 o 32 % porque convengamos que los últimos años hubo un reacomodamiento del salario con los precios. Medianamente acompañamos la inflación y por eso creemos que hay un desfasaje que ronda el 30 o 32.
-¿Le llama la atención que haya gremios que acordaran cerca del 20?
Yo creo que la paritaria tiene que ser libre porque cada actividad tiene su propia lógica y por ejemplo los aceiteros puedan lograr un 80% porque la ganancia de los patrones se puede adecuar a los sueldos. Cada actividad tiene su razonamiento, se están achicando puestos de trabajo y si yo ahora voy a exigir un aumento salarial importante se produce que por ahí el aumento lo dan, pero compañeros se van a quedar sin trabajo. Uno tiene que cuidar la fuente laboral y el desfasaje económico. Por eso hablamos de paritarias porque se le puede dar al trabajador beneficios que terminan siendo ventajas, cosas que quedaron cercenadas por la ley de contrato de trabajo y que discutiendo en la paritaria no repercute en inflación, pero que para el trabajador es una ventaja. Buscamos que no haya ni techo ni piso. Si uno saca el 20 y otro el 40 no importa. Lo mismo pasa con las categorías. Todo el que trabaja tiene que cobrar un salario digno, pero no es lo mismo el que hace una tarea en una cocina como el peón de limpieza, como el cocinero. Si uno achata las categorías se producen dos problemas: va en beneficio del que menos ganas y en desmedro del que más gana, pero si se dan aumento de porcentajes se beneficia al que más gana. Hay que tener cuidado y favorecer a todos. Por eso se buscan beneficios razonables que no causan gran inflación para que los formadores no se abusen
–¿Por qué cuando aumenta el dólar se traslada a los precios?
No tiene razón de ser porque no tiene que ver una cosa con otra, pero el empresario está acostumbrado a hacerse un colchón por las dudas. No tiene por qué ser así, pero nosotros apostamos a acompañar desde la oposición al gobierno, marcando lo que no acompañamos. Hay que solucionar el crédito internacional porque a causa de no querer darle el gusto a atorrantes que nos robaron la plata nos tienen encadenados y estamos perdiendo más plata que la que debemos. Paguemos aunque se la demos a delincuentes, pero saquémonos el problema de encima para que puedan hacer obras los municipios y las provincias. Va a haber obra pública y los trabajadores de la construcción van a poder trabajar y luego i r a comer con sus familias y vamos a tener trabajo nosotros. Es una cadena.
-¿Por qué cataloga al PRO como un gobierno de transición?
Está demasiado volcado a un sector como resultado de un revanchismo. Eso irrita un poco. Nosotros pensábamos que tenían una forma distinta. Coincidimos en un montón de planteos, pero no en el modo. Acá se dio soluciones al campo, a la industria, algunas necesarias, pero el laburante no se tiene que hacer cargo de todo esto. Nosotros seguimos dándole crédito, creemos que hay que acompañar la gestión desde una oposición constructiva para que la gestión se vaya acomodando. La diferencia posiblemente está en la acción, en la concepción más o menos es la misma.
–¿Cuándo va a ser la hora de los trabajadores?
Se apuraron demasiado en solucionar temas del campo, que se blanquee el dólar, pero estamos esperando que esas mismas soluciones se den a trabajadores. Le damos crédito y tiempo al gobierno. No queremos que mañana mismo solucione todos los problemas, pero en el segundo semestre creo que tiene que cumplir porque si no va a tener problemas en serio.
–¿Cómo percibe la nueva gestión de Tagliaferro en lo local?
Creemos que el paso del sabbatellismo por Morón fue nefasto y Tagliaferro va a tener que hacer un doble esfuerzo. Nosotros lo tenemos que acompañar y darle una mano en la gobernabilidad. Acá tiene se tiene que arreglar el salario municipal. Un concejal gana 12 mil pesos y me parece una miseria por el trabajo y el desarrollo político que hacemos, pero ganamos poco porque el municipal gana poco. Nosotros estamos enganchados con el sueldo del salario administrativo y hay trabajadores que están por abajo del mínimo no imponible. Es penoso que el municipio no pueda dar lo que corresponde y los que no trabajan o no producen en el municipio no habrá lugar para todos.
–¿Cómo un dirigente sindical se pone a favor de los despidos?
Si uno es ñoqui es una carga política. Cuando asumió Sabbatella hecho a 600 trabajadores peronistas por cuestiones políticas. Tenían una planta mucho menor y Sabbatella en su momento dijo cuando se vaya se iba a llevar a los suyos y ahí están. No se llevo a nadie. Ese es el problema. Cuando tratamos el tema de despidos en el HCD, que Nuevo Encuentro vino con un proyecto en repudio a los despidos lo voté en contra. Hernán Sabbatella me decía cómo puedo estar en contra siendo dirigente sindical. Y hermano si me estás exponiendo a ñoquis, a defender la planta política, yo no puedo estar de acuerdo porque va en desmedro de los trabajadores. Quiero que se jerarquice al trabajador de carrera porque después de tantos años hay gente contratada sin blanquear y no puede ser.
–Lamentablemente las contrataciones son una práctica utilizada en todos los municipios.
Pero que lo oficialicen. Revisen cada sector. Quienes trabajan y quiénes no. Porque si no vamos a fundir al municipio. El tributo que paga la gente no es para mantener a trabajadores y que no haya desempleo. Es ser inteligente y una forma distinta de pensar. Ellos pensaban que era una forma de generar empleo, pero los metían como trabajadores públicos y es una carga del contribuyente. No tiene servicios y se hace cargo de sueldos. Mi pensamiento es especial, me critiquen o no. mi idea es estar en el FR y acompañar al intendente desde una oposición constructiva. Ojalá se ordene Morón. Hace falta mucho. Estamos lerdos para algunas cosas. Hay sectores sucios, hacen falta obras, limpiar y ordenar. Y tratar de llegar a los vecinos para que colaboren. Hay que estar cerca con una campaña de docencia para explicar el porqué se ensucia.



