La herencia “maldita”
Una línea discursiva ha comenzado a regir para todos los dirigentes de Cambiemos, tanto en el ámbito ejecutivo, legislativo , como político. Si antes creyeron que se podían dar el lujo de callar, confiados en que podrían domar de un plumazo la “bestia” que es este inmenso país con una herencia de problemas socioeconómicos de varias décadas, ahora deciden cargarle la factura al kirchnerismo.
Por Margarita Pécora
Cuando ya han pasado más de 70 días, se empiezan a dar cuenta que la política de ajuste ha golpeado de manera tan brutal, que la imagen del flamante presidente de Cambiemos va en picada, y la orden, para proteger la imagen, es empezar a culpar al gobierno de Cristina Kirchner, de lo que encontraron y de lo que no también…
Cualquier integrante de Cambiemos que salga a hablar hoy a los Medios, va a victimizar a alto mando, disparando metralla contra la herencia que le dejaron los K, comenzando con las reservas bancarias, las plantillas infladas de ñoquis en el Estado, los manejos en el INDEC, entre otros.
Hasta lo recomendó en medio de sus coqueteos políticos, la diva de los almuerzos que veleidosa, unas veces está con Scioli y contra Macri, o viceversa. Le dijo a la cara- casi como una orden al periodista Nelson Castro, que debían hablar por los Medios, de todo lo malo que encontraron, mostrándose de ese modo colaboradora con la cúpula de un gobierno cuyos integrantes ella misma califica que son “muy técnicos, pero no políticos y que están haciendo muchas cosas que no le gustan”.
Esta nueva estrategia deja atrás la autosuficiencia que quisieron mostrar desde el 10 de diciembre, poniendo en marcha la maquinaria de un proyecto neoliberal, que pensaron les aseguraría una luna de miel exitosa y un éxito desde la misma arrancada, pero la luna ha sido de hiel.
Lamentablemente para el pueblo argentino, sobre todo, porque al alza brutal de los precios de los alimentos y todo lo que se me mueve en el mercado, se ha sumado la angustia de los desempleados que no eran precisamente ñoquis, los gremios que han tenido que salir a pelear a la calle por sus derechos, incluso bajo amenaza de operativos antipiquetes, todo por conseguir el respeto por los puestos de trabajo y un salario digno en medio de una inflación asfixiante.
Hasta la Naturaleza ha estado jugando en contra con temperaturas que revientan termómetros, y apagones de varios días en barrios donde los que más sufren son los ancianos y niños desprovistos hasta del agua potable. Las esquinas que los vecinos escogen para protestar, son hogueras alimentadas con la basura que flamea en la noche, entre reclamos a gritos dejando en el pavimento la huella de la bronca ante la indiferencia estatal.
Cada día va quedando más distante la gestión K. Los argentinos no van a reclamar por el pasado, sino por el presente ya exigir a este gobierno, sencillamente ¡que se haga cargo!



