Una ley duerme frente a la pesadilla de los femicidios
El pedido de tratamiento a la Ley de pensiones para hijos de víctimas de femicidio, formulado por su autora, la diputada provincial del Patricia Cubría, por el FpV/ PJ/Movimiento Evita, se produce en momentos en que los femicidios cobran víctimas casi a diario en la Argentina, y se convierten en una pesadilla para la sociedad que clama a viva voz por erradicar estos casos de violencia de género.
Por Margarita Pécora
El proyecto de Cubría establece una pensión social para los hijos o hijas de víctimas de femicidio y pide que sea tratado en la Legislatura bonaerense, tomando como antecedente reciente y doloroso, el femicidio de la joven Débora Natalí Díaz, ocurrido el último domingo en el Partido de Pilar.
La iniciativa, impulsada en el 2014 y que actualmente se encuentra en la Comisión de Legislación General, prevé una prensión graciable a los hijos mejores de madres víctimas de homicidio por causa de violencia de género y que se prorrogará en forma automática hasta los 24 años cuando se acredite los estudios terciarios o universitarios.
“Necesitamos esta ley para reparar el daño causado a los niños, adolescentes y jóvenes- cita la nota recibida en nuestra Redacción. Y añade: “ El Estado no puede permanecer ajeno a esta realidad y está obligado a dar contención al eslabón más débil del sistema familiar”, afirmó Cubría. Y agregó que “se deben establecer los medios para que ellos puedan desarrollarse más allá de estos tristes acontecimientos, por lo que se requiere una fuerte compromiso político y social para revertir la situación de vulnerabilidad y desamparo que se encuentran los niños”.
Además, la normativa establece que los menores percibirán a través de sus tutoren el cien (100) por ciento del haber pensionario fijado por el Poder Ejecutivo y con la deducción correspondiente de la Obra Social IOMA por cada uno de los menores.
A su vez, la dirigente del Movimiento Evita anheló que “en un futuro no muy lejano este tipo de iniciativas no fueran necesarias y que las políticas preventivas cumplan su cometido para que no haya ni una mujer muerta más en la Argentina”.



