La bronca se tiñó de verde y recién empieza- Por M. Pécora
Fue un mar de chalecos verdes y letras blancas en el pecho, el que inundó este miércoles las calles, cuando los termómetros reventaban al mismo tiempo que la bronca de la clase trabajadora del Estado, por la alta cifra de despidos que ha dejado la política de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri.
Por Margarita Pécora
Tal como lo había anunciado, ATE hizo un paro general que se hizo sentir particularmente en Mendoza, Santa Cruz, Santa Fe, Neuquén, Jujuy, Tucumán, Tierra del Fuego , entre otras provincias.
En Capital Federal, ATE contó con el acompañamiento de agrupaciones de izquierda y marchó en un mediodía de sol despiadado, desde el cruce de las avenidas De Mayo y 9 de Julio, hasta Plaza de Mayo, para repudiar los despidos de trabajadores estatales, y exigir el cuidado de los puestos de trabajo, desafiando el protocolo anti piquetes que finalmente no fue aplicado.
Muchas imágenes desfilaron por las redes desde distintos puntos de la Argentina, Gente sudorosa e indignada, saltando y exigiendo, y el sol arriba, castigando, como si fuera poco el motivo que los llevó a manifestarse en la calle, a expensas de ser reprimidos.
Estampas de una sociedad que empieza a despertar del letargo, a salir de la anestesia para comprobar que ya tiene el “cambio” encima, y si alguna duda quedaba de ello, tendrán también la visita del presidente de los Estados Unidos, en momento inapropiado, porque la fecha coincide con el 40º aniversario del golpe cívico – militar de 1976, algo que las Madres de Plaza de Mayo con Bonafini a la cabeza, han deplorado severamente.
Por eso no fue raro ver en el corte realizado en Callao y Corrientes, carteles con la imagen de Macri y la bandera de los Estados Unidos en su frente, un mensaje claro del entreguismo, la sumisión y el lacayismo que el pueblo argentino detesta.
Y esto complica la imagen del gobierno nacional, que ya de por sí había amanecido preocupado por la trepada del dólar a $15.65, que obligó echar mano a las reservas. Una prueba más de una inflación desmedida, tanto que ya asusta, y de una devaluación sigue golpeando con los precios y encima, los cortes de luz angustiando más a la gente.



