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Junto a Dilma, Scioli denunció una embestida «del triángulo mediático, judicial y político»

El candidato a presidente del FPV viajó a Uruguay y Brasil para reunirse con los presidentes Tabaré Vázquez y Rousseff. Buscó mostrarse como el único candidato que se junta con los líderes de la región y se solidarizó con la mandataria brasileña, amenazada por un intento de destitución.

Fuente Tiempo Argentino.

A días de las elecciones presidenciales, el candidato del FPV Daniel Scioli se reunió ayer en una maratónica jornada con la presidenta de Brasil Dilma Rousseff en Brasilia y previamente con su par de Uruguay Tabaré Vázquez en Montevideo. De esta forma, Scioli cerró el circuito internacional de la campaña al marcar hacia afuera quiénes son «dos aliados y socios comerciales» del país, y hacia adentro, «quién es el único candidato que se junta con los líderes de la región».

Todavía en Montevideo, a punto de partir hacia Brasilia Scioli, enmarcó su visita a Dilma en lo que denominó una puesta «a prueba de la solidaridad en un momento muy particular» en relación a la tensión política que vive el gobierno del país vecino. En diálogo con Tiempo, reveló que Rousseff lo había llamado para concretar un encuentro antes de las elecciones. «Los gobiernos populares están teniendo fuertes embestidas por parte de un triángulo mediático, judicial y político, que componen un denominador común de expresiones de la derecha que no ha podido llegar al poder legítimamente y que ahora buscan deslegitimar las elecciones», definió Scioli y relató que es una caracterización compartida por varios de los presidentes latinoamericanos. «Lo estuvimos hablando con los líderes de la región. Es muy importante advertir esto a nuestro pueblo», opinó.

En relación a la situación política de Brasil sostuvo que «no están los argumentos para llevar adelante un impeachment (proceso de destitución presidencial impulsado desde el Congreso) contra Dilma. En ese sentido, el mandatario indicó que ayer ‘hubo una decisión importante de la Corte Suprema» de Brasil que frenó por ahora el proceso destituyente. «Y por eso yo confío en que los poderes del Estado de Brasil van a actuar con responsabilidad, y la presidenta Dilma, en la cual confío, va a poder desarrollar su legítimo gobierno en plenitud de sus facultades constitucionales con una agenda de trabajo», declaró junto a la mandataria. «Sepan que voy a tomar todas las medidas necesarias para sostener a las economías regionales de Argentina, dándole confiabilidad y sustentabilidad a nuestra oferta de productos. Nuestras economías y nuestros pueblos son siempre complementarios, cuando Brasil y Argentina trabajan juntos le va a bien a toda Sudamérica, en el camino que comenzaron Néstor Kirchner y Lula», precisó.

Asimismo, descartó que en el país se dé una situación similar al sostener que “el pueblo argentino cada día madura más” y retrucó a la campaña opositora que apela al “voto útil” al asegura que “el voto útil es la gobernabilidad garantizada”.

En Uruguay

Para la República Oriental también hubo flores. «El hecho de que yo tenga esta gran afinidad personal y política con Tabaré es una garantía de que las relaciones se van a desarrollar en plenitud», argumentó Scioli sobre el futuro vínculo bilateral, y no se pronunció sobre los chisporroteos que hubo entre ambos gobiernos. «Lo que pasó, pasó», concluyó.

Luego de la reunión, que duró 45 minutos en la residencia presidencial de Suárez, Scioli remarcó la «gran afinidad personal y política» que tiene con Vázquez, lo que «facilita que ambos países puedan llevar adelante una agenda de trabajo por el bien de nuestros pueblos» e informó que convocó al gobernador Sergio Uribarri para que, en el caso de ser electo presidente, asuma al frente del ministerio de Interior y Transporte (ver aparte).

Junto a Tabaré, Scioli destacó «las coincidencias que tienen que ver con que después de 30 años de haberse creado el Mercosur allá con el entonces presidente Raúl Alfonsín y José Sarney», «luego vino la etapa de la Unasur, con un gran protagonismo del presidente Lula y Néstor, y otros presidentes de la región. Y ahora viene la etapa con nuevos desafíos, que tiene que ver con cómo nuestra zona se vuelve cada vez más atractiva para las inversiones, para que tengamos sustentabilidad social, económica y productiva, en sectores como el agroalimentario, la energía, el turismo, donde coincidimos también en la importancia de presentarnos al mundo como un circuito turístico de complementación», destacó.

Tabaré acotó: «Hemos estado analizando temas que son comunes a nuestros dos países tan hermanados históricamente, como creo que no hay otros dos países en el mundo.» Estuvieron presentes también en el encuentro el canciller de Uruguay, Nin Novoa; el embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena; el secretario de Relaciones Internacionales de la provincia, Rafael Follonier, y uno de los asesores económicos del gobernador, Rafael Perelmiter.

Scioli aprovechó la ocasión para volver a pronunciarse sobre el conflicto con los fondos buitre, y el revuelo que produjeron las definiciones sobre el pago de su deuda entre referentes del sciolismo y del kirchnerismo. «Se quiere meter cizaña», argumentó. «Cuando se analiza la cuestión de fondo, cada uno con sus matices, están de acuerdo todos en buscar el camino hacia una solución para el país que sea justa, equitativa y sustentable.» «Nadie dijo que hay que salir corriendo a pagarles como sea. El único que dijo eso es Macri. El tema buitre no es prioridad porque yo voy a engrosar las reservas vía inversiones, repatriación de capitales y promoción de las exportaciones.» Y para bajarlo al llano, aclaró que «no va a haber ningún problema con el tema de los dólares, quieren sembrar desánimo cuando dicen que se va a dejar un Banco Central devastado. Les digo a los argentinos que estén tranquilos», prometió.

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