El peronismo busca votos adentro y afuera para sacar a flote los proyectos de salud de Kicillof

La comisión de Salud Pública fue convocada para el martes y se buscará tratar los proyectos de integración del sistema de salud y de la creación de un laboratorio provincial.
El peronismo en el Senado bonaerense encara un proceso de búsqueda de votos adentro y afuera del bloque de Fuerza Patria para poder avanzar con los proyectos de salud que giró el Poder Ejecutivo y que esta semana defendió el ministro Nicolás Kreplak ante los legisladores.
El presidente de la comisión de Salud Pública y gremialista de ATSA, Pedro Borgini, convocó a una reunión de ese cuerpo para el martes a la mañana e incluyó en el orden del día los textos que buscan la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires y del del Centro Industria Farmacéutica Bonaerense. Los expedientes, de momento, no cuentan con la cantidad de voluntades necesarias para avanzar. “Vamos a seguir trabajando para conseguir los votos”, describieron desde el kicillofismo.
El proyecto que más tensiones genera es el primero, que busca dar un marco jurídico que integre el sistema sanitario bonaerense, actualmente fragmentado en el sector público, el privado y el de la seguridad social. En su argumentación, Kreplak sostuvo que el objetivo central es coordinar esos distintos sectores bajo la conducción del Ministerio de Salud provincial, por lo que uno de los principales cambios que introduce es la creación de una “Red Bonaerense de Atención y Cuidados”, que organizará la atención según distintos niveles de complejidad.
A partir de esta ley, todos los establecimientos de salud, sean del sector que sean, van a poder compartir información de manera segura mediante sistemas informáticos compatibles. “Es probablemente el proyecto más importante para el futuro de la provincia de Buenos Aires y para el futuro del país, porque ningún sistema de salud a nivel nacional se va a poder estructurar adecuadamente si la provincia de Buenos Aires no organiza su sistema sanitario, así que estamos dispuestos a discutirlo”, dijo el funcionario.
La comisión la integran Borgini (MDF), Roxana López, Sergio Berni, Mónica Macha, Mario Ishii (kirchnerismo), además de Betina Riva y Diego Valenzuela (La Libertad Avanza), Emilia Subiza (Hechos) y Alex Campbell (PRO).
El que metió cuña sobre el tema fue el exintendente de Tres de Febrero, Valenzuela, quien sostuvo ante Buenos Aires/12 que “por más que quieran volver a insistir en presentar esto, no hay una salida positiva”. “Yo sentí incluso matices dentro de los mismos senadores del oficialismo; me parece que es un tema que requiere mucho más trabajo”, señaló.
El desacople del sistema y los problemas sanitarios
La fragmentación del sistema de salud es una temática que se discute con mayor ahínco en la política bonaerense desde la pandemia, cuando la entonces vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, planteó en un par de actos en La Plata la necesidad de darle uniformidad a la atención sanitaria. Kreplak recogió el guante y busca avanzar en esa materia.
A partir de la administración de Javier Milei, con la desregulación de los precios de las prepagas y de los medicamentos, la atención en los sanatorios privados se vio trastocada al nivel de cerrar las guardias por la noche, lo que implicó un aumento de la demanda en el sistema público, que también sufrió recortes presupuestarios.
Por caso, para Jorge Ropat, secretario general de ATSA La Plata -que reemplazó a Borgini después de 24 años frente al gremio de los trabajadores de la sanidad privada- “si no se unifica el sistema de salud, no es viable el actual”.
Ropat evaluó que si bien el problema ya se visualizaba, en los últimos dos años se agravó. “En pandemia se reestructuró el sistema a la fuerza, pero para bien. La mayoría de los hospitales se modernizaron en equipamiento y se especializó la atención del persona desde los trabajadores de administración, pasando por mucamas hasta médicos, pero pasada la crisis se volvió al vicio anterior: quedó estructura moderna pero con el sistema anterior”, consideró.
En los municipios del interior de la provincia, el problema se agudiza. Eso se ve, por ejemplo, en el caso del cierre de guardias de sanatorios privados por la noche. Una de las razones tiene que ver con la disponibilidad de camas, pero también por la disparada del precio de los medicamentos. Por ejemplo, si una persona tiene un infarto y llega a la guardia, el medicamento que se le debe administrar tiene un costo de un millón de pesos, que el centro de salud recupera, con suerte, a los tres meses a través de la obra social.
Al hablar del caso de las prótesis, el tema se torna más complejo, dado que una cirugía de cadera representa unos 15 millones de pesos solo de la prótesis, a lo que se suma otro monto considerable por la gestión médica. Con todo, el sistema de salud es uno de los que sufre de lleno el impacto de la desregulación de la economía y en el sector consideran que hará falta un gran remedio para un gran mal.
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