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NOS SIGUEN ROBANDO ABAJO

 

 

Por Gabriel Princip   –

Charly García cantaba nos siguen pegando abajo”, Cadicamo escribió “y el honrado se ha vuelto chorro porque en su fiebre de ahorro el se afana por guardar “.- Lo cierto es que asistimos en tiempo presente al mayor   saqueo de la historia, y cuál es este:  el robo sistematizado de un gobierno con la etiqueta de legal. Si porque Milei intentó vender las tierras del país vía Congreso para que un alemán, un israelí te diga si no era ético pero es legal formar un nuevo país, o empresas de tecnología que agoten el agua por decir algo.

Todavía no ocurrió. Si hace unos meses se vieron a extraños quemar tierras en la Patagonia. Con la ley que derogarían podrían comprarlas a precio vil. Pero su grupo de asaltantes con el rótulo de senadores fracasaron nuevamente.

Lo que el ciudadano no alcanza a comprender,  o si lo hace no le importa es que toda la población es afectada por la entrega del patrimonio. Ayer no más YPF estatal le entregó Metrogas a Edenor,  o sea a Manzano en una palabra, gas y luz en las mismas manos y más caros,  o sea no pagas se corta y la muerte se acerca. ¿Entendiste o te hago un dibujito?

Pero no es lo único. El saqueo es diario, es intermitente, es robo y todos, sobre todo aquellos que votaste, miran el techo y solo le importa donde vacacionar.

Salarios indignos al igual que jubilaciones y pensiones, servicios públicos carísimos  y alimentos berretas con color africano y precios suizos. Ese es el contexto argentino. En el medio alguna alegría provocada por el futbol o la campaña política que expone un sinfín de charlatanes mintiendo y prometiendo lo que no van a cumplir. Esa es la Argentina del siglo 21. Un país con un destino fatal donde aquellos que manejan el poder seleccionan un grupo de ladrones brutos y sin códigos para que cumplan el rol de funcionarios y hagan el trabajo sucio. Del otro lado una casta honesta que solo editorializa a través de los medios, la mesa del bar o las redes pero en la práctica solo marchas sin sentido que solo consiguen gastar zapatillas y llorar por los heridos.

El país está en estado terminal. Existe una solución, por supuesto pero no tiene que ver con la política sino con la actitud. Basta de utilizar el celular como si fuera un revolver, basta de Facebook, basta de mojar la oreja del otro:  muchachos,  tiremos el chip de la cobardía y dejemos de ser padres de cinco hijos sin somos solteros. Esto es compromiso con la valentía y a detener a aquellos que han destrozado la familia, la sociedad y este país que supo ser nación y hoy es una pobre colonia. ¿No les parece?

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