Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá y activó alertas de tsunami en el Pacífico

En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el corresponsal en Estados Unidos Norman Powell explicó qué se sabe del sismo en Panamá, de los daños en el interior del país y del monitoreo de las costas.
Un terremoto de gran magnitud sacudió Panamá este viernes 9 de octubre y activó alertas por posible tsunami en distintas zonas del Pacífico. El movimiento sísmico se sintió en la capital, donde hubo evacuaciones preventivas, y también provocó daños en localidades del interior del país. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) revisó la magnitud del sismo, que pasó de una estimación inicial de 8,0 a 7,6 y luego a 7,7.
En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el corresponsal de Estados Unidos, Norman Powell, se refirió a la preocupación generada por el terremoto y a la posibilidad de que se registren réplicas. El episodio obligó a las autoridades a evaluar las consecuencias del temblor y a monitorear el riesgo en las zonas costeras.
Terremoto en Panamá: dónde fue el epicentro y qué magnitud tuvo
El sismo se produjo a las 12.56, hora local, y tuvo su epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, a unos 240 kilómetros de Ciudad de Panamá. El USGS ubicó el foco del terremoto a aproximadamente 10 kilómetros de profundidad, una característica que contribuyó a que el movimiento se sintiera con fuerza en distintas zonas.
La magnitud fue modificada a medida que avanzaron las evaluaciones técnicas. Aunque los primeros reportes señalaron un terremoto de 8,0, el USGS actualizó la estimación a 7,6 y posteriormente a 7,7.
En Ciudad de Panamá, trabajadores y residentes salieron de edificios como medida preventiva. Las imágenes difundidas mostraron personas reunidas en espacios abiertos mientras esperaban información sobre el alcance de los daños.
Alerta por tsunami y monitoreo en las costas del Pacífico
Tras el terremoto, el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos emitió avisos para sectores costeros de Panamá y otros países de la región. Entre las zonas incluidas en los primeros reportes figuraron Colombia, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua y Guatemala; también se mencionaron Perú, El Salvador y México en las actualizaciones informativas.
Una alerta por posible tsunami no implica necesariamente que se produzca una ola destructiva en todos los lugares alcanzados por el aviso. Su objetivo es advertir sobre una amenaza potencial y permitir que las autoridades evalúen las condiciones del mar y definan las medidas preventivas correspondientes.
En paralelo, las autoridades de distintos países revisaron la situación de sus costas. Las advertencias y evaluaciones podían variar según la zona, por lo que resultaba importante seguir los comunicados oficiales y las actualizaciones de los organismos de emergencia.
Daños en el interior y preocupación por las réplicas
Los primeros reportes indicaron que los daños se concentraban en provincias del centro de Panamá, entre ellas Herrera, Veraguas y Los Santos. En Penonomé, provincia de Coclé, se difundieron imágenes de daños en la fachada de un hotel y del derrumbe de parte de una iglesia, sin que los primeros informes confirmaran víctimas.
En la capital, en cambio, las autoridades no habían informado inicialmente daños de consideración, pese a que el temblor se sintió en edificios y motivó evacuaciones. La evaluación de las estructuras y de las zonas cercanas al epicentro continuaba mientras avanzaban las tareas de inspección.
Powell recordó durante el segmento que el riesgo no termina cuando cesa el movimiento principal. «El problema de los terremotos es que no es sólo el terremoto, luego vienen las réplicas», señaló al referirse a la posibilidad de nuevos temblores.
Según los primeros registros citados por la agencia Associated Press, después del sismo se detectaron réplicas de magnitud 5,8 y 5,5. Los organismos técnicos continuaban monitoreando la actividad sísmica y sus posibles consecuencias.
Qué dijeron las autoridades panameñas tras el sismo
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, pidió calma a la población y llamó a evitar el alarmismo. Las autoridades de Protección Civil, por su parte, iniciaron inspecciones para determinar la magnitud de los daños y evaluar las necesidades en las zonas afectadas.
La Autoridad del Canal de Panamá informó que la vía fluvial operaba con normalidad después del terremoto. La continuidad de esa actividad
era un dato relevante para el funcionamiento de una de las principales infraestructuras de transporte marítimo de la región.
FUENTE. PERFIL



