Tuberculosis: la muerte silenciosa que avanza en cuatro provincias argentinas

Por Gabriel Russo –
En ocasión del Día Mundial de la Tuberculosis, el 24 de marzo, la Dra. Gabriela Piovano junto a Nancy Ballestín, coordinadora del Observatorio Tuberculosis Argentina, dialogaron con Comunas sobre la situación actual de la enfermedad en el país. Ambas ofrecieron datos preocupantes: los casos confirmados superan los 17 mil y las provincias con mayor incidencia son Chaco, Formosa, Jujuy y Salta.
Las especialistas denunciaron que, al igual que el año pasado, la falta de inversión en la contención de la enfermedad está provocando un aumento sostenido de casos. “Hay más casos no solo en Argentina, sino en el mundo. Una de las claves para la cura es la buena alimentación, y el deterioro en la calidad de vida afecta gravemente la economía de las personas y su posibilidad de acceder y terminar el tratamiento, que dura al menos seis meses”, subrayó Ballestín.
Por su parte, la Dra. Piovano recordó que la tuberculosis es una enfermedad mortal pero con tratamiento. “Es muy destructiva y causa secuelas. Paradójicamente, la persona que más defensas tenga, más secuelas puede sufrir. Siempre decimos que en el aire está esa infección, tenemos contacto prácticamente a diario. La vacuna BCG que nos ponen al nacer, tiene el bacilo tratado, que el organismo reconoce y ataca, pero llega un momento en que los bacilos quedan acantonados y rodeados por células defensivas. Cuando las defensas bajan, la enfermedad se activa.”
Piovano explicó que existen dos circunstancias que favorecen el desarrollo de la tuberculosis: la disminución de defensas por tratamientos con corticoides, trasplantes, quimioterapia o VIH/Sida; y la pobreza, que genera condiciones de hacinamiento, mala ventilación y falta de descanso. “El tuberculoso que trabaja en minas o duerme mal también se expone a contagios por esa baja de defensas”, señaló.
Nancy Ballestín precisó que la incidencia más alta se registra en Chaco, Formosa, Jujuy y Salta. Piovano agregó: “Tuvimos una época dorada en la que las cifras en el país eran similares a las de Suiza. En Capital Federal, los casos estaban vinculados a talleres clandestinos de costura. La tuberculosis requiere combinar varias drogas, como el modelo de atención del VIH.”
La enfermedad se adquiere principalmente por vía aérea, aunque también puede transmitirse por vía digestiva, a través de leche no pasteurizada. Piovano detalló que puede afectar diversos órganos y que la falta de compras regulares de medicamentos complica el tratamiento. “Incluso quienes tienen obras sociales como OSDE terminan siendo derivados al Programa Nacional de Tuberculosis, porque los medicamentos son caros y se distribuyen en dispensarios de todo el país.”
Ambas recordaron que durante el gobierno de Mauricio Macri hubo demoras en licitaciones de drogas esenciales, lo que generó fuertes discusiones médicas. “La vacuna BCG debería proteger a los chicos, pero las obras sociales no sostienen el tratamiento y muchas veces derivan a sus afiliados al sistema público sin explicarles que deberían haberlos acompañado en el proceso”, denunciaron.
La falta de comunicación y articulación con el sistema público es otro de los problemas señalados. “La tuberculosis llegó a ser reflejada por el arte, en damas frágiles, blancas y transparentes. Hay todo un estudio sobre la moda de la tuberculosis”, comentaron.
Piovano, médica sanitarista y comunicadora, concluyó que la enfermedad sigue siendo un desafío para la salud pública argentina y que, sin inversión sostenida y políticas claras, la tuberculosis continuará avanzando como una muerte silenciosa en las provincias más vulnerables.



