TEOBALDO ALTAMIRANDA: «Los últimos doce años fueron los más felices de mi vida”
Así lo confesó Teobaldo Altamiranda, el hombre cuyo destino estuvo ligado al regreso del General Perón a la Argentina. Altamiranda se mostró agradecido por el recuerdo perenne que le dedica el programa Comunas AM a fechas memorables como el 9 de Junio de 1956, cuando el General Juan José Valle encabezó un movimiento revolucionario contra la dictadura que había derrocado a Perón, y que fue desarticulado y reprimido con veintisiete fusilamientos.
Por Gabriel Russo.
“Es un honor recordar a oficiales, suboficiales, civiles que fueron asesinados en José León Suarez. No fueron fusilados, sino asesinados en un operativo siniestro la noche aquella del 9 junio”- comenzó aclarando Altamiranda.
-¿Cómo era el ambiente?
Todos estábamos preparándonos creyendo que íbamos a salir bien en el operativo acompañando al general Valle para traer de vuelta al presidente elegido constitucionalmente por el pueblo argentino, y fue derrocado por gente como la que está ahora, porque no les convenía, pero era un tipo que no quería endeudamiento, alentaba la industria nacional, éramos extraordinarios en la fabricación de aviones. Argentina fue el primer país en Sudamérica y parte de Norteamérica en fabricar aviones de reacción, de caza y de entrenamiento y ataque para la Fuerza Aérea.
El derrocamiento de Perón fue terrible, y aparte el general Valle y los que estábamos en ese momento creíamos que era una operación reivindicatoria muy grande. Nos falló, y en los basurales de José León Suárez asesinaron a los civiles y luego en la mañana del 9 de junio fusilaron a los oficiales y suboficiales. El último que asesinaron fue al general Valle, 48 horas después de levantarse la pena de fusilamiento, por su querido amigo Aramburu.
En la madrugada ya estaba todo el movimiento copado, en el regimiento VII de La Plata murieron varios oficiales y suboficiales, después la represión fue fusilamiento.
-¿Vos dónde estabas?
En ese momento pertenecía a la Fuerza Aérea. Estaba en Palomar. No llegué a participar porque pasó por la madrugada por mi casa una patrulla, golpearon la puerta y me pidieron acompañarlos al Palomar. Ahí empezó todo el calvario. Ese recordatorio es uno de los más tristes.
Hoy estamos en un momento igual o peor, no te están fusilando pero te están matando de hambre, dejándote sin trabajo y destruyendo la industria nacional. Es un recuerdo del 9 de junio muy triste.
Acordate siempre en tu programa de Radio Belgrano, y saca todas estas cosas porque la gente olvida que hubo también un 16 de junio que la Aviación naval y Aérea bombardeó impunemente la Plaza de Mayo, y hubo un 9 de junio donde fueron asesinados militantes peronistas ; eso tiene que quedar en el recuerdo de todos. Para la juventud como un recuerdo permanente de la historia Argentina, donde dio pie a la dictadura genocida, desde ahí empezó a prepararse la desaparición de 30 mil compañeros, torturas, masacres y toda la infamia que se conoce.
-En esa época ya está el Decreto 4161 que prohibía hablar de Perón
Todo estaba proscrito, prohibido. Durante 18 años el partido peronista estuvo prohibido y la resistencia peronista luchó denodadamente hasta que en finales de los ’60 nació la juventud peronista y otras juventudes que crearon con los trabajadores de Córdoba y compañeros sindicalistas, que no tienen nada que ver con los que tenemos ahora que no creo que puedan defender a ningún trabajador.
-En el ’55 cuando asume la Revolución, al margen de que se llamó al FMI, todo lo que pasaba se decía que era la corrupción de Perón…
Igual que ahora, todos los males los tiene el gobierno anterior, es como vivir los años del ‘55 del odio, la revancha, las mentiras. Ponían a Perón a la cabeza, pero después se vio que la represión fue contra el pueblo, como hicieron los genocidas.
-¿Vos conociste a gente detenida por hablar de Perón?
No a muchos, la gente se cuidada. En esa revolución no me fusilaron, pero me tocó un año de prisión en Magdalena y cuando salí en el ’57 me contacté con los compañeros suboficiales, y después nos transformamos en una resistencia cívico miliar con trabajadores, jefes sindicales honestos, ahí se armó la resistencia peronista que duró 18 años y pudo traer de regreso a Perón y a la democracia a la Argentina.
-¿Qué hacía la resistencia?
Lo que más hacíamos era tratar de tener al pueblo siempre informado en reuniones clandestinas. Grabaciones de Perón en casetes, cartas, directivas sobre formas de luchar sin matar a ningún civil ni militar, tratando de mantener al pueblo levantado en la lucha y haciendo pequeños actos de sabotaje en los lugares que le podía doler a la dictadura donde tenía el dinero colocado, Silos, torres de electricidad, etc. No murió nunca ningún miliar, policía y civil, en contrario, sí murieron muchos compañeros que estaban en la resistencia que fueron presos, asesinados, perseguidos.
Desgraciadamente hemos perdido la democracia, por nuestras luchas internas. Es difícil de entender y explicar lo que es el peronismo y espero que nos unamos todos y podamos salir bien y derrotar por medios democráticos a este gobierno que está destruyendo al país y cerrando la industria nacional que costó 12 años para armarla y ahora han abierto puertas a la importación, y han cerrado pymes que no pueden competir con importaciones de países donde les pagan a los trabajadores con una taza de arroz por día.
“Los último doce y últimos años fueron los más felices de mi vida”- concluyó Altamiranda-.



