Sin dar explicaciones, Ecuador expulsa al embajador de Cuba de Quito y retira a su propio representante en La Habana

Ecuador podría romper relaciones diplomáticas con Cuba tras la circulación, la tarde de este miércoles 4 de marzo, de un documento atribuido al Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana en el que se declara persona non grata al embajador cubano en Quito y a gran parte del personal de la misión diplomática de la isla en el país.
Infobae comprobó de manera independiente la autenticidad de la nota diplomática en la que el Gobierno ecuatoriano declara persona non grata al embajador de Cuba en Quito y al personal de esa misión. La Cancillería ecuatoriana no ha emitido hasta ahora un pronunciamiento público sobre las razones de la medida ni sobre el estado de las relaciones bilaterales, aunque la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, en su artículo 9, permite a los Estados declarar persona non grata a diplomáticos extranjeros sin necesidad de justificar la decisión.

Aunque no se ha anunciado una ruptura formal de relaciones, la combinación del retiro del embajador ecuatoriano en La Habana y la expulsión del jefe de misión cubano en Quito constituye una de las señales más claras de la eventual ruptura de las relaciones entre estos dos Estados.
Horas antes de que el documento comenzara a circular en fuentes especializadas, el Gobierno ecuatoriano había adoptado otra decisión relacionada con su representación en Cuba. Mediante el Decreto Ejecutivo 317, firmado por el presidente Daniel Noboa el 3 de marzo de 2026, se dio por terminadas las funciones del embajador de Ecuador en Cuba, José María Borja López.
La medida entra en vigor desde la suscripción del decreto y encarga su ejecución al Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana. En la práctica diplomática, el retiro de un embajador suele interpretarse como una señal de enfriamiento o deterioro en la relación bilateral, aunque no necesariamente implica una ruptura formal de relaciones.
En el sistema internacional, las declaraciones de persona non grata son uno de los instrumentos más contundentes de protesta diplomática, pues obligan al Estado acreditante a retirar a sus representantes o poner fin a sus funciones en el país receptor.
El episodio ocurre además en un contexto regional en el que Cuba ha vuelto a ocupar un lugar relevante en el debate geopolítico hemisférico. El 27 de febrero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió públicamente a la situación económica de la isla y mencionó la posibilidad de una eventual “toma amistosa” del país caribeño en medio de la crisis que atraviesa el gobierno cubano, declaraciones que generaron reacciones en distintos sectores políticos de América Latina.
En febrero también, el jefe de la Misión Diplomática de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, indicó que “hay una Delcy Rodríguez en Cuba”.
Paralelamente, autoridades estadounidenses han endurecido el tono frente a La Habana tras incidentes recientes en aguas cercanas a Florida y en medio de un renovado debate sobre la política de sanciones económicas hacia la isla.
Además, las decisiones del gobierno ecuatoriano suceden a tres días del encuentro de Daniel Noboa con Donald Trump en Miami. En dicha visita participarán también los mandatarios de El Salvador, Argentina, Paraguay, Bolivia y Honduras. En la reunión Noboa podría solicitar audiencia ante el Senado estadounidense para referirse a las declaraciones previas del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien se refirió a la administración ecuatoriana ante el mismo órgano.

Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno ecuatoriano no ha ofrecido explicaciones públicas adicionales sobre las decisiones adoptadas respecto a la representación diplomática en Cuba ni sobre el documento que declara persona non grata al embajador cubano en Quito y a parte de su misión.
FUENTE. INFOBAE




