RODOLFO TAILHADE: Catástrofe social es el saldo
El diputado nacional del FpV, Rodolfo Tailhade, evaluó este primer año de gobierno de Mauricio Macri, por el saldo de “catástrofe social” que está dejando. Tailhade será uno de los legisladores galardonados el próximo viernes en el Senado de la Nación, con el Premio Comunas 2016.
Por Gabriel Russo.
Si tenemos que hacer un balance de este año ¿qué dirías?
Me parece que lo más importante que hay que evaluar es la calidad de vida de la población argentina, el balance es pésimo, más que negativo, es terrible. Después hay otras cuestiones a evaluar, pero ese es el aspecto más importante. Ha sido un año muy malo para el conjunto de la sociedad argentina en todos los sentidos, en términos económicos, sociales institucionales inclusive que era la bandera con la que enarbolaba su propuesta electoral el actual gobierno, arrancaron ya queriendo meter a dos ministros de la Corte suprema por Decreto. En adelante no hay posibilidad de que desde esa perspectiva se pueda analizar la gestión.
La situación económica social de la sociedad es tremenda, lo califico como catástrofe social. En menos de un año se deterioraron todos los indicadores. No hay forma de encontrarle algún aspecto positivo al primer año de gobierno.
Cuando uno habla con un dirigente macrista expone la deuda, inflación, con la misma respuesta de que este es un gobierno de diálogo, que todavía es poco tiempo y todo excusas, ¿sirve tener un gobierno de diálogo con una deuda terriblemente escandalosa?
La verdad que no, pero también es un verso eso del diálogo y del consenso, lo veo acá en la Cámara de diputados. Infinidad de proyectos que han tenido un tratamiento exprés, sin ningún tipo de discusión, hay otra cantidad impresionante de proyectos en donde se ha abierto un poco la discusión y se han invitado a especialistas en distintos temas, y en la mayoría de los casos hemos encontrado que los invitados especialistas hasta por el propio oficialismo se han manifestado en contra de los proyectos.
O sea, estos tipos ni dialogan y solo lo hacen con una parte de la oposición, lo que se calificó por ahí desde nuestra organización, como la “oposición permitida”, y los proyectos donde se han abierto algunas discusiones nos hemos encontrado que a los especialistas, a los representantes de la sociedad civil que han venido a plantear sus puntos de vista respecto a distintos proyectos, no han sido tenidos en cuenta.
Es mentira lo del diálogo y el consenso, y recién mencionaba el ejemplo de dos ministros de la Corte. Si uno dice que este es el gobierno del consenso y el diálogo y arrancaron queriendo a meter a dos ministros de la Corte por decreto, se derrumba cualquier construcción en ese sentido, pero también me parece valioso lo planteado, qué importa el dialogo y consenso si es para empeorar la calidad de vida de la gente, prefiero proyectos que no tengan esas características pero que sirvan, ayuden y den expectativa y esperanza a la gente, o un mejoramiento en las condiciones de vida materiales de cada uno. El diálogo y el consenso a esta altura del año se ha demostrado, primero que es mentira, y segundo que en todo caso no sirve para nada.
También con los gobernadores, la mayoría de ellos que han acompañado iniciativas del Gobierno, ese acompañamiento no se obtuvo a base de diálogo ni consenso, sino de extorsión. “Acompañame, si no, te corto acá, no te financio esto”, la verdad que es una burla que sigan hablando de ese diálogo y esas payasadas cuando la realidad demostró lo contrario.
Resumiendo, el diputado opinó sobre la valentía y el coraje para enfrentar un enemigo poderoso, pero considero que el primer punto de análisis es si realmente este tipo de dirigentes cree que se trata de posicionar un proyecto colectivo que deje de lado individualidades vanidades personales y esté convencido que lo que se lleva por delante a la derecha y al neoliberalismo es un proyecto en el que todos estemos adentro, que nos permita expresarnos a todos.
El primer defecto que tienen algunos dirigentes es que intentan salvarse ellos. Tenemos que analizar quiénes son los dirigentes que privilegian al conjunto sobre la individualidad y quienes prefieren su desarrollo político personal, que es como la mentira, de patas cortas, pero que en este momento les sirve.
Caso más emblemático el del diputado Diego Bossio, que partió el bloque, armó uno nuevo y lo está vinculando a un proyecto político efectivo. Bossio tiene una visión de la política que pasa por la individualidad y no por un proyecto colectivo.
Hace falta valentía, coraje…
Pero a esta gente no les podemos exigir estas cosas. También están esos bloques que se han ido separando del FpV, que le han hecho mucho daño a la política, no al FpV, porque en el bloque se han escuchado disidencias, objeciones, pero ellos de un día para otro anunciaron que se iban. Nosotros desde el bloque jamás hemos puesto sobre la mesa una cuestión que tenga que ver con liderazgo o conducción política que reconocemos en Cristina, eso nunca ha sido razón de discusión para que decidan esto, ya ellos tenían la decisión tomada, de abrir para empezar otro tipo de juego. Querían entrar en una negociación con el gobierno desde el primer momento. La política nunca fue la razón por la cual se fueron del bloque. Ello muestra la hilacha de lo que son. Pero seguramente frente al horror que se está viviendo muchos de ellos van a querer regresar.
Pero hoy han mostrado que son especuladores, sin intención de privilegiar los intereses populares.



