ROBERTO VALDI: El lunfardo como parte de nuestra cultura
El lunfardo es una jerga originada y desarrollada principalmente en la ciudad de Buenos Aires, y su conurbano.Roberto Valdi se ha hecho todo un profesional en el manejo de estas expresiones que atraviesa amplios sectores de la cultura popular. De ello conversò con Comunas.
Por Gabriel Russo
¿Cuando hablamos de lunfardo sabemos, pero hay tèrminos por ejemplo “papusa” què significa?
Es hermosa.
¿Desde cuándo es profesor de lunfardo?
Me gustó el tema siempre, pero allá por el dos mil y algo comencé en la academia porteña del lunfardo está en la Calle Estados Unidos…Es un lugar muy interesante y muy agradable la gente que concurre. Ahí empecé a aprender algo con gente estudiosa de la lengua.
En los años 2005 al 2008 había cursos con regularidad. Más como algo cultural. En este momento estoy dando un curso en la Biblioteca Alberdi en San Andrés.
No es para tener una salida laboral.
¿Estuvo prohibido el lunfardo?
La sociedad de los años 30 lo consideraba como algo marginado y ordinario.
¿Cómo surge y que quiere decir lunfardo?
El término es una deformación del término lumbardo. Que quiere decir habitante de la Lombardía. Había muchas casas de prestamistas, usureros. Ya luego por extensión paso a ser pícaro, sinvergüenza. Sin ser muy extensos. Todos le daban un origen delincuencial.
En Argentina se usó la palabra para denominar ese repertorio .
Un oyente afirma que el único tanguero que no hizo canciones en lunfardo fue Homero Marci?
Es verdad, no lo desdeñaba, pero no lo manejaba bien, era un poeta muy prolijo y no lo usaba.
¿Usted usa en el día el término lunfardo. Si quiere hablar de política?
Se puede decir , por ejemplo que un candidato “polenta” (bueno).En Italia la polenta es un alimento color dorado y se le comenzó a denominar así a las cosas doradas, polenta. Sinónimo de cosa buena, de calidad, bella.
¿Chamuyo de dónde bien?
Del español. Es hablar.
¿Te costó mucho aprenderlo?
No porque me gustaba mucho, escuchaba mucho tango y a mi viejo nacido en Villa Crespo (1905) cuando era un barrio marginal y la gente hablaba lunfardo en los suburbios en los límites de la provincia.
La literatura lunfarda es amplia, buena poesía. Poco se habla en películas. Hay muchas mujeres que escriben en lunfardo. La Presidente de la Academia de Lunfardo está en manos de la señora Otilia Da Veiga que lo escribe muy bien y con humor.
La palabra «lunfardo» deriva de lombardo, idioma hablado principalmente en Lombardía (región ubicada en el norte de Italia). Hasta principios del siglo XX era frecuente entre las poblaciones italianas llamar lombardi (‘lombardos’) a los hampones, quizás recordando a las invasiones lombardas de inicios de la Edad Media.
Refranero
Es muy común escuchar en el lunfardo expresiones fijas, oraciones de uso común en las que coinciden el español y el lunfardo. “Alborotar el avispero”, “al pelo”, “a otro perro con ese hueso”, “bailar en la cuerda floja”, “de balde”, “de gorra”, “de pocas pulgas”, “del cuero salen las correas”, “el palo no está para cucharas”. Etc.
Locuciones adverbiales
Una locución adverbial es una expresión que indica el modo de hacer algo. Algunos ejemplos:
A la marchanta: como venga, sin planes ni preparaciones, al azar.
A la bartola: sin esmero, como salga.
Al voleo: sin rumbo fijo, elección sin selección detenida, indiscriminada.
A la romana (derivado del equilibrio señalado por el «fiel» -aguja- de la libra o balanza romana): por partes iguales.
A la guarda: al por mayor, en gran escala.
Al divino botón: sin motivo.
Al cuete (cohete): de balde, inútilmente.
A los ponchazos: en forma desordenada.
Al contado rabioso: en efectivo.
A la violeta: desocupado.
Al bardo: inútilmente, sin orden, sin razón.



