Comunas AM

Percepción Social vs. Realidad

Cuando se pasa la revista a los principales acontecimientos de la semana que culmina, asoma un fuerte contraste entre la realidad que vive el común de los argentinos, y la percepción mediática de esa realidad.

Por Margarita Pécora.

El reflejo de esos acontecimientos figura en los diarios, y es resaltado en titulares insignias y fotos que marcan ejes respondiendo al tinte político de cada Medio y a la ideología que defiende, pero por fuera de ello, está la realidad social, más objetiva, cruda y descarnada, que salvo en algunos Medios, no consigue ni una pulgada de papel ni tampoco un segundo de televisión.

Me sirve el ejemplo ilustrativo, el Clarín del domingo, que ubica a la cabeza de su edición, lo que califica como la boda del año entre el gobernador Urtubey y la actriz Macedo, definiéndola con tres palabras: boda, poder y glamour.

Hoy en día, con poquísimas y honrosas excepciones, los diarios sin límites éticos y sin el menor principio de respeto a la subjetividad de la audiencia que vive realidades distintas, privilegian en sus espacios más importantes, el reflejo de banales crónicas matizadas con folclóricos episodios y destellos de glamour.

Con tales notas de color, no consiguen otra cosa que establecer un fuerte contraste con la realidad que sacude a un país al borde de un paro nacional convocado por la CGT recién unificada, y un estado de inseguridad sin precedentes. Al tal punto, que al diario de mayor tirada en el país, no le queda otra que armar el título principal de su portada con la complicada situación de inseguridad que se vive en el territorio bonaerense, y resaltar los resultados inquietantes de la encuesta donde se señala que el 22 % de los bonaerenses sufrió un asalto este año.

Por un lado, repito, el casamiento campestre, los más de cien fotógrafos, camarógrafos y cronistas persiguiendo cada detalle sobre la presencia de invitados, políticos, el banquete y el río de buen vino salteño.

Por otro lado, el argentino de a pie, que ni en sueños podría asomar la ñata por el predio de la esplendorosa boda, preguntándose, qué le importa si el vestido de la novia «autóctono y glam» decepcionó o encantó a alguien. El está en otra vereda desde donde percibe la realidad a que ha sido condenado en estos nueve meses donde las medidas de ajuste que han beneficiado a los ricos, dice que, al menos los porteños, necesitan ya 12 mil pesos para no ser pobres y más de 6 mil para no ser indigentes. Esta sí es una cruda y contrastante realidad.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba