Paro docente: Con una adhesión del 95%, gremios bonaerenses reclamaron apertura de paritarias y seguridad en las escuelas

Las aulas de la provincia de Buenos Aires volvieron a estar en una soledad casi absoluta. En una demostración de fuerza y malestar acumulado, el frente de gremios docentes integrado por AMET, FEB, SUTEBA y UDOCBA llevó adelante un paro docente provincial que, según estimaciones de las propias organizaciones, alcanzó un masivo nivel de acatamiento del 95%. La medida de fuerza expuso la profunda preocupación del sector ante el deterioro de los ingresos y el incremento de la conflictividad dentro de los establecimientos educativos.

El paro docente no se limitó únicamente a la suspensión de las clases. A lo largo del territorio bonaerense se replicaron múltiples modalidades de protesta que buscaron visibilizar el reclamo en el espacio público. Se registraron desde «semaforazos» y volanteadas en esquinas céntricas hasta clases públicas, «trenazos» y movilizaciones locales con presentaciones formales ante Jefaturas Distritales, Consejos Escolares y Concejos Deliberantes de diversos municipios.
Un doble frente de reclamo salarial
La convocatoria al paro docente se fundamenta en un escenario que afecta el bolsillo de los trabajadores de la educación, combinando el ajuste de la administración central con las demandas postergadas a nivel provincial. Por un lado, las organizaciones sindicales le exigen al Gobierno bonaerense que encabeza Axel Kicillof una «urgente convocatoria a Paritarias para recomponer el salario» frente a la constante pérdida del poder adquisitivo.

Por el otro, el reclamo apunta de manera directa hacia la Casa Rosada, demandando de forma unánime «la restitución del FONID» (Fondo Nacional de Incentivo Docente), el histórico componente salarial que fue eliminado por el Gobierno Nacional, agravando el desfinanciamiento de la educación pública y el ingreso de los docentes.
Violencia en las aulas y resguardo laboral
Más allá de la urgencia económica, uno de los puntos que mayor alarma genera en la comunidad educativa es el complejo panorama de convivencia social que impacta en las instituciones. Los gremios exigieron medidas estructurales e inmediatas para frenar la escalada de agresiones y situaciones de vulnerabilidad en el entorno escolar. En ese sentido, reclamaron la plena aplicación del Acuerdo Paritario de Prevención, además del diseño y puesta en marcha de un protocolo complementario que resguarde de manera efectiva «la integridad psicofísica de estudiantes y docentes».

Asimismo, el pliego de demandas presentado por el bloque sindical incorporó otros ejes de discusión vinculados a la organización del sistema educativo y las prestaciones sociales:
- Condiciones de trabajo y estabilidad: Defensa estricta de la jornada laboral y del derecho a la desconexión total, junto a reparos sobre las reformas en el Régimen Académico. Además, ante los cambios demográficos y la baja de la natalidad registrados en la provincia, los sindicatos fijaron una postura tajante: «sostenemos firmemente que no haya ningún/a Docente sin trabajo».
- Educación Técnica: Expresaron un enérgico rechazo al desfinanciamiento del área y exigieron la devolución de las partidas presupuestarias destinadas a los talleres y escuelas industriales.
- Previsión y Salud (IPS e IOMA): Manifestaron una rotunda oposición a cualquier intento de reforma previsional que vulnere los derechos jubilatorios en el IPS, al tiempo que elevaron una fuerte exigencia a la obra social IOMA para que garantice de manera urgente «prestaciones adecuadas y oportunas» ante las crecientes falencias en la cobertura médica.
Desde la conducción de SUTEBA ratificaron la continuidad del plan de lucha al advertir que el escenario actual de ajuste y asfixia presupuestaria no admite dilaciones, concluyendo que «la situación de lxs Trabajadorxs de la Educación y la de nuestras Comunidades Educativas no puede esperar más«.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



