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OMAR MARINUCCI: Protagonista de una acción patriótica y soberana

Es peronista. Hoy tiene 75 años, 62 de ellos dedicados a la militancia. En septiembre de 1966 protagonizó junto a un grupo de compañeros el secuestro de un avión de línea como un acto de reivindicación por la soberanía argentina en las Islas Malvinas. Sobre esta aventura, desgranó sus recuerdos para la audiencia de Comunas.

Por Gabriel Russo

“Escuché el tema de los oyentes por los jubilados,- arrancó diciendo-. Fui director de PAMI desde 2012, 6 años. Agarramos un PAMI destruido sin recursos no alcanzaba para los sueldos. Durante la gestión K, se cubrieron todas las necesidades de los afiliados, elementos que no recibían fueron recibidos y tuvo un superávit que permitió la construcción de 5 hospitales.

La presidenta se despidió con 900 mil personas en la calle, algo habrá hecho…

El tema jubilados es el aspecto que menos puede ser criticado, no solo fue las conquistas, sino que hoy se pagan los medicamentos, que es encubierto de sueldo, porque uno gasta los últimos 5 años de su vida el equivalente a lo que gastó toda su vida, en medicamentos. Que el PAMI lo haya cubierto gratis… Ahora no, fueron reduciendo medicamentos y cubren solo 3.

Hoy lamentablemente por mala política en esa materia, se están pagando arriba de mil pesos cualquier remedio. Se están perdiendo las conquistas, los viajes de turismo han mermado y son más que nada por compromiso político, hay una serie de cosas que habría que rever.

Cuando entré al PAMI sobraba el personal porque el PAMI no daba nada, los abuelos no venían. Cuando decían que sobraban en épocas más cercanas, era mentira, no alcanza el personal por toda la cantidad de prestaciones que se dan, esas que hoy se están perdiendo…

Fuiste protagonista de la Operativo Cóndor…

Fui protagonista de la organización. El operativo se empieza a fines del ‘65, se lo veía como algo complicado. Yo tenía una amistad personal con Dardo Cabo, primero porque era dirigente de un grupo de juventud importante en la zona norte, y tenía relación con los muchachos peronistas que militan junto con él, pero el día del velatorio de Rosendo García que fue asesinado en Avellaneda, cuando se había ido a una reunión en el teatro Roma, el 13 de mayo, nos quedamos toda la noche, en la madrugada Dardo me dice que tenía datos y fuimos a un bar donde me empieza a plantear que hay una mujer-que yo sabía que ya existía porque Dardo como 6 meses antes me dijo que le habían hecho una nota en la revista Panorama. Dardo era prejuicioso con los grupos de izquierda y esa mujer estaba dedicada al teatro y me dijo “parece que me quieren infiltrar los zurdos… Después me toca el tema de que hay unas fotos que había sacado Panorama de Malvinas, que no servían periodísticamente pero sí para un operativo. Ahí comenzamos a hablar del operativo en serio y definimos empezar a charlar con un grupo de compañeros que fuimos organizadores y planificadores del mismo. Había que convocar a los compañeros sin decirles cuál era por el riesgo de que alguien no aceptara y hablara y se abortara, por lo cual había que convencerlos de una misión que reivindicaba la soberanía nacional y que corría riesgo de perder la vida. Ahí algunos compañeros que tenían 20-22 años no se interesaron, con los que se interesaron empezamos a profundizar como estructura celular, cada uno de la mesa íbamos sumando compañeros, a nosotros nos tocó la responsabilidad de juntar al grupo más grande , aportamos 6 compañeros que era el 30% del grupo, y uno más que sumé yo que es Ricardo, militante de la causa Malvinas al día de hoy, que era un joven que veníamos de estudiar de noche y viajaba conmigo en el tren de Retiro a Boulogne. Se entusiasmó y tuvo activa participación. Ahí comenzó el armado del operativo.

Cuando el grupo se integra es a una semana del operativo. Ni siquiera en el grupo de Zona norte, se sabía quién era el otro que viajaba, por tema de seguridad. Ya había asumido Onganía y con un gobierno militar había que ser más receloso.

Es un operativo que se hace después del frustrado retorno de Perón…

Fue el primer hecho de secuestro de avión en la Argentina.

¿Cuál era el objetivo, qué se pensaba hacer?

Era reivindicar la soberanía sabiendo que no era posible con 18 compañeros tomar Malvinas en conflicto militar, era simplemente poder llegar allí con armas, tratar de tomar rehenes y mantener el Pabellón nacional en Malvinas cosa que se mantuvo durante 36 horas.

¿Qué pasó después?

Cercado todo el grupo por las fuerzas de defensa de Malvinas y demás, armadas las trincheras de parte de ellos y viendo que el pasaje nuestro-como era de vuelo regular de línea- el pasaje que iba hacia La Patagonia había sido desviado, también teníamos la responsabilidad de esos compañeros.

¿Cuántos viajaron del grupo?

Eran 18. Estuvimos varios meses estudiando la ruta y quiénes eran los pilotos que volaban, y realmente el operativo se aborta en Aeroparque porque la tripulación que estaba considerada como la mejor de La Patagonia nos daba garantía de que si hacíamos un aterrizaje forzado en una pista en Malvinas, los pilotos tenían sobrada capacidad para poder hacerlo sin riesgo. Ese vuelo venía de Tucumán y hacía cambio de pasaje en Aeroparque. El comentario que recibimos es que la tripulación se desembarcaba por un problema de horarios y que iban a cambiarla. Si la cambiaban, se abortaba el operativo ahí mismo, esto demuestra la seriedad del operativo por la vida de las personas.

¿Vos eras en ese momento militante peronista?

Yo estaba al frente de la juventud peronista de la zona norte donde habíamos logrado en el ’62 unificar todos los comandos de juventud de Vicente López a Tigre. Yo estaba en san Isidro y habíamos armado una coordinadora; luego la unificamos junto con el compañero Gringoli que había estado detenido.

Empezamos a funcionar como comando de la JP en el año ’58. En ese momento yo tenía 15 años. Venía ser de haber sido delegado de la UES, etapa donde la militancia barrial no estaba establecida y los grupos zonales que éramos reducidos, nos reuníamos en Capital. Era el comando centro que se juntaba en la esquina de Corriente s y Esmeralda en un café y se ocupaba la vereda. Ahí organizábamos actos relámpago. Hacíamos también debate en las pizarras de los diarios en La Nación en la calle Florida, frente a la pizarra de La Razón en Ave. de mayo y buscábamos compañeros que se prendieran al debate.

Casi todos decidimos volver a nuestro territorio para llevar adelante el movimiento. Habíamos tenido elecciones del ’58 y eso flexibilizaba más las cosas.

Para mí es satisfacción que un hijo mío haya tomado las banderas y siga militando- dijo finalmente Marinucci refiriéndose a su hijo Concejal de Morón y aspirante a la intendencia local “- y eso que depende de que no traicione a los principios, ni a los vecinos y sea consciente como lo es que tiene que estar al servicio de la comunidad permanentemente y no en etapa electoral nada más como hacen algunos”.

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