MARTIN SCALABRINI ORTIZ: Neurosis y gorilismo
Una mirada desde el Pensamiento Nacional dirigió Martin Scalabrini Ortiz, a la repercusión que ha tenido la muerte de Fidel Castro, en particular por la minoría que detracta su imagen, lo que atribuyó a una suerte de neurosis y gorilismo.
Por Gabriel Russo.
“Como cualquier habitante de América Latina, estamos penando, porque estamos un poquito más solos”.-se lamentó Martín, al ser consultado sobre el fallecimiento del líder histórico de la Revolución cubana.
Era esperado, por la edad, pero todavía uno no puede llegar a entender cómo en las redes, hay mucha gente que siembra odio. “ Murió un dictador”, el pibe de Cambiemos que dijo “ahora solo falta Cristina”, “murió un asesino”, en fin, no los entiendo…
Eso es el odio de clases, que el peronismo sufrió y sigue sufriendo, el gorilismo tiene esa cuestión de que cualquier cosa que venga de lo popular, de lo que llamamos pueblo, cualquier cosa que provenga de las clases dominadas de los nadie, como decía Galeano, tiene para ellos un valor mínimo, que no tiene que ver con el pensamiento de esa clase dominante donde cualquier expresión que proponga un mundo más justo, más solidario, etc., es producto del odio que se acumula. Con estos referentes que de vez en cuando van apareciendo, se hacen enemigos muy fáciles.
Si me dicen que la clase alta genera odio, hasta lo puedo entender, pero la clase media, cuál es la ganancia, por eso es incomprensible, cuál es el rédito de estar en contra de los líderes populares
Esto lo analizaba Jauretche, que la clase media piensa como la clase dominante, todo aquello que tenga que ver con esa forma de pensar , con ver a los países divididos en una clase que está por encima del resto, eso derrama en todo lo que es buena parte de la clase media que siempre quiso llegar hacia eso.
Es incomprensible y de alguna forma es una cuestión sicológica, como una especie de neurosis que los hace estar muchas veces en contra de sus propios intereses porque en definitivas si a la mayoría le va bien, si todos están en un mismo carril, o camino de desarrollo para todos, todos ganan de alguna forma. Eso es lo que sucede aquí, también en algunos países de A. latina. Esas mismas expresiones de odio la tienen los anticastristas en Miami que han renegado de su propio país, justamente por ver que un país se alzaba con total dignidad frente a uno de los imperios más grandes y le daba a la gente la oportunidad de vivir mejor, a todos, no a algunos.
Siempre se discute el sistema de gobierno cubano, pero lo que sí queda claro es que si Cuba hubiera tenido una democracia representativa, formal como Dominicana, Nicaragua, Haití, sería como esos países, pobres, analfabetos, sin salud y sin nada y eso sí, muy amigos de EE:UU.
Para la clase dominante de esos países llevarse bien con EE.UU es bueno, es lindo probablemente quienes estén relacionados con esa clase acomodada sean los que tienen los hilos y sean los dueños de esos países, de las tierras, de los principales recursos, y qué mejor que tener de “amigo” a un imperio para poder venderles todas esas cosa s y disfrutar de las chirolas que esos imperios nos tiran y que obviamente no van a todos.
Nuestra historia indica que la oligarquía terrateniente en el siglo XIX y principios del XX cuando había una dependencia fuerte con el imperio británico, los amigos de ellos eran los dueños de las tierras, interesados en Gran Bretaña esperando que les vendan las cosas ya hechas, sin interés en desarrollar ciencia, tecnología ni darles trabajo a los obreros. Lo único era sembrar la tierra, criar vacas, vendérselas a Inglaterra en su momento o a quien sea ahora y con eso comprar algunas cosas, irnos de viaje y tener esos pequeños gustos materiales, porque espirituales en ese tipo de relación no hay mucho.,
Decían que Inglaterra iba a ser el taller del planeta y Argentina su granja…
Nosotros como gran territorio de llanura pampeana, con suelos fértiles, nuestro papel era productor de materia prima, y todo lo relacionado con eso era excelente, ahora un país desarrollado solamente sobre esa base no es un país para todos, es para pocos.
El país para todos se construye con industrias, con trabajo, valor agregado que es lo que paso del ’45 en adelante…
Con una economía proteccionista…
Si donde los productos que fabricamos puedan estar bajo el amparo de políticas estratégicas, que es lo que hicieron todos los países hasta llegar a un cierto desarrollo, son todo librecambistas, pero en la medida de que esos productos puedan ser “competitivos” en el mercado internacional. Todos los que tuvieron desarrollo industrial, atravesaron esas etapas de una manera o de otra. Una cosa fue Inglaterra, otra EE.UU, o los países asiáticos donde se respaldaron mucho en políticas de Estado, aparecieron empresas muy grandes que tenían como contraprestación, desarrollar los productos en sus países e invertir en sus propios países , no como nuestros grandes grupos económicos que no tuvieron ninguna obligación bajo el paraguas de ciertas políticas estatales que los beneficiaron. Con lo cual hay un abanico diferente de posibilidades , pero todos atravesaron las mismas etapas.
Cuba fue y es un ejemplo de proteccionismo de Estado y de todos los habitantes que fueron atacados constantemente durante muchos años por el imperio más grande del planeta. Y así sobrevivieron, protegieron su sistema de salud, su sistema económico que en realidad estaba constantemente atacado por el exterior.
En la Argentina se ha perdido la batalla cultural, en cambio en Cuba a pesar de la muerte del Che y ahora de Fidel, han ganadora batalla cultural.
Esto es posible. Eso a través de los años se ha mantenido, tienen un sistema de educación muy fuerte donde construyen valores, identidad muy , pero muy fuerte, de amor a la Patria, al prójimo, solidaridad constante, porque un sistema como el que tiene Cuba no se puede construir si no es con solidaridad, pensando en el que está al lado. El otro sistema (el individual) ya lo conocemos que busca la eficiencia del conjunto a través de los valores individuales.



