LEOPOLDO MOREAU: El liderazgo de CFK y las fuerzas populares
A criterio del rosarino Leopoldo Moreau, presidente de la Fundación Espacio Progresista, e integrante del Movimiento Nacional Alfonsinista FORJA, la activa movilización e las fuerzas populares, está haciendo fracasar a la corporación mediático judicial que quiere llevarse puesta la política y la democracia en la Argentina, simbolizados en el sólido liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.
Por Laura Aprozov.
-¿Periodista también?
Ejercité el periodismo muchos años sobre todo en la década del 70 trabajé en el diario Noticias que dirigía Bonasso y el Secretario general del diario era Verbitsky. También trabajé en el diario La Opinión, en la etapa que lo condujo Jacobo Timerman y el último año durante la intervención.
-Con razón es tan buen comunicador. Dicen también que Ud. fue dirigente de la UCR. Y que fue expulsado del Partido por incorporarse al Kirchnerismo sin autorización paridaria ¿esto es así?
En realidad me siento más radical que nunca, precisamente porque defiendo los principios del Irigoyenismo y el alfonsinismo. Es cierto que fui excluido del Partido, lo que para mí constituye un “premio”, o un honor, porque la cúpula partidaria que me expulsó es la que ató al radicalismo como furgón de cola del proyecto conservador del macrismo. Si me hubiera quedado, hubiera renunciado si es que no me expulsaban.
-Hay enemigos que uno se honra tener.
Además uno trata de sostener la coherencia, es la que tiene que ver con una identidad popular, democrática, humanista y progresista del radicalismo. Es incompatible con este proyecto que excluye, discrimina, endeuda.
-Un placer entonces tenerlo en la lucha…
Sí, lo que pasa es que en estos 33 años de democracia los argentinos hemos aprendido muchas cosas, además de haber obtenido muchos derechos sociales, civiles, humanos, pero fundamentalmente hicimos un aprendizaje que nos permitió saber cómo se mueven las relaciones de poder en Argentina, cuáles son las corporaciones que siempre han intentado limitar o erosionar los procesos democráticos y en ese aprendizaje, también aprendimos a juntarnos los que pensamos parecido, más allá de nuestra procedencia partidaria, de nuestras tradiciones, etc.
Creo que si nos unimos lo mejor del peronismo, del radicalismo, de la izquierda, lo mejor de nuestros compatriotas detrás de un modelo nacional, popular, democrático, vamos por el camino correcto, además porque creo que el bipartidismo ya no existe más en la Argentina Ni vamos a conocer al PJ como lo conocimos ni a volver a ver a la UCR como la conocimos. Hoy en la Argentina hay bi frentismo, de un lado, los que tenemos una mirada inclusiva, de país autónomo, etc., y del otro lado, los que buscan la exclusión, la dependencia y ellos también se han juntado y por eso han ganado los conservadores la elección que siempre llegaban al poder a través del fraude o la dictadura.
-Es decir por un lado el pueblo y por el otro la oligarquía…
Sí, nosotros en la década del 70, decíamos por un lado el pueblo, y por el otro lado el anti pueblo.
-Ud. estuvo en Comodoro Py, ¿puede hacerme una reflexión sobre ese día de lluvia con 300 mil almas recibiendo a Cristina?
Por supuesto, estuve y también los militantes de nuestro espacio Movimiento Nacional Alfonsinista FORJA.Ese acto suscitó muchas cosas, en alguna gente tal vez por su procedencia política hubo una inclinación a compararlo con el 17 de octubre o con el retorno de Perón. Tal vez si lo miramos desde un punto de vista cuantitativo puede parecer una exageración. Pero no es menos cierto que no solo los que estábamos ahí, sino los millones de compatriotas que iban a trabajar esa misma mañana, muchos que se habrán quedado en sus casas esperaban ansiosos la palabra de Cristina Fernández de K. En ese sentido fue efectivamente, algo que se puede parangonar con el 17 de octubre.
Para otros, como es mi caso, que venimos de otra tradición política, lo viví como vi la movilización popular de Semana Santa, porque por primera vez en la historia argentina el pueblo llenó las plazas para oponerse al intento de una corporación, en aquel caso la militar que todavía conservaba poder e influencia y pretendía llevarse puesta la democracia.
Esta vez el pueblo se movilizó contra la corporación mediático judicial que quiere llevarse puesta la política y la democracia.
En este caso destruir un símbolo del movimiento popular como es la figura de Cristina Fernández. Ellos no solo vienen para destruir los bienes materiales del pueblo, el trabajo, el salario, las Pymes, también vienen a hacer una destrucción cultural y simbólica del movimiento popular argentino, como lo hicieron siempre, con Irigoyen llegaron a llevárselo preso a la Isla de Martin García, para que se terminara muriendo, como efectivamente ocurrió. Siempre han hecho lo mismo con los líderes del movimiento popular.
La de la actual corporación judicial, es la misma matriz de conspiración en Brasil, para llevar adelante un golpe blando (como están haciendo en Brasil) en el que están involucrados con participación muy activa un complejo mediático como es la Cadena Globo, más poderosa que el Grupo Clarín argentino, un sector de la justicia, y las corporaciones empresarias de San Pablo que perdieron la elección hace 6-7 meses y decidieron por ello llevar adelante el golpe blando.
Lo mismo que tenían pensado hacerle al gobierno de CFK con la famosa denuncia del mercenario de Nisman, que era la cabeza de playa que pretendían utilizar para desembocar en un juicio político a Cristina Fernández.
-Realmente es un plan regional de empobrecimiento de Sudamérica.
Es monitoreado por lo poderes fácticos de EE.UU que después de fracasar en las guerras en Medio Oriente ha vuelto a poner los ojos sobre A. del Sur. Están buscando realinearlo.
La historia hace su trabajo. Y cuando el intento del golpe blando lo pudimos frenar, y ahora también esa ofensiva no solo por la conciencia de la sociedad sino porque el liderazgo de Cristina nos mantiene permanente activos, tensos y porque ella pasó a la contraofensiva, a diferencia de lo que ocurrió en Brasil donde Dilma eligió el camino de la negociación y terminaron traicionándola. Acá hubo una actitud más firme, clara y contundente, confiando en las fuerzas populares, y se revierte la situación.



