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LEONARDO FABRE: “Estalló el correlato del movimiento sindical”

 “Creo que este triunvirato lo mejor que podría hacer sería renunciar”, sugirió categórico  Leonardo Fabre, Secretario General de APOPS  (Asociación del Personal del Organismo de Previsión Social),  al reflexionar sobre la repercusión de la  multitudinaria marcha de la CGT contra el gobierno de Macri que terminó con  un saldo negativo para  el prestigio de la  dirigencia de la Central obrera “cuando se vieron superados por las circunstancias”.

Por Laura D´Onofrio

La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó el 7 de marzo,  una  impresionante movilización de trabajadores contra el Gobierno de Macri  para reclamar cambios en la política económica, pero  los  líderes del triunvirato, coincidieron en lanzar  un paro nacional sin  ponerle fecha, lo que provocó reclamos, corridas e insultos.

¿Cómo ves a la CGT después de la movilización. Cómo sigue el sindicalismo argentino ahora?

Primero quisiera rescatar la importancia de esa movilización que yo no veía desde hace más de una década.

Se calcula en 300 mil personas. ¿Hay otro número?

Para mí,  es más. Ando por esta ciudad en las movilizaciones desde  1973, algo sé de la cantidad  y había muchas más. El tema no es solo la cantidad, sino la calidad. Me refiero a las características. Había miles de compañeros del Sindicato como el nuestro, organizados, pero también había miles de ciudadanos y ciudadanas argentinas  caminando con sus  hijos, en familia.

Sí, con cartelitos que decían «Basta Macri”, por ejemplo…

Sí,  evidentemente hay un agotamiento con este gobierno. Esta movilización  fue superadora.

Respecto a cómo se condujo la CGT  no es ninguna novedad, lo vengo diciendo.

Fui secretario de Seguridad Social del Consejo Directivo  mientras Hugo Moyano fue Secretario General, siempre estuve con él, pero me negué a esta unidad (triunvirato) porque conozco a algunos de estos personajes que fueron muy funcionales al modelo menemista y de  Domingo Cavallo, donde prácticamente se vendió el 80 % del país productivo, con la secuela de millones de trabajadores que quedaron en la calle.

Aquello en los años ‘90 fue terrible, un genocidio desde mi punto de vista.  Y esto es un intento de retorno a eso, pero felizmente todavía quedamos los trabajadores que hemos sufrido aquello y sabemos a qué vienen, por eso  los hemos enfrentado desde el minuto uno que asumieron, tratando de amenguar el golpe que todos sabíamos que nos iban a dar, pero lamentablemente este Gobierno ha tenido socios que le han votado una cantidad de leyes destructivas de la actividad argentina.

Les permiten avanzar y avanzar sobre el trabajo…

Desde el pago indiscriminado al exterior, pasando por la ley  modificación del sistema previsional, que la llamaron irónicamente  de “reparación histórica”, que en realidad está apuntando a la privatización a través de las jubilaciones,  y por haber  vetado una ley que iba a ser muy importante para que no se despidiera más gente, que confiaba en la palabra de los empresarios – cuando todos sabemos que el 90 % de ellos no tienen palabra- y aparte los empresarios están gobernando, de un lado y del otro del mostrador. Todo eso ya lo sabemos.

Hay   un correlato en el movimiento sindical que estalló  este 7 de marzo,  cuando los  tres dirigentes de este triunvirato se vieron superados por las circunstancias.

No quiere decir que no haya habido operadores, siempre los hay en contra de una movilización tan grande como esa, y hay que estar preparados para las operaciones de inteligencia y también manejar la situación, no asustarse, no escapar, como pasó.

También hubo una operación fuerte que no sabemos de dónde viene  con los pocos  dirigentes que quedan  en el consejo directivo, como Pablo Moyano, al cual también se lo atacó duramente, pese a que no habló. Todo lo contrario, si había alguien que quería poner una fecha, era  Pablo Moyano.

Hubo  varias fuerzas, pero lo peor es que no hay conducción. Y el conductor nace, después se puede perfeccionar. El conductor  percibe cuando tiene que actuar de forma determinada, y nos falta un conductor. Creo que este triunvirato lo mejor que podría hacer sería renunciar.

¿Vos sugerís  también de alguna manera, que nos enfrentemos al gobierno entre todos los trabajadores, como una de las soluciones,  porque las cúpulas solo se van a mover cuando las bases le muevan el piso ¿verdad?

Claro,  pero fíjate que algunas cúpulas  ni siquiera   500 mil personas  en la calle, le mueven el piso, por eso creo que rápidamente la CGT tiene que  auto purificarse. Hay dirigentes  en el Consejo directivo que podrían reemplazas tranquilamente a estos tres compañeros. Propongo esto, de hecho lo hablé ayer con Hugo Moyano  para que  aconseje y nos marque un camino.

Tenemos que estar todos  juntos enfrentando a un modelo económico, ya no son algunas medidas, o leyes todas las que  adopta este gobierno y  la  impunidad para dar marcha atrás con delitos, como lo que ha pasado con las líneas aéreas, con el correo, etc.

Estamos ante un gobierno impune que para ponerle un parate tenemos que hacerlo entre todos. Los trabajadores son los que vamos a sufrir las peores consecuencias, y somos el  50 % del pueblo argentino que sostiene a la familia. Se está jugando y mucho. Hay que ponerle un freno a este gobierno y Dios sabrá por qué hace las cosas.

Estos tres dirigentes de la CGT han demostrado que no están a  la altura de la situación ni de poder continuar un plan de luchas. Hay acuerdos  silenciosos que se han hecho- como el  de la ubicación del palco principal.  A quién le molestaba que  los trabajadores  estuviéramos en la Plaza de Mayo. Ahí  hubo acuerdos  silenciosos. Los símbolos como es la Plaza de Mayo son trascendentes en nuestra historia.

La llenaremos el  24 de marzo.

El 24 es una fecha muy  importante para la Patria. Hemos perdido muchos delegados, en nuestro gremio hay muchos  desaparecidos. Tenemos delegados actuales de la Previsión Social, que son hijos de delegados desaparecidos-confirmó finalmente Fabre.

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