La obra pública frenada y la construcción privada sin rentabilidad

La construcción privada atraviesa una etapa de transformación marcada por el aumento de los costos, márgenes de rentabilidad cada vez más chicos y un mercado con pocos recursos para sostener nuevos proyectos. En un contexto donde la obra pública continúa prácticamente paralizada, la actividad privada se convirtió en uno de los principales motores del sector, aunque ya sin rentabilidad.
El arquitecto y desarrollador Horacio Ludigliani, director del Grupo Ludigliani, explicó que el principal desafío hoy pasa por la diferencia entre los costos de construcción y el valor de venta de las propiedades «Tenemos que reinventarnos y entender esta nueva economía», resumió.
El empresario considera que la industria inmobiliaria deberá profundizar su capacidad de adaptación «Vamos a tener que agudizar el ingenio para sacarle agua a las piedras», añadió.

Un mercado con menos recursos para invertir
La mayor oferta de desarrollos inmobiliarios también incrementó la competencia entre empresas, generando una presión adicional sobre los precios de venta. En muchos casos, los desarrolladores deben perder rentabilidad para concretar operaciones en un mercado donde la demanda está a la baja.
El contexto general del mercado muestra que el crédito todavía no logra convertirse en el motor definitivo de la construcción nueva, mientras los desarrolladores continúan enfrentando costos elevados y márgenes cada vez más ajustados. Distintos análisis del sector coinciden en que los préstamos ayudan a dinamizar las operaciones inmobiliarias, aunque todavía no alcanzan para impulsar un ciclo expansivo de nuevas obras.

La construcción sigue condicionada por la parálisis de la obra pública
Ayer, Gerardo Martínez en el marco de su visita a la Rural cuestionó la falta de interlocutores dentro del Gobierno nacional para abordar la situación del sector y sostuvo que la obra pública continúa prácticamente paralizada, especialmente en infraestructura vial y proyectos provinciales.
El complejo escenario del desarrollo privado convive además con una fuerte retracción de la construcción vinculada a la inversión estatal. En los últimos meses, el secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, advirtió que la paralización de la obra pública provocó la pérdida de entre 120.000 y 130.000 puestos de trabajo en el sector y dejó sin ejecución miles de proyectos de infraestructura en todo el país.
FUENTE.MUNDO GREMIAL



