La economía sufrió su segunda caída mensual al hilo en mayo, a contramano de lo que esperaba el mercado

La actividad económica fue 0,5% inferior al de abril y apenas 0,2% superior a la de mayo de 2025. La industria y el comercio volvieron a arrojar malos datos, según el INDEC
A contramano de lo que esperaba el mercado, la actividad económica encadenó su segunda caída mensual consecutiva en mayo. Asimismo, en términos interanuales la economía se mantuvo casi estable y volvió a reflejar una economía partida en dos, cuyas consecuencias negativas en materia de empleo son ya evidentes.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC fue 0,5% inferior al de abril. De este modo, la serie desestacionalizada mostró niveles similares a los que viene exhibiendo desde febrero de 2025, más allá de alguna desviación puntual.
Vale recordar que la mayoría de las consultoras coincidía, en mayor o menor medida, que la actividad había rebotado en el quinto mes del año para mantener el modo «serrucho», que refiere a la alternancia en el signo de las variaciones y la ausencia de una tendencia clara.
El consenso era que el agro y la agroindustria habían traccionado al alza, a partir de un notable progreso en la cosecha gruesa. Además, se habían percibido mejoras en otros sectores, como el energético y la construcción.
Por el contrario, los datos sectoriales negativos provenían fundamentalmente del lado del comercio. Así lo señaló, por ejemplo, Analytica, al remarcar «la debilidad que persiste en el consumo durable, el comercio y el crédito a las familias«, en función de indicadores como los préstamos al sector privado o los patentamientos de vehículos.
Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, mostró sorpresa por el número de INDEC al expresar que «vino peor a lo esperado». «Pese al buen avance de la cosecha gruesa en el mes (creció contra mayo pasado casi 5%), INDEC registró una caída mensual del agro significativa. La industria continuó cayendo, la intermediación financiera también y el comercio sigue estancado. La recuperación de la construcción y el crecimiento continuo de la energía/minería no alcanzaron para compensar», detalló el especialista.
Una economía partida en dos
En comparación con mayo de 2025, el EMAE tuvo una mejora de apenas 0,2%. Los sectores que más aportaron a la suba fueron el agro (+4,6%) y el rubro de energía y minería (+15,7%). En el otro extremo, las principales incidencias negativas se verificaron en la industria (-5,6%) y el comercio (-4,3%).
Por ende, los números volvieron a reflejar una economía partida, con claros ganadores y perdedores. El gran problema es que los primeros tienen poco peso en el empleo, mientras que los segundos generan una cantidad de puestos de trabajo mucho mayor.
Esto se traduce en un deterioro de variables como el desempleo, el empleo formal, la informalidad o los salarios, que a su vez genera un declive del consumo masivo. Frente a este escenario, desde noviembre de 2023 ya cerraron 28.262 empresas, de acuerdo con un relevamiento de Fundar, lo cual significa la mayor destrucción que tuvo un gobierno durante sus primeros 29 meses.
Una actividad económica que no logra sostener una recuperación y que amplía la brecha entre sectores
Con estos últimos datos, la mejora acumulada de 2026, en relación a 2025, se contrajo desde el 2,2% al 1,7%. La consultora LCG explicó que «gran parte del crecimiento se explica por el arrastre de los incrementos del segundo semestre de 2025 (principalmente diciembre)» y aseveró que el EMAE continúa mostrando una dinámica de “serrucho», con tendencia a la baja (-2% acumulado desde diciembre último) y muy heterogéneo entre sectores.
Por su parte, Carrera graficó que «en junio la actividad agregada volvió al nivel de febrero 2025, pero con menor comercio e industria y mayor producción de las actividades primarias».
En una sintonía similar, Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap Grupo Financieros, sostuvo que las cifras «confirman que la recuperación sigue siendo desigual y altamente volátil, con una economía que continúa moviéndose en un patrón de avances y retrocesos».
Sin embargo, agregó que «la debilidad de la actividad interna está siendo compensada por un sólido desempeño del frente externo». «La principal incógnita es si la combinación de políticas económicas logrará generar las condiciones para un crecimiento más robusto de cara a las elecciones de 2027», concluyó.
En LCG no son tan optimistas, ya que consideran «difícil que en el corto plazo el crecimiento de los sectores más pujantes se traduzca en un impulso significativo para el resto de la economía». «Y, si bien una mayor estabilidad luce como una condición necesaria, la ausencia de un motor claro para la demanda interna, un mercado de trabajo paralizado, crédito suspendido por los niveles de morosidad y las tasas activas muy positivas en términos reales, ponen límites a la expansión del resto de los sectores«, acotaron.
En resumen, el informe publicado por el INDEC confirmó la principal preocupaciones que el mercado viene observando en materia de actividad económica: la elevada dificultad para sostener un proceso de recuperación y extender las mejoras de los rubros ganadores hacia por lo menos una parte de los perdedores.
FUENTE. AMBITO F.





