Comunas AM

JULIAN SCHER: Los desaparecidos de Racing

El autor del libro “Los desaparecidos de Racing”,  una obra que acaba  de ver la luz en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, es un escritor que mantiene vivo el legado de la lucha por los derechos humanos. En su  diálogo  con Comunas   se refiere a su obra inspirada en la pasión por el fùtbol y por la política,  y al contexto de un polémico fallo de la Corte Suprema.

Por Matías Russo y R. Marcogliese

¿Qué nos podés contar de lo que fue la realización de este libro donde hay algunos apellidos fuertes dentro de la militancia por los Derechos Humanos?

Este es un proyecto que surgió hace  2 años y se fue construyendo de a poco. Es un trabajo de investigación que consta de  11 biografías de hinchas de Racing desaparecidos durante el último genocidio construidas a partir de la pasión por el fùtbol y de la pasión por la política.  Son distintos testimonios de personas que conocieron a esas 11 personas  en distintos momentos de sus vidas, las que aportaron el material  para reconstruir sus biografías. El libro un poco intenta contar una faceta quizás no tan conocida como puede ser la pasión por el fútbol que tenían en este caso  varios o muchísimos de los compañeros desaparecidos.

¿Entre los nombres figura el hijo de Tati Almeyda?

Sí, Alejandro Almeida era muy hincha de Racing, su hermano  Jorge  sigue siendo de Racing, su papá también lo era.  Investigando su historia  futbolística nos enteramos de que en algún momento se probó en el Club y que quedó como jugador pero su papa desistió porque era  bastante chico y era todo un tema traerlo hasta Avellaneda para que jugara y demás.

¿De estas historias de vida, de militancia, compromiso, pasión por el  fútbol, cual es la que más te  cautivó?

Es difícil quedarse con alguna en especial. Todas van teniendo su encanto y uno se involucra desde  un punto de vista ideológico y emocional con cada una de las historias. Si hablamos de la de Alejandro, no es muy difícil no remitirme directamente a una anécdota en la que más resalta Tati su mamá. Y el resto de su familia que es un clásico contra River en  1969 en el que  el vino a la cancha con  su hermano Jorge y sus amigos, y para cargar a River que había perdido la final de la Libertadores en 1966 y se había ganado el apodo de “Gallina”, trajeron  gallina viva  a la cancha, la tiraron al campo de juego cuando salió River y  una de las figura de River en ese momento, le dio una patada  de la bronca, porque venían cargando a su equipo. Esa anécdota quedó muy marcada porque uno no se imagina ese tipo de salidas  a la hora de hablar de un militante político desaparecido.

¿Qué te genera la “reconciliación” que pide la Iglesia Católica o el fallo de la Corte Suprema o declaraciones de algunos integrantes del gobierno nacional?

No estoy de acuerdo con una reconciliación planteada en esos términos y mucho menos con el fallo de la Corte Suprema. Creo que eso esas  son medidas en política que nos hacen retroceder en la pelea por la memoria, la verdad y al justicia y sobre eso no tengo más que decir, que no estoy  en nada de acuerdo con eso y  desde mi más  que humilde y mínimo aporte a través de esta investigación, condenamos el Fallo de la Corte Suprema y no entendemos que pueda haber reconciliación alguna mientras no haya todo lo que Estela de Carlotto explicó mucho mejor que yo,  con quienes desaparecieron a  30 mil compañeros.

Resumiendo sobre el libro Scher, añadió:  “nació el viernes pasado. Recién está arrancando a hacer un recorrido  y un poco lo que viene a intentar interpelar es  usar al fùtbol como excusa para poder hablar un poco de todo esto, porque desde mi punto de vista, el fútbol a diferencia de otras actividades de  la cultura, contribuyó poco a la búsqueda de memoria, verdad y justicia sobre todo  teniendo en cuenta el peso que tiene en la identidad de muchísimos de nosotros.  Es como una vía para arrimar a estos temas a gente que quizás por distintos motivos ha quedado un poco alejado.

Un genocidio como el que ocurrió en la Argentina tiene  una parte material que es el exterminio de  30 mil personas, y  la parte simbólica es la disputa  en la sociedad sobre lo que sucedió y esa pelea hay que seguirla dando para que se comprenda que es un genocidio lo que sucedió.

También Scher  se refirió a los manejos  en la AFA y  dijo no considerarse un especialista en el tema, pero “Creo que el fùtbol es uno de los espectáculos centrales que hoy tiene la industria de la comunicación, y alrededor de èl   gira la   disputa de intereses económicos, políticos y comunicacionales,  con idas y vueltas, que escapan a la  impresión de sentido común que yo pueda tener.

 

 

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba