JUAN J. HERNÁNDEZ ARREGUI (H): “Estamos frente a un vasallaje neo-colonial”
La charla con el hijo del escritor y político argentino más leído y consultado por Perón, y que lleva su mismo nombre, Juan José Hernández Arregui, le aporta reflexión al momento que vive la Argentina. “Somos el sujeto pasivo de los intereses superiores, del imperialismo”-destacó nuestro invitado.
Por Gabriel Russo.
De todos los escritores del pensamiento nacional. El más respetado por Perón era tu padre.
Es cierto, el general decía que los libros de Hernández Arregui no se leían, se estudiaban, creo que el general Perón coloca el puntapié inicial en cuanto a lo que Hdez. Arregui escribe para el debate, no plantea una posición de absolutismo ideológico, sino dialéctica de la realidad nacional y consecuentemente el debate que se hace necesario sobre el pensamiento nacional desde una visión histórica. Me parece que esa es la concepción que Perón tenía.
Tu viejo hablaba del ser social, de la conciencia social…
Sí, de la conciencia como elemento fundamental para el desarrollo de la nacionalidad, la soberanía, y fundamentalmente para la ruptura de la dependencia. Cuestión que hoy estamos viendo, si vos haces un análisis no demasiado largo desde lo histórico, simplemente te remontas a la década del ’30 del siglo pasado cuando Scalabrini habla del estatuto legal del coloniaje, ¿vos crees que estamos viendo una cosa tan diferente, a lo que plantea Scalabrini?
Esto hoy es el pre peronismo…
Exacto. Estamos dentro de un proceso una nueva suerte de vasallaje neocolonial, que hoy no es territorial en términos geográfico, pero lo es desde lo económico, cultural, donde simplemente haciendo un análisis somero de lo que es la economía, de las políticas del Banco Central, y del Ministerio de Economía, hoy ves a un Aranguren y te das cuenta que es evidente donde estamos parados. Estamos favoreciendo sectorialmente a determinados proyectos económicos y el pueblo no participa de esa concepción macroeconómica de la entrega. Esto es clarísimo.
Uno se pregunta por qué…
Lo cierto es que la macroeconomía de los países dependientes es la consecuencia necesaria de las políticas nacionales- necesariamente las concepciones nacionales dialécticamente niegan la realidad de la entrega, pero lo cierto es que al tener el aparato cultural como lo tiene Clarín La Nación, etc., evidentemente hay una suerte de engaño, de fantasía ilusoria y desprecio de todo lo nacional porque lo importado está por encima de los valores que hacen a esa Patria grande donde seguimos viviendo, en pocas palabras, estamos siempre dentro del mismo debate. Es dependencia o liberación. Estamos repitiendo una discusión que el pueblo todavía no ha logrado solucionar, conseguir, por las razones que fuere, por concepciones de clase equivocadas, por una clase obrera que está haciendo perder fuerza al proyecto nacional.
¿La CGT que está hoy se parece más a la del golpe del ‘55 o a la de la década del ’60?
Una mera comparación de que “para proteger a Perón hay que abandonarlo”, hoy estaríamos diciendo que para proteger a la clase trabajadora, hay que dejar de lado la opinión política de la clase trabajadora y encerrarla en una discusión salarial, de paritarias, de lo cotidiano, pero no de lo trascendente de esa clase como tal, por supuesto con la pérdida que significa la redistribución de la riqueza en la Argentina.
Tratando de ser sintético, Hernández Arregui se refirió a la imposibilidad de resumir una problemática histórica, de la independencia. “estamos todavía dentro de un proceso de discusión de la independencia del mundo colonial. Esto se ve con el avance que estamos sufriendo como Patria Grande como concepto ideológico, y hasta filosófico, mientras lo que pasa cómo se lleva adelante los ataques contra Maduro, Dilma, Lula, Cristina y resulta que de pronto el Papa recibe a Maduro.
Estamos en una suerte de horizonte que se nos cierra porque no tenemos claro cómo volvemos a construir ese proyecto chavista, kirchnerista que había logrado el UNASUR.
En pocas palabras somos el sujeto pasivo de los intereses superiores, del imperialismo, que aún existe.
Resumiendo, Hernández Arregui subrayó que “el proyecto de Cristina es nacional, si no, no la hubieran criticado y atacado con la mayor desfachatez e impunidad, con esos insultos que degradan políticamente la discusión.”



