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JOSÉ NORTE SOSA: “LA CARRERA POR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO SE VA A DETENER”

Por Rodrigo Marcogliese

El especialista en Big Data y comunicación digital analizó en Comunas AM el impacto de la inteligencia artificial en el periodismo, la vida cotidiana y la disputa geopolítica. Advirtió sobre los riesgos de los ataques cibernéticos, pero aclaró que los escenarios más extremos no son inminentes.

La inteligencia artificial ya no pertenece al terreno de la ciencia ficción. Se incorporó a la vida cotidiana, modificó la manera de producir información y se convirtió en una pieza central de la competencia tecnológica entre las principales potencias. En diálogo con Comunas AM, José Norte Sosa sostuvo que la humanidad atraviesa una nueva transformación de alcance global.

Primero tuvimos la revolución de internet, después la revolución de las redes sociales y ahora tenemos la revolución de la inteligencia artificial”, explicó el especialista. Para Norte Sosa, esta tercera etapa tecnológica atraviesa a toda la sociedad, aunque todavía no exista una respuesta precisa sobre su evolución ni sobre los límites que podrá alcanzar.

Ante las predicciones que anuncian una eventual pérdida del control humano sobre estas tecnologías, se mostró prudente. “Nadie sabe qué va a pasar. El que asegure que puede establecer una fecha está haciendo futurología”, señaló. También recordó que los sistemas actuales continúan dependiendo de instrucciones, objetivos y decisiones humanas, incluso cuando cuentan con capacidad para aprender y perfeccionarse.

De los asistentes a los agentes autónomos

Uno de los cambios más importantes es la aparición de los llamados agentes de inteligencia artificial: programas capaces de ejecutar tareas, comunicarse con personas y relacionarse con otros sistemas. Estos agentes pueden realizar desde acciones sencillas, como gestionar una reserva hotelera mediante una voz sintética, hasta operaciones mucho más complejas.

Norte Sosa explicó que estas herramientas pueden utilizarse para automatizar procesos cotidianos, pero también para buscar vulnerabilidades, intentar ingresar en bases de datos o atacar organismos públicos y entidades financieras. Por eso remarcó que, detrás de un uso malicioso, todavía existe una intencionalidad humana.

Como todo en la vida, la inteligencia artificial se puede usar de buena o de mala manera”, resumió.

El periodismo frente a la automatización

La conversación también abordó el avance de los contenidos generados automáticamente. El especialista señaló que ya existen sistemas capaces de buscar información, reunir fuentes y redactar artículos, aunque advirtió que muchos de esos textos están diseñados principalmente para atraer visitas.

Según su análisis, algunas notas producidas con inteligencia artificial presentan títulos llamativos y bajadas atractivas, pero pierden profundidad durante el desarrollo. “Generan tráfico, no lectura”, afirmó.

Para Norte Sosa, la automatización todavía encuentra dificultades al momento de interpretar el contexto, construir un enfoque propio o utilizar recursos como la ironía y el doble sentido. Sin embargo, reconoció que la tecnología mejora con rapidez y que algunas de sus limitaciones actuales podrían desaparecer en poco tiempo.

El escenario más probable, al menos durante esta etapa, será una convivencia entre personas y máquinas. Los seres humanos continuarán generando conocimientos, investigaciones y obras que luego serán incorporados a los sistemas de aprendizaje.

“Vamos hacia un modelo híbrido”, sostuvo, antes de aclarar que todavía no se alcanzó una inteligencia capaz de superar de manera general el conocimiento humano.

Una disputa por el poder tecnológico

El eje más sensible de la entrevista estuvo vinculado con la competencia internacional. Norte Sosa consideró que existe una carrera por alcanzar la supremacía en inteligencia artificial y que ninguna potencia está dispuesta a detenerla.

La razón, explicó, no se limita al desarrollo comercial. La IA también puede convertirse en una herramienta estratégica para la defensa o para la ejecución de ataques cibernéticos. En ese terreno, la capacidad de cálculo y la velocidad de respuesta podrían resultar decisivas, ya que una persona no siempre tendría tiempo suficiente para evaluar una agresión informática de gran escala.

Como ejemplo hipotético, mencionó la posibilidad de que un ataque afecte simultáneamente bancos, mercados financieros, organismos estatales o servicios esenciales. Un daño de esas características podría provocar un colapso económico sin necesidad de utilizar armamento convencional.

“La clave está en quién tiene mayor capacidad para desarrollar inteligencias artificiales defensivas y, al mismo tiempo, ofensivas”, explicó. Aclaró, no obstante, que se trata de escenarios posibles y no de una advertencia sobre un ataque inmediato.

En ese contexto, sostuvo que los gobiernos deberán invertir recursos importantes en sistemas propios de protección tecnológica. La Argentina, consideró, también necesita fortalecer la seguridad de su sistema financiero, sus instituciones y su infraestructura estratégica.

Sobre el cierre, Norte Sosa buscó llevar tranquilidad frente a los pronósticos más alarmistas. “Esto no va a suceder mañana”, afirmó. Sin embargo, insistió en que el desarrollo continuará porque cada país intentará disponer de las mejores herramientas para protegerse y responder ante eventuales amenazas.

La inteligencia artificial avanza a una velocidad difícil de anticipar. Entre las oportunidades que ofrece y los riesgos que plantea, el desafío será conservar la decisión humana, generar reglas y construir defensas adecuadas para una tecnología que ya está cambiando el mundo.

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