IGNACIO COPANI: Cantando a los pueblos
La última vez que vimos a Copani estaba en la Plaza de Mayo en momentos que se iniciaba el acampe en reclamo de la libertad de Milagro Sala. Hoy el destacado trovador, fiel al oficio del cantautor de guitarra a cuestas, va por los pueblos de la Costa, cantándole a la gente, las buenas y malas.
Por Gabriel Russo.
¿Venís de gira o te vas a la costa?
Sigo, sigo, en estos momentos estoy por Lucila del Mar, me quedan un par de actuaciones en esta semana y ya en marzo estoy en Buenos Aires.
¿Cómo armás las giras?
¿Conocés una canción que “lo atamos con alambre?. Hace años ya que vengo a la parte norte de la Costa atlántica, de hecho soy embajador cultural del Partido de la Costa, donde me inicié y tiene tantos pueblos desde San Clemente a Mar de Ajó, y ando siempre por acá. Extendemos un poco nuestro recorrido a veces hasta Gesell o Mar del Plata pero lo vamos armando en la misma temporada.
¿En teatros, cines, o calle?
En diversos lugares, a veces en la calle, a veces en un parador de la Costa, o en una plaza. O comerciales, o un encuentro convencional, o a veces son ruedos que se arman en distintos lugares.
¿Cuando empezás el show, con qué canción lo haces?
Tengo una cábala hace muchos años. Empiezo con el tema “Cuando será al revés” y en el medio le meto otro tema. Tiene un ritmo para despertarse, ponerse en línea o sintonía con el encuentro y después voy mezclando ese mismo tema con rock nacional, y va agarrando una dinámica bien de fogón. Me siento cómodo, me sirve para chequear bien el audio para el resto del recital. Nunca uso una lista de temas, jamás, eso lo permite estar solo con una guitara, porque si es con una banda es diferente.
Cuando nos vimos la última vez en Plaza de Mayo…
Iba a ser un encuentro importante, en reclamo de la libertad de Milagro Sala. Se tuvo que levantar la parte artística. Todavía estaba el acampe grande.
¿Viste que el macrismo no sorprendió a nadie. La gente que lo votó a Macri estaba al principio triste, y ahora desilusionada?
Hay un sentimiento general, estoy viendo en este momento gente que va a la playa y es casi como una obligación. No quiero ser exagerado y decirte que parece un andar de penitentes, pero no hay un tono de disfrute.
No hay alegría…
El panorama paupérrimo material de lo que es la temporada. Vengo desde el año ’84 acá y creo nunca vi cómo un fin de temporada tan anticipado hoy es nada más que 18 de febrero y esto lo veía ya en marzo.
En Mar del Plata, las obras de teatro eran con volanteros y promociones de 4×1.
Eso en los Medios no lo dicen. Las obras tienen que seguir porque tienen sus costos fijos y cada entrada que venden achica lo invertido.
No creo que sea bueno para el pueblo tener restringido el acceso a los espectáculos porque unas cuantas funciones de los Rolling se pueden llenar con un segmento del pueblo, pero hay muchos que no pueden. Además, si una obra local vale 300-400 pesos, es muy difícil.
En política veo muchos desilusionados también con el kirchnerismo, es decir con el peronismo, con la falta de reacción. Esperaba que se plantaran de frente, pero no hay eso…
Tengo también a veces esa sensación, muchas personas que son parte del peronismo y el kirchnerismo sí reaccionan, trabajaban, pero orgánicamente no hay una posición clara igual convalida mas el liderazgo de Cristina. No hay un pensamiento ajedrecístico. Nos manifestamos en la coyuntura y lo que pasa cada día pero no tenemos un plan de lucha. Me parece que también es parte del momento del año, no solo del momento político. A partir de que se empiecen a definir las paritarias y funcione el Congreso va a haber más líneas para seguir.
¿Cómo va a ser lo que resta de tu año?
Va a estar bueno en el sentido de que puedo trabajar. Tengo planeado hacer una vuelta en España, quiero hacer un ciclo en Buenos Aires, tengo ganas de estar en un lugar bastante tiempo. Eso es la médula, lo que tiene que hacer el trovador, cantautor; es estar en esos espacios, para contar las buenas y las malas a los pueblos. Lo que más me interesa como persona es dónde se encolumna uno, dónde encuentra un espacio donde se reconoce con sus pares.



