GUSTAVO GONZÁLEZ: Debate sin pimienta
Es licenciado en Ciencias Políticas de la UBA, profesor e investigador, y opinó acerca del debate de los candidatos presidenciales. “me parece que quedaron entrampados en una lógica que si se peleaban entre dos, o se peleaban todos, pero justo por guardar tanto la forma, ninguno se diferenció . No hay ningún ganador, faltó la pimienta latinoamericana.
Por Matías Russo.
Estuve en la Facultad de Derecho in situ en el debate. Hay claroscuros, en principio no es para pasar inadvertido que es el primer debate de toda la historia de la recuperación de la democracia hasta la fecha, lo más parecido habría sido un debate trunco en el año ’89 que fue la silla vacía de Carlos Menem.
El nivel de organización ha sido muy bueno. Los equipos técnicos, junto con la ONG Argentina debate, ha trabajado durante dos meses para que todo funcione de la manera que fue, y tuvimos por primera vez algo de propuestas, porque los spots televisivos de los partidos políticos parece que tienen que ver más con slogans de campaña que con alguna propuesta, y en esta ocasión se lograron vislumbrar algunas propuestas.
Como aspecto negativo es, en principio, que el candidato que va liderando las encuestas y que ha venido mejor en las PASO, que es el candidato oficial no se presentó. Independiente de que haya ley o no, en el mundo democrático contemporáneo casi todos los países debaten sin ninguna dificultad, acá en la Argentina existe eso de que el que gana no debate.
No existe ningún castigo por parte del electorado.
Ese es un problema, que tenemos un electorado bastante permeable y el costo político es igual a cero, tan es así que el equipo técnico de Scioli hizo una encuesta antes de decir que No sobre el efecto para sus votantes y el resultado es que la ciudadanía no castiga este tipo de hecho, en ese sentido es parte de la deuda que tenemos en la democracia, desde el ‘83 la recuperamos y tuvimos la hermosa consolidación y el ritual cada dos años de votar, pero no ha ido de la mano de la calidad democrática.
En otra parte de su diálogo con Comunas González consideró: el rol de los Medios de comunicación, los únicos que pasaron el debate fue un canal de aire y uno privado. (América y 26) con lo cual la TV pública que es la que mayor responsabilidad hubiese tenido en este aspecto, una obligación moral porque es la única que llega a todo el país.
Más allá de la cuestión democrática, ¿Cree verdaderamente útil un debate apenas 20 días de las elecciones y no antes?
Me parece que tiene que ser a 20 días, y a menos también. No antes porque la ciudadanía suele tener memoria a corto plazo.
LA VERDAD.
La verdad que de debate tuvo bastante poco, por los controles que pusieron los candidatos, a la hora de hablar ,y el debate de verdad no se produjo, los que fuimos protagonistas fue de cinco atriles donde cada uno decía lo suyo y donde quedaron entrampados en una lógica.
El único chisporroteo que hubo en toda la noche fue el de Massa vs Macri donde se tiraron con el pasado.
También entre Stolbizer y Macri cuando le habla ella de la corrupción respecto a Niembro. Pero ciertamente se esperaba un debate más picante.
Sí, me parece que quedaron entrampados en una lógica que si se peleaban ellos dos, o se peleaban todos, iba a terminar más airoso Daniel Scioli, porque el lunes hubiese dicho: ¿ven?, yo tenía razón no fui a debatir porque es una bolsa de gatos donde se pelean todos juntos.
Pero justo por guardar tanto la forma, ninguno se diferenció. No hay ningún ganador, parecían más políticos ingleses que latinoamericanos, todos se cuidaron la forma. A ninguno le fue bien ni mal.
Finalmente el que no fue a debatir fue el que ganó el debate, la silla vacía y la medición, quedan en el imaginario y Scioli gana.
Este debate es un antecedente bastante nefasto, las sociedades más politizadas lo esperan y se dan fuertes. Pero con una sociedad que mira al costado y le importa poco si un político debate con otro, habla mal de nosotros.
Falló la pimienta latinoamericana- remarcó González-, y los reglamentos que se auto impusieron los candidatos fueron tan rígidos que la posibilidad de la controversia, se fue apagando.



