FRANCISCO PESTANHA: Pensar lo nacional desde sí mismos
Investiga y escribe sobre el pensamiento nacional. Es Francisco Pestanha, y remarcó por Comunas que “nunca la Argentina va a salir de su ostracismo cultural si no modifica el sistema de aprendizaje. El gobierno actual insiste en el pensamiento universalista que nos define como plebeyos y ve la civilización afuera”.
Por Gabriel Russo
Consultado sobre el pensamiento nacional, recordando la campaña pasada y dichos de Lombardi, el investigador consideró.
“Es una interrogante que en cualquier Estado auténticamente soberano nadie se haría, generalmente países que han adquirido soberanía plena tienen formas de reflexionar sobre sus problemas y aportar sus soluciones, muchas veces que son originales no necesariamente recetas copiadas de otros países. Es decir en un mundo donde la originalidad es determinante, la idea es desarrollar un pensamiento que permita una buena labor analítica sobre debilidades, potencialidades, defectos. Esto no sucede en países que aún sufren fuerte impronta colonial en cuanto a lo cultural y a lo intelectual, como el nuestro.
Lamentablemente no hemos salido todavía de ese juego de relaciones de poder que determina muchas veces que muchas de las soluciones que las elites plantean para los problemas del país, son copias.
Como decía Shakespeare, pensar desde sí mismo en lo más importante que puedas hacer…eso es aplicado al país, para tener en cuenta cuáles son nuestros intereses y protegerlos y la forma de hacerlos potencia.
Jauretche decía que el pensamiento era ver con ojos argentinos el universo…
Sí, lo universal porque todos los seres humanos lo hacemos, pero no tenemos la misma mirada sobre lo universal, eso existe como fenómeno, ejemplo la religión, pero no todas son iguales, algunas creen en la trascendencia, otras en la reencarnación.
El ministro de Cultura es un universalista, un hombre que viene de una corriente cultural que cree que “importando” lo mejor de cada lado, se construye lo mejor, y eso no es necesariamente así.
Una especie de tutti frutti de la cultura…
Me resulta muy gracioso porque si de alguna manera aspirara a competir con los grandes pensadores del siglo XX, los tipos se reirían de él, porque quien se ha dedicado de buena fe a reflexionar sobre el mundo, realidades y particularidades, de ninguna manera podría aceptar las barbaridades que suele decir este hombre (Lombardi)
Acerca de la llamada “colonización” que está instalada en la Argentina, Pestanha comentó:
“Es muy difícil primero porque está sustentada en un modelo de construcción de la ciudadanía muy permeable a aceptar lo ajeno como signo de potencia y a lo propio como signo de debilidad. Nos enseñaban las grandes culturas universales (Egipto, India, China, la revolución francesa, etc…) y recién a lo último casi de regalo, veíamos nuestras propia civilización, porque en A. Latina eso somos, pero nunca la hemos visto como tal. Tendemos a pensar instintivamente que la civilización está en el otro lado y lo no civilizado está acá, y ponemos sistema de medición, por ejemplo, al analizar la negligencia sobre los choques de trenes en nuestro país y los que han ocurrido en otros donde no colocan la idea de negligencia o barbarie de la misma manera. Esto significa que hay que saber encarar una buena autocritica para que no termine adoptando una forma de auto denigración que es el gran problema que tenemos los argentinos en lo individual y colectivo.
El poder de mentalidad cipaya estima que somos menos que todo el mundo.
No ver que A. Latina es una civilización mezcla donde somos herederos de grandes culturas como los mayas, aztecas, incas, y heredando las europeas. En vez de ponerlas en valor hacemos lo contrario. Creyendo que civilizaciones son las otras, incluso así piensan algunos comunicadores.
Resumiendo sobre estos temas, y sobre la forma de expresarse de Macri que habla en tercera persona, y no se incluye, cuando son temas que no le gusta, Pestanha opinó:
La grieta es que el tema de los bàrbaros son otros. La otra grieta es la que se siente en un país que no aprecia, y los otros que sentimos y amamos al país y nos sentimos integrados con sus defectos y virtudes.
Hay que modificar el sistema de educación donde se enseñe a los hijos a valorar lo propio, ya lo planteó Magnasco, un personaje olvidado por su generación, quien intentó hacer una revisión sobre la idea del ciudadano universal.
Nunca la Argentina va a salir de su ostracismo cultural si no modifica el sistema de aprendizaje.
Tenemos una gran deuda, el movimiento nacional, el obrero, y todos de modificar esto y hacer hincapié en la valoración de lo que tenemos.
El pensamiento nacional viene luchando por esta modificación, pero el gobierno actual insiste en el pensamiento universalista que nos define como plebeyos y ve la civilización afuera.



