Flybondi no vuela hace tres semanas pero volvió a vender pasajes
Desesperada búsqueda de fondos

Después de tener caída su página, ahora la low cost la habilitó de nuevo. Ofrece pasajes a partir de septiembre y por todo el verano. Nadie sabe si esos vuelos se concretarán. El Gobierno sigue dejando hacer.
Flybondi recuperó su página web y volvió a vender pasajes pese a que no opera un vuelo desde hace tres semanas y no lo hará por lo menos hasta septiembre. En medio de la mayor crisis operativa de la compañía, y sin sanciones estatales a la vista para la venta de pasajes, la aerolínea busca mantener mínimamente con vida a la firma y ya oferta tickets para toda la temporada de verano, aunque nadie sabe cómo los operaría. Mientras tanto, los más de 800 exempleados que ya no forman parte de la compañía le reclaman a Leonardo Scatturice, el empresario de vínculos con el gobierno, que se haga cargo de la situación y deje de culpar a la anterior gestión de la aerolínea.
Después de pasar casi una semana caída, la web de Flybondi volvió a funcionar este fin de semana con un flyer publicitario que parece traducir la urgencia de la empresa por conseguir, aunque sea, un mínimo de fondos: “Anticipate. Antes comprás, menos pagás”, apura a los posibles clientes la publicidad que promociona, por ejemplo, vuelos a Salta y Puerto Iguazú por alrededor de 75 mil pesos el tramo en el mes de noviembre. El flyer aclara que en agosto ya no se volará y que recién se pueden comprar pasajes para septiembre, octubre y noviembre.
La compañía no vuela desde el miércoles 5 de agosto y el primer trayecto ofertado que encontró este diario en la web es recién para el miércoles 23 de septiembre: un trayecto de ida de Buenos Aires a Bariloche por 360 mil pesos, más del cuádruple de los precios que, para esa misma fecha, se pueden encontrar en la web de Aerolíneas Argentinas.
Nadie puede asegurar, sin embargo, si ese vuelo despegará, ya que durante los días previos a la caída de la web la compañía siguió vendiendo pasajes para servicios que nunca efectuó. Las probabilidades de que esa dinámica se repita son altos para una aerolínea con cero aviones operativos, deudas en todos los frentes y un embargo millonario trabado por la Justicia ante reclamos de ARCA.
A partir de noviembre, los calendarios de ofertas de pasajes de la página aparecen mágicamente plagados de vuelos. Nadie sabe muy bien cómo, pero la low cost que ahora mismo no puede hacer despegar un avión vende, por ejemplo, vuelos a Puerto Iguazú durante todos los días de los meses de noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo y abril. Si uno quisiera emprender la aventura, podría, por caso, comprar un pasaje hacia ese destino desde Buenos Aires para el 29 de abril del año que viene con tres opciones de horarios y precios de alrededor de 93 mil pesos el tramo.
Una aventura poco recomendable si se tiene en cuenta que, desde el 1 de julio, Flybondi voló sólo el 18,6 por ciento de sus vuelos programados, todos antes del parate que mantiene desde principios de agosto. Los datos se desprenden de la web Failbondi.fail, el sitio creado por usuarios para seguir las irregularidades de la empresa en base a datos oficiales de la aviación. Allí se indica que, en ese período, la aerolínea canceló 510 vuelos.
El regreso de la página web y las ventas de pasajes es posible por el aval que le dio la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) a la compañía. Pese a haber abierto sumarios administrativos e investigaciones sobre la empresa que redundaron en multas económicas, la Administración decidió aprobar un presunto “plan de acción” presentado por Flybondi al considerar que la firma cuenta con las condiciones operativas necesarias para garantizar el servicio, algo que de hecho no ocurre.
En Brasil, por el contrario, la ANAC de ese país decidió prohibir directamente la venta de pasajes de la empresa a territorio brasileño luego de que se cancelara casi el 80 por ciento de los servicios de julio. La ANAC argentina se ampara en que, en su caso, por la legislación local, no puede intervenir en la venta de pasajes de una empresa privada. La Administración sí tendría la posibilidad de aplicar sanciones para dejar en tierra los aviones de la aerolínea, algo que en este momento no impactaría en nada en sus operaciones, ya que las aeronaves están detenidas de hecho.
Además de las deudas y embargos, la empresa tiene frentes de batalla abiertos por todos lados. Los más de 800 exempleados de la compañía continúan con su campaña de lucha contra la empresa, que todavía no les abonó las indemnizaciones, en el caso de los despedidos, ni los montos acordados por acuerdo en el caso de los que realizaron retiros voluntarios.
Los extrabajadores y trabajadoras emitieron un nuevo comunicado en el que le reclaman directamente a Scatturice que se haga cargo de la situación: “Te subiste al barco, te vimos en la oficina como amo y señor, tomaste el control, pusiste a tu gente al mando y mudaste todo al edificio de Aimé Paine 1183, donde funciona OCP Tech, tu otra empresa”, advierte el comunicado, que agrega que “la pelota no es solo de Cartesian: es tuya”.
Es que, la semana pasada, COC Global Enterprise, la firma con la que Scatturice compró la empresa a mediados del año pasado, emitió un comunicado en el que volvió a culpar a la anterior gestión de la empresa y reclamó a Cartesian Capital Group, exaccionista mayoritario de Flybondi, que ponga plata para normalizar la situación. COC argumenta que Cortesian es la responsable de haber llevado a Flybondi al abismo y adelantó incluso que llevaría a la firma de inversiones estadounidenses a la Justicia nacional e internacional.
Para los exempleados, sin embargo, no hay excusa posible: “Leonardo Scatturice, dueño de COC Global y amigote de Caputo, se presentó en junio 2025 como el nuevo dueño de Flybondi, se hizo cargo de la operación y asumió como Chairman”, apuntan y reclaman también la intervención estatal en el conflicto a través del Ministerio de Capital Humano, la Secretaría de Transporte y la ANAC.
Fuentes de la aeronavegación indicaron a este diario que Flybndi parece encaminarse sin prisa pero sin pausa hacia el concurso de acreedores. La empresa buscaría tramitar el proceso en conjunto con OCA, firma que COC Global también compró el año pasado y que atraviesa otro proceso similar de crisis. Aunque arriesgada, en particular por los números en rojo de la aerolínea, la jugada cerraría con una especie de fusión en la operatoria de las dos empresas con el nacimiento de la llamada OCA Air, una nueva aerolínea de logística que dejaría atrás a la empresa que supo ser la bandera de la política de “cielos abiertos” que inauguró Mauricio Macri allá por 2018.
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